14 de diciembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La novela 'Esos días azueles' (Ediciones B) recorre la historia de Pilar de Valderrama, la 'Guiomar' que inspiró al famoso poeta

Nieves Herrero, periodista y escritora: "Pilar de Valderrama no fue un ligue, era el último tren de Antonio Machado"

Nieves Herrero
Nieves Herrero / Luis Malibrán
En Esos días azules (Ediciones B) Nieves Herrero nos presenta la historia de Pilar de Valderrama, el último gran amor de Antonio Machado, la Guiomar que inspiró algunos de sus mejores poemas. Escritora como él, intelectual conservadora y defensora del feminismo, Pilar es una casi una desconocida de cuya mano recorremos un periodo fascinante de nuestro país: la Edad de Plata de la cultura, aquella en la que la generación del 98 alcanzó su cénit y la del 27 estaba empezando.

¿Quién escoge a quién a tu a la historia o la historia a ti?

La historia me escogió a mí. Es toda una suerte y un privilegio. Se puso en contacto conmigo su nieta Alicia Vidalomat y me dijo “quiero contarte la historia de mi abuela”. Como no hay nada que me guste más que escuchar a la gente, quedé con ella y fue cuando me encontré con esta historia de cine. Fue un regalo porque lo tiene todo. Dos intelectuales, uno de izquierdas y otra de derechas, un amor prohibido y secreto… Es un lujo de historia.

Hablando de la filiación política de Pilar de Valderrama, desde la visión actual puede sorprender que fuese una mujer de derechas y feminista que participaba en el Lyceum Club. Se nos ha olvidado que existen feministas conservadoras y este libro lo recupera…

Las mujeres se unían en favor de sus derechos y hay no contaba ni si eras de izquierdas, o monárquica. Los bandos comenzaron a tensarse con la evolución del tiempo. La propia Pilar y Carmen Baroja lo cantaban. Ya dejaron de estar todas a una. El Lyceum después de la Guerra Civil desaparece y pasa a ser de la Sección Femenina. Pero en los años 20 no había esa tensión. A todas las movía el conocimiento y el reivindicarse pese a las críticas, ya que les llamaban ‘las maridas’ y hasta Jacinto Benavente se negó a dar una charla en club diciendo que él no hablaba “ni a tontas ni a locas”. La iglesia, por supuesto, también les puso en solfa. Demostraban una capacidad intelectual igual a los hombres. Sus madres les decían que no mostraran esta capacidad para no asustar a los posibles pretendientes.

Pilar es realmente fascinante porque era una rebelde. A su marido no le gustaba que escribiese y ella lo hacía. Viaja sola. De hecho, se va a Segovia porque se entera de que su marido le ha sido infiel durante dos años. En toda la obra se ve que no para de reivindicar su individualidad.

Nieves Herrero en la famosa fuente de La Moncloa / Luis Malibrán

Cuando Pilar de Valderrama sale del armario en el libro Sí, yo soy Guiomar muchos la acusaron de darse más importancia de la que tenía. ¿A qué se debe ese trato?

Durante mucho tiempo se ninguneó a la musa de Machado. Primero se dijo que fue una entelequia. Cuando ya se supo quién era, ella no se reivindica como musa. Lo hace como último amor de Machado. No fue un ligue. Fue una inspiradora, pero además es que era una poeta respetada por el propio Antonio. Él la llamaba ‘Mi diosa’ y eso es por algo. Para el poeta era su último tren, pero no era una mujer pasiva que solo inspiraba. Era una intelectual que se hablaba de tú a tú con él y crean aquel ‘tercer mundo’ en el que pueden mostrarse tal y como son y para Machado llega a ser más importante este mundo que el ‘primero’.

