24 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Hace 216 años ocurrió uno de los acontecimientos más influyentes de la historia de nuestro país, cuando el pueblo se levantó contra el 'gran' Napoleón

La historia del 2 de mayo 1808: Cuando España se enfrentó a los invasores franceses

"El 3 de mayo en Madrid" o "Los fusilamientos”, obra de Francisco de Goya y Lucientes.
Hace 216 años que tuvo lugar el 2 de mayo de 1808. La sublevación el pueblo español ante los invasores franceses del todo poderoso emperador Napoleón Bonaparte pasó a la memoria histórica española por lo que significó en el momento y los cambios que produjo en el futuro. La consecuencias de aquel 2 de mayo fue la pérdida de las colonias, ya que los países del otro lado del Atlántico, que desde el descubrimiento y la conquista se habían formado como provincias españolas, levantaron la cabeza.

Pasarán los años y el 2 de mayo de 1808 seguirá siendo una parte importante de la senda histórica nacional. Aquel día figura en el cuadro de honor de nuestra Historia. También es recordado por lo que significó para el futuro, cuando los españoles se sublevaron contra los invasores franceses y se enfrentaron al todopoderoso emperador Napoleón Bonaparte.

Hace 216 años que los españoles se echaron al monte y con cuchillos, hachas, hoces, navajas, tijeras, bielgos, tenedores, escopetas de caza, cuatro fusiles y dos cañones se enfrentaron al ejército más poderoso en ese momento, el mejor armado y dueño de Europa para defender la independencia de la patria, España.

Levantamiento del 2 de Mayo - Wikipedia, la enciclopedia libre

'El 2 de mayo de 1808 en Madrid', pintura de Goya.

Aquello que en un principio fue "La batalla de la Puerta del Sol y la lucha contra los mamelucos" y "El 3 de Mayo y los fusilamientos de la Montaña del Príncipe Pio" de Goya, se transformó en horas, tal vez electrizados por el grito del alcalde de Móstoles: "Españoles: la Patria está en peligro. Madrid perece víctima de una perfidia francesa. Españoles, acudid a salvarla", en una Guerra de la Independencia que duraría 6 largos años y devolvería la esperanza a los pueblos de Europa, que permanecían hincados de rodillas y sin fe ante el "rayo de la guerra" y el "Dios invencible" de las batallas, el general emperador Napoleón.

Por la valentía de unos casi desarrapados 'españolitos', el nombre de Bailén, un pueblecito andaluz de la Sierra Morena, retumbó no sólo en Madrid, donde ya se había instalado un rey francés, José Bonaparte, el hermano del "ogro", sino también en Viena, en Praga, en Berlín, en Varsovia, en Riga y hasta en Moscú, como un milagro para la Historia.  

El significado de este hecho histórico

Pero ¿qué significó para España aquel 2 de mayo de 1808, aquella Guerra de la Independencia y aquella gran Victoria de 1814 que hoy recordamos? Esta fue la pregunta que se hicieron los hombres de la Generación del 98 y en general todas las cabezas pensantes de la España de los siglos XIX y XX y la que este aprendiz de historiador va a tratar de responder a petición de su buen amigo Juan Luis Galiacho, el director y fundador de este triunfante periódico, elcierredigital.com

Tarea difícil. De ahí que haya tenido que beber de la mejor fuente posible, que no es otra que los "Episodios Nacionales" de don Benito Pérez Galdós (obra que debería ser de lectura obligada en todos los centros de enseñanza de España y obligada asignatura para los diputados y senadores antes de entrar en el Congreso o el Senado). Episodios que sólo con leer sus títulos ya se está respondiendo a la pregunta.

Benito Pérez Galdós | Real Academia de la Historia

Benito Pérez Galdós.

Pues, seguro estoy, de que si leyeran estos Episodios entenderían mejor lo que quiso decir don Benito cuando dijo: "Está claro, amigos míos, que los españoles sabemos hacer la "machada" del 2 de mayo de 1808, pero no sabemos hacer el 3, ni el 4, ni el 5... O sea, el trabajo que viene después cuando llega la paz,  y no hay más que repasar lo que ha sido este siglo XIX que ahora termina". 

O lo que dijo el insigne doctor Marañón: "España es el péndulo que va desde las palabras heroicas de aquel bravo almirante Casto Méndez Núñez, al saber que iba a una derrota segura, cuando la batalla del Callao, en aguas del Pacífico: 'Señor ministro, no se preocupe, iremos al combate, aunque  a sabiendas de nuestra inferioridad, pero más vale honra sin barcos que barcos sin honra'".

O a las del traidor y felón Fernando VII cuando le cede la Corona de las Españas a Napoleón: "Mi venerado Padre y Señor: para dar a Vuestra Majestad una prueba de mi amor, de mi obediencia y de mi sumisión y para acceder a los deseos que Vuestra Majestad me ha reiterado algunas veces, renuncio mi Corona en favor de Vuestra Majestad, deseando que Vuestra Majestad pueda gozarla por muchos años".

Las consecuencias del 2 de mayo de 1808

Pero, repasemos las consecuencias de aquel 2 de mayo y de aquella guerra. La primera fue la pérdida de las colonias, ya que la debilidad económica y política de la “Madre Patria” permitió que aquellos países del otro lado del Atlántico, que desde el descubrimiento y la conquista se habían formado como provincias españolas, levantaran la cabeza y quisieran volar libres de la dependencia de los Reyes españoles y del gobierno de Castilla. Así, no pudo sorprender que en el transcurso de los 40 años siguientes se fueran independizando, aunque no sin costosas guerras que acabaron dejando vacías las arcas del Estado.

Las primeras fueron Colombia y Venezuela, con Simón Bolívar como líder, y Argentina, que lo hicieron incluso durante los años que la España peninsular estaba tratando de arrojar de su suelo a los ejércitos napoleónicos (1809-1815). Después fueron todas las demás: Chile (1818), Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú (todas ellas entre 1820 y 1825), Bolivia (1826), Ecuador (1830), Nicaragua (1838), Paraguay (1842), Uruguay (1870) y las últimas, Cuba y Puerto Rico, más las Filipinas, que acabaron perdiéndose en 1898 tras la guerra contra Estados Unidos. Lo que quiere decir que España inició el siglo siendo una gran potencia y lo acabó siendo una potencia de tercer orden.

Fernando VII, el peor rey de España

Fernando VII.

Sin embargo, tal vez más grave que la independencia de las colonias fuera la situación económica y política que dejó atrás la Guerra de los seis años, ya que si un desastre fue lo que se había vivido durante el reinado de Carlos IV peor fue lo que se vivió durante los años de guerra y los que vinieron después, porque entre la corrupción general de la nobleza, de la Administración del Estado, del Ejército y la Iglesia, y de la Justicia y hasta de la propia Familia Real los españoles se vieron inmersos en la más espantosa miseria y desesperación.

La marcha de los ejércitos franceses por los campos, los pueblos y las ciudades devastando todo lo que encontraban a su paso o llevándose todas las riquezas posibles habían dejado un país al borde de la desaparición… y todavía fue a menos con el regreso de Fernando VII, el rey “Felón”, que había permanecido exiliado en Francia durante toda la guerra, ya que nada más volver se dio un “autogolpe” para recuperar la monarquía absoluta que se habían quitado de en medio las Cortes de Cádiz.  

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