22 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Notables diferencias entre cristianos católicos, ortodoxos, protestantes, evangélicos, testigos de Jehová, mormones, judíos, musulmanes e hinduístas

La Semana Santa con y sin procesiones: cómo se vive y se conmemora la Pasión de Cristo en el mundo en función de la confesión

Las procesiones son la gran manifestación de la pasión y el sentimiento de la Semana Santa  católica
Las procesiones son la gran manifestación de la pasión y el sentimiento de la Semana Santa católica
La Semana Santa es la gran conmemoración anual del cristianismo recordando la Pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazareth. Es un período de gran actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Durante estas fechas se celebran manifestaciones populares de fervor religioso en todo el mundo, entre las que destacan las procesiones católicas y las representaciones de la Pasión de Cristo. Pero, ¿cómo se vive la Semana Santa fuera del Catolicismo?

La Semana Santa constituye representa un gran acontecimiento no solo religioso, sino también un fenómeno cultural  y  sociológico. Es un periodo de tiempo y una sucesión de eventos que aglutinan y se alimentan de emociones fundamentadas en la fe y escenificadas con misas, procesiones multitudinarias y otros actos religiosos y sociales en función de la confesión que se profese.

En el Catolicismo, es el momento de las hermandades, cofradías, pasos, imágenes, símbolos, objetos, rituales, ceremonias, rezos y oraciones, peticiones y agradecimientos, fe y sacrificio, redención y adoración, pasión y dolor, sentimiento y esperanzas, momentos únicos en los que las saetas rompen los silencios y avivan la fe. Y todo huele a cirio, a cera de velas.

La imaginería es la gran protagonista de las celebraciones católicas de Semana Santa.

Son siete días en los que se conmemora el sacrificio de Jesús y la resurrección con los creyentes de todo el mundo. Ciento de procesiones vivientes y miles de personas vestidas para la ocasión,  representan por calles y plazas los postreros momentos de la vida de Jesús, el hijo de Dios.

La Semana Mayor para los cristianos en general es la época en la que se recuerda y celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazareth. Se celebra después de la Cuaresma, el ciclo de cuarenta días que abarca desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo. Concretamente, la celebración comienza el domingo de Ramos y finaliza el Sábado Santo, aunque en algunos lugares se adelanta al viernes anterior (el de Dolores) y se prolonga hasta el Domingo de Resurrección. Veamos cómo celebran otras confesiones estos días.

Cristianos ortodoxos

No coinciden todos los años, como este,  ya que la Pascua ortodoxa se rige por el calendario Juliano y la católica por el Gregoriano. En cuanto a lo religioso,  ortodoxos y  católicos comparten prácticamente todo, pero los ritos sí varían. Una diferencia es que la Pascua católica se centra más en la Pasión y muerte de Jesús, mientras la Pascua ortodoxa otorga más importancia a la Resurrección de Jesús, por eso, tras el Domingo de Resurrección, la fiesta se alarga a los días siguientes.

Pesaj, la Pascua judía

Su coincidencia con la Semana Santa viene marcada desde la misma condición de judío de Jesús de Nazareth, que precisamente eligió las fechas de la Pascua judía para entrar en Jerusalem y proceder a que se cumpliera lo que estaba escrito en la labor del Mesías en la tierra. Los judíos como es sabido no reconocen la divinidad de Jesucristo, y por ende no celebran la muerte y resurrección de Jesús, pero sí conservan los ritos de su Pascua.

La Pascua es una fecha especial de celebración para el pueblo judío.

En estas fechas,  los judíos conmemoran la liberación de la esclavitud en Egipto y los 40 años caminando por el desierto hacia una tierra donde vivir como nación libre. La historia contada de la Pésaj (Pascua) está recogida en el libro del Éxodo y narra cómo “los hijos de Israel”, guiados por  Moisés escapan de la esclavitud en Egipto y buscan refugio  en el desierto donde sobreviven 40 años hasta llegar a Canaán, la tierra prometida.

Durante la semana que dura esta gran fiesta no se consume ningún alimento fermentado para recordar las prisas de sus antepasados por salir de Egipto y que les impidió hacer pan con levadura y fermentarlo. El Matzot (pan ácimo) sustituye al pan normal. También se come el cordero, que simboliza el sacrificio y el martirio, la pureza y la inocencia.

El libro del Éxodo cuenta como Dios instruyó a Moisés para poder librar a los judíos de la última plaga enviada a los egipcios. Se debía guardar un cordero hasta el día décimocuarto sacrificándolo al atardecer, y debía consumirse entero asado durante la comida pascual. En cada Pesaj, las familias se preparan con una limpieza profunda de sus casas y algunas sustituyen la vajilla de diario por otra especial.

Islamismo

El Corán, el libro sagrado del Islam y los musulmanes, contradice y niega la muerte de Jesús y viene a decir en Sura 4:157-158, según los sabios musulmanes, que Allah salvó a Jesús de manos de sus asesinos antes de su arresto, le subió al cielo vivo y mandó otra persona a su imagen, la imagen de Jesús, para ser arrestado, maltratado y crucificado...   

