29 de junio de 2022
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FIN DE SEMANA

La catalana publica su tercera novela, titulada 'Cumbres Tenebrosas', un noir repleto de referencias literarias, musicales y cinematográficas

Marisol Galdón, periodista y escritora: "Siempre he sido una outsider y eso se paga en el ámbito laboral"

Marisol Galdón.
Marisol Galdón. / Sara Álvarez.
Marisol Galdón es una todo terreno de los medios de comunicación. Presentadora, actriz, tertuliana y también escritora. Galdón presenta ahora 'Cumbres tenebrosas' (editorial Marli Brosgen), su tercera incursión en la novela negra. Una aventura del detective Anton Merchant a lo largo de varios países y trufada de referencias literarias, musicales y cinematográficas.

Marisol Galdón entre sus muchas ocupaciones (showoman, periodista, presentadora, tertuliana, actriz...) también saca tiempo para escribir novela negra. Cumbres tenebrosas (Marli Brosgen) es su tercera incursión en el mundo literario. Un noir clásico repleto de referencias literarias, musicales y cinematográficas a través de la figura de Anton Merchant, un detective construido con los elementos de los mejores antihéroes de la novela negra. 

- ¿De dónde surge la idea de escribir una novela negra como Cumbres tenebrosas?

- Ya es la tercera en mi lista de libros y me he ido encontrando cómoda con el género noir. Me permite generar universos alejados del mío. Construir tramas y personajes que no son lo que parecen, que son muy ricos en matices. La lucha entre el bien y el mal está expuesta siempre en una novela negra.

- Además, como en las mejores novelas del género los personajes son ambiguos.

- Nadie es bueno del todo, ni malo del todo. Jung decía que debemos que lidiar con las partes oscuras que tenemos. Hay personas que son muy malas y que se muestran públicamente como alguien maravilloso y al revés, como le pasa en la novela a Henry la Sucia.

- La novela está llena de referencias literarias, cinematográficas y musicales.

- Eso es marca de la casa. Es un distintivo de mi manera de escribir. La gente con la que yo trato, somos personas que leemos, cinéfilos… cuando nos encontramos intercambiamos recomendaciones. Por eso insistí en que al final del libro hubiera un código QR para poder escuchar la música que se menciona en la novela. Ayuda a que todo sea muy visual. Quiero que sea así.

Portada del libro. 

- ¿Por eso no ahorra detalles en las descripciones?

- En eso soy muy minuciosa. Me gusta ser detallista. Mi editor me decía: “eso ya no se hace: era de la literatura de los 40 y los 50…” Todo lo que describo, los menús que comen, los hoteles, es todo real…

- ¿Cómo llega a la literatura?

- De forma accidental. Hace años había leído los libros de la saga Ripley, de Patricia Highsmith, que es una autora única. Cuando acabé pensé: “este cabrón de Ripley se sale con suya, le voy a dar un escarmiento”. En un principio nació así, como una historia alternativa de Ripley, pero lo consideré una idea demasiado osada y escribí una novela distinta. Era 2001, pero no publiqué Mátame hasta 2010. Di con muchas puertas cerradas en el mundo editorial, hasta que al final, cuando ya había perdido la esperanza de publicarla, apareció la editorial que lo hizo.

- Hace unos meses se hizo viral un vídeo donde reclamaba su lugar en los medios. ¿Qué ha pasado?

- El lugar que yo ocupaba no volverá. Me he mentalizado. Fue un cúmulo de circunstancias el que me permitió estar en los medios. Empecé cuando TVE apostaba por una televisión creativa y libre. Cuando hice ese vídeo viral ya tenía escrita la novela. El problema es que en este país no se puede vivir de escribir. Por eso ahora sigo colaborando en programas más o menos interesantes.

- ¿Siente que los medios le han dado un poco de lado?

- Siempre he sido muy creativa y las tertulias no me llenaban. Por eso, empezar a escribir fue terapéutico. Cuando yo estaba presentando programas, había como más intención de probar cosas. Al inicio de las privadas también pasaba. Puedo entender que las privadas no quieran arriesgar pero las públicas deben hacerlo. Nos han metido en la cabeza que ciertas cosas no funcionan pero yo creo que sí. Mira lo que ha pasado con todo lo del Benidorm Fest. Ha sido un éxito y llevan años diciendo que la música no funciona en la televisión. Creo que hay más público para esas cosas de lo que se piensa. Es cierto que puede ser que la mayoría prefiera una tertulia con gente gritando, pero hay otro tipo de público también. Yo he intentado siempre buscar alternativas. Hacer cosas nuevas. Por ejemplo, intenté meterme en el mundo del doblaje pero me resultó imposible. Era un mundo cerrado, una mafia. Siempre he sido una outsider y eso se paga en el ámbito laboral.

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