22 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El autor del bestseller 'A sangre fría' que sufrió una difícil infancia y la cancelación de la sociedad neoyorquina de su época, falleció hace 39 años

Truman Capote: Los altibajos del genio de la escritura y su duro ascenso a la fama literaria

Se cumplen casi 40 años del fallecimiento de Truman Capote, un escritor que marcó la literatura moderna del siglo XX / Foto: Pinterest
Se cumplen casi 40 años del fallecimiento de Truman Capote, un escritor que marcó la literatura moderna del siglo XX / Foto: Pinterest
Han pasado ya 39 años desde el inesperado fallecimiento de Truman Capote. El escritor marcó la historia de la literatura con su estilo realista e introspectivo y su obra A sangre fría permanece en la memoria por ser una de las puertas de la literatura no ficcional y el nuevo periodismo. El final de Capote, y en general su vida, estuvo condicionada por una complicada relación con la fama, que le llevó a relacionarse con la más alta esfera de la sociedad norteamericana.

Truman Capote es uno de los grandes autores de la literatura norteamericana del siglo XX que se consagró como creador de un estilo no ficcional caracterizado por narrar una historia o desarrollar un argumento a partir de hechos reales. Este mes, hace casi 40 años, el novelista pasó a la historia dejando plasmado un carácter profundamente realista y un refinamiento literario con el que radiografiaba los rincones más oscuros del sistema norteamericano.

Truman Streckfus Persons, su verdadero nombre, nació en 1905 en una familia que marcaría en su carácter y su literatura. Originario de Nueva Orleans (Luisiana), Capote ascendió desde el profundo aislamiento que sintió en su infancia hasta la cima de la élite de la sociedad norteamericana. Sus páginas le permitieron relacionarse con millonarios, políticos, actores y actrices e intelectuales de su época.

Capote era hijo de Lillie Mae Faulk y de Archulus Persons, un vendedor que ayudó a Lillie a cumplir su sueño de escapar de un cerrado pueblo estadounidense. Su matrimonio fue breve, unos cuatro años en los que engendró a Capote. Sin embargo, las relaciones extramatrimoniales de su madre marcaron la infancia de un joven escritor.

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Truman Capote abrió las puertas el periodismo moderno / Foto: Pinterest

“Mi madre me encerraba durante horas y salía de juerga. Desde entonces no soporto los cuartos pequeños y cerrados, asfixiantes y con olor a muerte”. En su niñez, vivió en las granjas del sur de los Estados Unidos y utilizó la escritura como medio de escape para olvidar el aislamiento.

La madre de Truman Capote se trasladó finalmente a Nueva York con su hijo. Allí conoció a Joseph García Capote, un coronel y empresario de las Islas Canarias que residía en Cuba, de donde el novelista tomaría su famoso apellido.

Su vida fue, en los primeros años, un cruel escenario en el que se sentía desamparado: “Siempre he pensado que soy un vagabundo en este planeta, un turista en el Sahara, que se acerca en la oscuridad a tiendas y fogatas del desierto alrededor de las cuales acechan peligrosos nativos atentos a los ladridos de sus perros”.

La puerta al nuevo periodismo, A sangre fría

Todavía joven, Truman Capote comenzó su carrera periodística en la revista The New Yorker, aunque solo se dedicaba a “seleccionar tiras cómicas y recortar periódicos”. El escritor era brillante, colorista, narcisista y grandilocuente y su esencia de genio comenzó a hacer efecto en la sociedad.

Truman Capote publicó una serie de primeros relatos fuertemente empapados de soledad: Miriam, The headless hawk y Shut a final door. En 1948, a los 23 años, publica su primera novela, Otras voces, otros ámbitos, una de las primeras obras en las que trata de forma abierta el tema de la homosexualidad con reflejos autobiográficos.