"En los años veinte había una unidad en el feminismo, independientemente de la ideología pero con el devenir de los tiempos se radicalizaron mucho las posturas "

Un lugar importante en el libro es la mítica fuente de la Moncloa donde se encontraban Machado y Pilar. Esa fuente se coló en la actualidad cuando en ella se retrataron Torra y Pedro Sánchez…

Me harté de buscar la fuente en los jardines. Llegué a pensar que ya no estaba. De repente cuando vi a Pedro Sánchez y Quim Torra grité. Llamé a la Vicepresidencia para que me dieran permiso para visitarla y lo hicieron. Estaba muy emocionada. Esa fuente me había acompañado durante meses. Está en la parte personal del complejo por eso en mis visitas yo no podía encontrarla. Al final a estos personajes de hoy les acabó uniendo Machado. Otra vez las dos España. Torra y Sánchez. Y Antonio y Pilar. Él de izquierdas y ella conservadora y católica. Esas dos Españas que siempre nos persiguen.

Más allá de la poesía da la sensación de que a Pilar de Valderrama lo que de verdad le gustaba y la vez le frustraba, era el teatro. ¿Es así?

Para ella el teatro fue un rescate de la situación que estaba viviendo. Se queda sin su amor y sin su hijo que fallece. El teatro le ayudó a salir de todo eso. Ella soñaba con ver sus obras representadas. A mí me gusta más como poeta que como dramaturga. De sus obras de teatro la que más me gusta es El tercer mundo. Esta obra es casi su propia historia. Una mujer casada que encuentra el amor en otro hombre. Realmente había mucho de su filosofía de vida en esa obra. Machado intentó ayudarle a triunfar como poeta, pero no lo consiguió. Puede que su teatro sea difícil de llevar a escena, pero creo que esta obra en concreto podría adaptarse al lenguaje teatral actual. Es esta obra la mujer planea escaparse con su amor secreto. Posiblemente ella en la ficción llevó lo que nunca se atrevió a hacer en la vida real. Sé que Alicia quiere que se represente alguna obra de su abuela.

'Esos días azules', la nueva novela de Nieves Herrero. 

Con este libro se confirma tu estilo de utilizar a los personajes protagonistas casi como excusa para viajar por la Historia…

Eso es precisamente lo que me gusta. Me encanta el viaje en el tiempo. Por encima de la propia historia me gusta observar la evolución de la sociedad y el país. Nada me puede gustar más. Aprovecho cualquier resquicio para hacerlo. He tenido que quitar un montón de referencias porque se me iban de la historia principal. Me tenía que obligar a centrarme y recordarme que la Historia era un decorado para mi relato. Pero claro, los nombres de los secundarios son apasionante. Además, me encanta incluir acontecimientos cotidianos porque lo más normal es que de esos hechos se hablase en la época.

Nieves Herrero / Luis Malibrán ¡

También se nota que te gusta indagar entre los secundarios de la Historia…

Hay personajes que me vuelven loca. Por ejemplo, la monja teresiana que acompaña a Carmen Franco y que cuando descubren que se ha enamorado del mecánico la echan. Me hubiese encantado hacer una novela de esta historia, pero luego hay que convencer a las editoriales. Carmen Franco, la Marquesa de Llanzol o Pilar son nombres en los que nadie había reparado para dedicarles un libro y yo ahí veía historias que tenían que ser contadas.

Por cierto, ¿Cómo conseguiste que Carmen Franco se abriera y contara su historia?

Creo que la encontré en un momento en que sabía que no le quedaba mucho tiempo. El proceso me generó mucha ansiedad porque cada cita no sabía si sería la última. Quería escribir otra cosa y este libro se cruzó en mi vida. Luego, sin embargo, me ha dado muchas satisfacciones. Se vendió solo. Al morir ella decidí no hacer la promoción, pero se vendió muy bien. Yo descubrí una persona más interesante de lo que le me esperaba. Era una mujer muy coherente con la realidad que le tocó vivir y tenía una visión crítica de su propio padre del régimen. En eso no era fanática.

COMPARTIR: