27 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El diestro de Camas recogió en persona este importante galardón, rodeado de numerosas personalidades del toreo, del mundo social y universitario

La Universidad española reconoce al legendario torero Paco Camino con el XIV Premio Nacional "Joaquín Vidal"

El Cierre Digital en De izquierda a derecha, Javier López-Galiacho, Paco Camino, Joaquín Vidal y Carlos Gregorio./ Manolo Seixas
De izquierda a derecha, Javier López-Galiacho, Paco Camino, Joaquín Vidal y Carlos Gregorio./ Manolo Seixas
El mítico Paco Camino, uno de los más grandes toreros que ha dado la historia de la tauromaquia, reapareció este pasado martes 3 de marzo en el Colegio Mayor Universitario de San Pablo. Lo hizo después de muchos años en silencio, para recibir un sentido homenaje del mundo intelectual y universitario español, que se muestra en muchas ocasiones reacio y cobarde a mostrar cualquier apego a la Fiesta de los toros.

Saltándose lo políticamente correcto, el Colegio Mayor Universitario de San Pablo, una de las instituciones académicas españolas de mayor solera, abrió sus puertas al legendario torero Paco Camino, quien acompañado de su esposa, la albacetense Isabel Sánchez Flor, llenó el salón de actos por el que han pasado personalidades sobresalientes de la vida política y social española. Lo hizo entre un pasillo de jóvenes colegiales y veteranos aficionados que recibieron al maestro, casi octogenario, con una ovación cerrada y puestos en pie.

El Aula Magna del Colegio Mayor Universitario San Pablo acogió la entrega del premio. / Manolo Seixas

Camino reapareció en público, lo que suele ya hacer en contadísimas ocasiones, para recibir el premio más prestigioso que en materia taurina se entrega en el ámbito universitario, el Joaquín Vidal. Un galardón que nació en 1995 y en este Colegio universitario, como premio Mazzantini, para reconocer una trayectoria personal o profesional de integridad y de pureza en la defensa de la milenaria tauromaquia.

Tras el fallecimiento del crítico de El País, Joaquín Vidal, quien previamente había recibido el premio Mazzantini, pasó en el año 2002 a llamarse con su nombre en su recuerdo y como reconocimiento a uno de los más honestos críticos taurinos que ha dado el periodismo especializado en la lidia.

El Maestro Camino y su esposa, la albaceteña Isabel Sánchez-Flor Piqueras./ Manolo Seixas

Vidal fue un renovador absoluto de la prosa taurina, haciendo de sus crónicas un bellísimo ejercicio del más excelso castellano. Con su muerte en 2002, la crítica taurina perdió a su más importante baluarte, pues sus crónicas eran leídas por anti taurinos que se dejaban subyugar por la pluma imbatible de Vidal.

Con sus crónicas en El País, desde su fundación en 1976 hasta su muerte en 2002, Vidal colocó al género de la crítica taurina en sus más altas cimas, como atestiguo el profesor Lázaro Carreter a a su muerte, por cierto nada taurino en sus gustos.

De izquierda a derecha, Joaquín Vidal, el profesor Javier López-Galiacho y el crítico Antonio Lorca./ Manolo Seixas

El País, quien últimamente ha dejado ver ciertas dudas sobre el futuro de la sección taurina, apostó fundacionalmente por la tauromaquia como hecho cultural de primera dimensión y como fenómeno social en España, al que no podía ser ajeno.

Por eso su fundador, el hijo de Ortega y Gasset, José Ortega Spottorno, fichó a Vidal del diario “Informaciones”, encargándole una sección que se llamaría “La Lidia”, en homenaje a aquella revista taurina que arrasó en la segunda mitad del siglo XIX, y que incorporó laminas inolvidables del pintor Daniel Perea. Hoy la cátedra taurina de El País, la ocupa brillantemente el sevillano Antonio Lorca, que estuvo presente en el acto de entrega a Paco Camino.

Paco Camino durante su intervención./ Manolo Seixas

Tras la muerte de Vidal, de quien un torero muy conocido de los años 80 señaló “no estoy de acuerdo con él, pero es el único que no ha pedido sobre", el Círculo Taurino Universitario Don Luis Mazzantini, creado por el profesor Javier López-Galiacho, para defender la Fiesta en la universidad española, decidió con el apoyo de su viuda Pilar, rebautizar el premio Mazzantini como Premio Nacional Universitario en Tauromaquia Joaquín Vidal.

El Presidente del Circulo Taurino Universitario, el profesor Javier López-Galiacho, otorgante del premio./ Manolo Seixas

El palmarés del premio impresiona pues tiene grabado nombres míticos del toreo como Curro Romero, Paula, Antoñete, César Rincón, Pepe Luis Vázquez o el propio Esplá; ganaderos como Victorino o Pablo Romero; la propia afición de Madrid; políticos como el senador Arévalo; presidentes como Luis Espada o el intelectual Albert Boadella.

El director del colegio e historiador Carlos Gregorio, se dirige al público asistente./ Manolo Seixas

En la historia del premio destaca el sorprendente rechazo del torero José Tomás a recibirlo o el anuncio por el ganadero Jaime de Pablo Romero de la venta de la ganadería en el mismo acto de entrega. También entre otras muchas anécdotas, se cuenta el arranque a cantar flamenco del diestro Curro Romero tras recibirlo, o las genialidades de Rafael de Paula.