Capote consiguió cosechar un gran éxito con Desayuno en Tiffany's, una novela publicada por la editorial Random House en 1958 y que se popularizó, posteriormente, en el cine por la película homónima ganadora de dos premios Óscar. Otras obras destacadas son Un árbol de noche y otros cuentos (1949), El arpa de hierba (1951) y Se oyen las musas (1956).

De manera sigilosa, su estilo gótico introspectivo se aproximaba al reportaje de investigación periodístico y en 1966 alcanzará la cumbre de la literatura con su trabajo A sangre fría, tras un gran proceso de investigación sobre un crimen cometido en Estados Unidos.

El 15 de noviembre de 1959, se producía en un pequeño pueblo de Kansas llamado Holcomb, un descorazonador asesinato de la familia Clutter, formada por cuatro miembros, un matrimonio y sus dos hijos adolescentes, en manos de fueron Dick Hickcock y Perry Smith. Lo que Truman Capote leyó en una pequeña noticia de la prensa norteamericana, acabaría convirtiéndose en una de las puertas de un nuevo periodismo.

Los hechos del crimen impactaron al novelista, tanto que decidió abandonar Nueva York y desplazarse al pueblo de Kansas junto con su amiga y autora del libro Matar a un Ruiseñor, Harper Lee. Allí conocieron los detalles de la masacre y Capote decidió que la historia merecía mucho más que un reportaje para la revista The New Yorker, por lo que decidió escribir un libro del que se vendieron 50.000 ejemplares semanales durante los primeros 4 meses.

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A sangre fría, de Truman Capote / Foto: Pinterest

Capote también acudió a la prisión de Lansing, lugar donde cumplían condena los asesinos, para entrevistarlos. Sin embargo, en relación, tras la publicación y el éxito arrollador de A sangre fría, surgieron los rumores sobre un supuesto manuscrito de 200 páginas obra de Richard "Dick" Hickock, uno de los asesinos y de las principales fuentes de información de Capote.

En un primer momento, el rumor de que A sangre fría no era la única versión de los hechos fue desatado por el periodista del Wall Street Journal, Kevin Helliker. Truman Capote negó ante los medios y las editoriales la existencia del relato de Hickock, sin embargo, el Wall Street Journal aseguró que el novelista tenía conocimiento de las paginas del preso, que habrían sido escritas antes que la novela de Capote viera la luz.

A sangre fría de Truman Capote es una obra que permaneció 35 semanas en la lista de éxitos del The New York Times por conseguir capturar la psicología y la complejidad de la naturaleza humana. Bajo unas palabras llenas de crudeza, el autor plasma una realidad moralmente confusa e incrédula. El crimen desemboca en la impotencia y el libro invita a la reflexión sobre las partes más brutales e inquietantes de las personas.

Un final enturbiado

Como en una montaña rusa, Truman Capote tuvo una vida intrépida cargada de altibajos. La fama que le catapultó a la más alta sociedad neoyorquina, también le lanzo a una etapa vital cargada de soledad, vacío y excesos. Truman Capote luchó contra el alcoholismo y las drogas, y se definió a sí mismo como “un alcohólico, un drogadicto, un homosexual y un genio”.

Gerald Clarke, autor de la biografía de Capote, admitió que más que fama, el libro le acabaría trayendo la ruina. “Nadie sabrá nunca lo que A sangre fría se llevó de mí. Creo que, en cierto modo acabó conmigo”, confesó Truman Capote.

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Truman Capote tuvo una vida de altibajos condicionada por la fama / Foto: Pinterest

El 25 de agosto de 1984, el escritor falleció inesperadamente. Alcohol y drogas fueron las primeras palabras que pronunció la comunidad estadounidense, que pensó que la muerte fue debida a una sobredosis, algo que ya le había llevado al hospital en más de una ocasión.

Finalmente, un portavoz de la oficina del forense de Los Ángeles explicó que el escritor murió por causas naturales, a consecuencia de una dolencia hepática. Así, Truman Capote dejó a la literatura un enorme legado de obras que plasman las realidades más incómodas con un estilo sublime.

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