Mientras que el mundo cristiano celebra la Semana Santa, es decir, el trágico martirio, muerte y resurreccion de Jesús, el Islam conmemora el martirio del Imam Hussein, el nieto del profeta Mahoma, quien fue sacrificado con muchos de sus seguidores y familiares en las llanuras de Karbala (Iraq) en el año 681 D.C. por el ejercito del tirano Omeya Yazid ibn Moawiya. 

Un terrible acontecimiento que tiñó de negro la historia del Islam y por el que lloran los musulmanes del mundo todos los años durante el mes de Muharram (primer mes del calendario lunar).

Protestantes y evangélicos

Los protestantes son muchos en el mundo y con variaciones en sus credos y celebraciones. Toda vez que no aceptan la imaginería es inconcebible una procesión entre las diferentes ramas evangélicas del cristianismo. Precisamente por causa de esa ramificación no tienen una liturgia unificada, por lo que es complicado mostrar un conjunto de actividades y celebraciones de estas fechas. Los actos pueden se diferentes entre las distintas familias denominacionales y los lugares en los que se encuentren.

Las iglesias protestantes no tienen en sus espacios de culto y litúrgicos la veneración de imágenes, pues desde el tiempo de la Reforma del siglo XVI, las imágenes fueron retiradas de las iglesias, siguiendo el mandato veterotestamentario. En la mayoría de las iglesias protestantes y evangélicas tampoco existen crucifijos con Jesús pero sí la cruz sola, ya que creen en Cristo resucitado, por lo tanto no debe estar en la cruz porque ha resucitado.

El ayuno forma parte de la tradición cristiana.

En los últimos años, el carácter festivo de estas fechas ha contribuido a reducir en manera importante el número de asistentes a los actos religiosos, por lo que, sobre todo, en ciudades grandes, se concentran las actividades de Jueves y Viernes Santo en una sola iglesia, donde asisten los miembros de varias congregaciones.

Algo que diferencia a los evangélicos de los católicos es que las iglesias evangélicas no tienen un programa de celebración de la Semana Santa, pero sí que está ligada a la evangelización y a la reflexión interna y personal. Para la iglesia cristiana evangélica, la Semana Santa es el tiempo en el que se recuerda  la muerte de Cristo. Para hacerlo, se unen  todos en una jornada de oración y adoración que comienza el Jueves Santo a las 9:00 de la noche y se extiende durante 24 horas.

A esta cita religiosa acuden también grupos artísticos y musicales, porque  los cristianos creen que Dios habita entre la alabanza. Esa noche de vigilia, en vela, ayuno y adorando a Dios es parte fundamental para ellos y su fe. Durante esas largas 24 horas, toda esa comunidad cristiana reunida ora por las personas enfermas y por las necesidades de cada habitante de la Tierra. Es un momento en el que todos deben conmemorar la muerte del Jesucristo a través de la reflexión individual.

Los pastores evangélicos aseguran que ellos no festejan  ni la Cuaresma ni la Semana Santa, ya que  es algo tradicional creado por las religiones. Ellos dicen creer en un Cristo vivo resucitado y es lo que promulgan. Sí mantienen el ayuno y la oración en las vigilias, tal y como se lo manda la Biblia. Muchos pastores evangélicos critican las celebraciones tradicionales y tan pasionales de la Semana Santa, ya que consideran que hay que “buscar a Dios durante todo el año, no solo en estos días”, y se quejan de que la gente se dedica más a ir a la playa que a orar.

La cruz sin el cuerpo de Cristo es el símbolo de los cristianos no católicos.

Testigos de Jehová

De acuerdo con la tradición, esta confesión cree que la única acción que Jesús mandó  celebrar durante  estos días fue la última cena. Por ello, los seguidores de la confesión Testigos de Jehová se reúnen en uno de los numerosos y abundantes salones del Reino para recordar ese encuentro alrededor de la mesa. Momento que aprovechan para reflexionar sobre la cena y el significado de la muerte y resurrección de Jesús, pero como rey, no como Dios todopoderoso. Destacar que a esta cena no pueden acudir todos,  dependerá de los méritos de cada persona.

Hinduísmo

Si en algo coinciden la Semana Santa del catolicismo con el hinduismo es en el momento de la Resurrección, ya que los seguidores del hinduismo creen firmemente en la reencarnación y en que la vida es como la energía: no se destruye nunca, sino que cambia de forma. Para ellos no existe la muerte, no acaba ahí todo. El hinduísmo, sin credo ni fundador, sin sistema moral escrito ni fecha de nacimiento concreta, es, más que una religión, un sistema de vida indio desde hace ya  muchos milenios.

Mormones

Los mormones sí celebran la Semana Santa. Comienzan el Lunes Santo, cuando todos se dan cita en la denominada  “noche del hogar”. Durante ese encuentro recuerdan y leen pasajes de la Biblia protestante y de sus libros sagrados. Están en familia, hacen todo juntos y recuerdan cómo Jesús, al que consideran un hombre, se hizo Dios por sus propias fuerzas y por su comportamiento. Así lo creen los mormones, quienes quieren seguir el ejemplo de su guía y convertirse  dioses para dirigir el gobierno de algunos sistemas solares del universo.

Cada religión, cada confesión vive, por tanto, estos días a su manera, según su credo y creencias, según su tradición, para unos más y para otros menos, son días de pasión, fe, introspección, compartir, recordar y reflexionar a su manera y con su voluntad.  

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