Asimismo, con la presencia de la madre del Rey Juan Carlos, durante el día del premio a Luis Francisco Esplá se contó con la brillante y única actuación de la Banda de Música de Pozohondo con la dirección del maestro Manolo García.

Juana Garcia Estebaranz, también premio Joaquín Vidal en representación de la afición de Madrid./ Manolo Seixas

En esta edición XIV se homenajeaba a un Paco Camino que ha cambiado el estaquillador por un bastón en el que se apoya.

Elegante, bien conjuntado con un abrigo cámel que estrenó esa noche, y del brazo de su mujer Isabel, hija del célebre empresario albacetense Miguel Sánchez Flor, fundador de la mítica firma de moda Bristol Man y del hotel taurino Gran Hotel Bristol de Albacete, donde se conocieron, el maestro Camino se sentó en la mesa presidencial. Pero antes se abrazó a su hijo Paco Camino, también presente.

En la mesa le acompañaron el director del Colegio, el historiador Carlos Gregorio, el adjunto a la dirección, el también profesor Varela, el presidente del Círculo, profesor Javier López-Galiacho, el periodista Joaquin Vidal hijo y el escritor Carlos Abella.

El torero más grande del siglo XX

Comenzó el director congratulándose de la acogida de este premio, agradeciéndole a López-Galiacho su apoyo al Colegio como promotor cultural y antiguo director, mostrando el actual mandatario colegial su respeto cultural por la Fiesta de los toros como hecho cultural y fenómeno social, y eso “siendo canario de La Palma”.

Tomó luego la palabra el profesor Javier López-Galiacho quien alabó la carrera de Camino como el torero más grande del siglo XX junto a Joselito. Agradeció y reconoció a Isabel, su mujer, su apoyo para que el maestro Camino estuviera para recoger el galardón.

Y, reconociendo a Vidal como el gran prosista taurino del siglo XX, se felicitó que el San Pablo albergara el último premio universitario que existe en España, frente a universidad española acobardada con el tema de los toros.

El crítico Antonio Lorca y su esposa./ Manolo Seixas

Por último, hizo un alegato, ante los jóvenes colegiales, de la escuela de vida y de valores que significa la tauromaquia, donde todos los aconteceres de la vida se dan en ese oficio y arte. Citando al profesor Jaime Siles señaló que la tauromaquia es una paideía de vida.

Joaquín Vidal hijo recordó el paso por el Círculo Mazzantini de su padre en una tarde lluviosa de 1999, donde ya aventuró que la Fiesta no tenía arreglo por esos taurinos devoradores de la emoción y de la integridad. Vidal recalcó el apoyo de la viuda de su padre al premio y su deseo que tuviera larga vida. Espontáneamente, la gran aficionada Juana, quien recogió el premio Vidal a la afición de Madrid, alabó al maestro Camino y recordó muy emocionada sus dos enormes faenas al toro Serranito y al de Jaral de la Mira.

El escritor catalán Carlos Abella./ Manolo Seixas

Por último, el escritor Carlos Abella, autor de la biografía de Camino (“El Mozart del toreo”), realizó una laudatio excelente, precisa, muy cercana y personal hacia el maestro de Camas, con el que le une una estrecha amistad, recordando sus muchísimos triunfos llenos de un toreo excelso y también sus dramas como la cornada de Aranjuez, gravísima en el pecho en 1980, o la muerte de su hermano en la plaza de Barcelona mientras estaba en su cuadrilla. Finalmente, se proyectó un emotivo video gentileza de la prestigiosa productora Aron TV de Albacete sobre la vida del torero en 100 impactantes imágenes.

Un Paco Camino emocionadísimo se levantó para recoger el premio de manos del profesor Galiacho y de Vidal hijo, con unos “tendidos” puestos en pie al grito de maestro, entre ellos numerosos jóvenes del Colegio Mayor San Pablo.

Camino tomó la palabra para agradecer el premio, y dejó un par de perlas que pueden ser las últimas en público del maestro de Camas: “He sido el mejor aficionado de los toreros de mi época. Habré toreado 1600 corridas, y esos días no solo toreaba dos toros sino seis, porque estaba atento a lo que hacían mis compañeros”. Y no acabó ahí: “Yo necesitaba estar mal para arrear al día siguiente. Lo hacía porque era lo que tenía que hacer por mi afición”.

La torera Cristina Sánchez./ Manolo Seixas

Rodeado de jóvenes, que le regalaron corbatas y le hicieron firmar el libro de honor, se fue el maestro Camino para su finca de Candeleda al pie de esa imponente Sierra de Gredos, que impresiona como ese toreo eterno que encarnó Paco Camino o como las vistas del San Pablo sobre esa bahía nocturna sobre el que se alza el más prestigioso colegio mayor de España.

El maestro se fue como vino; como una leyenda viva del toreo, como esa figura descomunal de un toreo ayuno hoy de toreros como Camino. Quién sabe si es la última vez que se le ve en público. De momento los que lo vivieron esta noche eran conscientes de haber estado en un acto único.

Como dijo Javier López-Galiacho, presidente del Circulo Mazzantini, y alma de este premio: “¿Y después de Camino, a ver ahora a quien le damos el premio?” Lo tienen de verdad muy difícil.

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