02 de marzo de 2021
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FIN DE SEMANA

Se cumplen 45 años de la muerte de la escritora británica 'reina del suspense', que tuvo una vida llena de anécdotas curiosas poco conocidas en España

El misterio de las cartas que Agatha Christie enviaba a una folklórica española, la Camboria

Agatha Christie en sus últimos tiempos.
Agatha Christie en sus últimos tiempos.
Agatha Christie forma parte, por derecho propio, de la historia de la literatura del siglo XX. Dueña de un carácter excéntrico, protagonizó anécdotas de todo tipo y se codeó con personalidades muy variopintas. Una de ellas fue, tal vez la más sorprendente, Carmen Salazar, más conocida como La Camboria, una bailaora de gran carácter, recitadora que fuera durante casi medio siglo esposa del conocido presentador televisivo Lauren Postigo. Entre la escritora y la artista hubo una amistad epistolar.

El 12 de enero de 1976 falleció a los 85 años Agatha Christie. Hoy, la conocida como 'reina del misterio', es considerada uno de los nombres clave de la literatura policíaca y supera a William Shakespeare como la autora inglesa más traducida. Su obra, al igual que la de 'el Bardo' ha sido adaptaba al cine y la televisión. Aunque sus textos más reconocidos son novelísticos, la gran pasión de Christie era y fue el teatro. Por eso, poco aficionada a la vida social, los teatros londinenses eran uno de los escasos lugares donde se dejaba ver. 

Cultivó como nadie la imagen de dama británica excéntrica y protagonizó por ello anécdotas cuanto menos curiosas. La más popular es, sin duda, la extraña desaparición que protagonizó en diciembre de 1926. Un asunto que nunca quiso aclarar del todo y que dio pie a muchas especulaciones. 

Otras situaciones de su vida son menos cercanas aún, como la que la une a una conocida folklórica española. Ocurrió en 1967.  Otra afición de la escritora, aparte del teatro, era viajar en metro. Aunque ella contaba con un chófer particular, cuando se sentía bloqueada, viajaba en el metro de Londres. Ese contacto con la realidad incentivaba mucho su imaginación. 

En estos casos, la escritora siempre actuaba de la misma forma. Le pedía a su chófer que la dejara en una determinada parada del tube y que la recogiera en otra diferente, siempre fijada por ella. En una ocasión de ese citado año de 1967, bajó al metro y quedó sorprendida ante un cartel publicitario que anunciaba la actuación de una artista española en un teatro de la capital británica. 

En el cartel, la bailaora aparecía tumbaba en una playa, vestida de flamenca y con una navaja en la liga. La imagen racial dejó tan impactada a la escritora británica que salió del metro y pidió a su chófer que la llevara a comprar entradas para la actuación. 

La Camboria con Agatha Christie. 

Cuando la escritora vio actuar a Carmen Salazar, más conocida como La Camboria, quedó encantada. A partir de ahí, comenzó una estrecha amistad entre ellas. A la inglesa le encantaba la expresividad de la española y ambas se entendían. A pesar de esto, era el marido de la artista, el conocido presentador televisivo de Cantares, Lauren Postigo, quien hacía de intérprete. 

Postigo, todavía no se había convertido en el polémico presentador de televisión pública española. En esos años ejercía de productor discográfico y promotor de artistas y boxeadores. Entre sus hits, dos años antes había conseguido que los Beatles visitaran España. 

El encuentro entre la folklórica y la novelista quedó recogido en la prensa española. Alfredo Amestoy entrevistó a ambas y, según su crónica para el diario ABC, la británica pidió a la bailora que le explicara cómo se ponían las españolas la navaja en la liga. Más allá de la anécdota, la relación entre ambas artistas de la pluma y el baile se mantuvo e, incluso, la autora de Asesinato en el Orient Express escribió una obra de teatro para La Camboria

Finalmente, el proyecto no se llevó a cabo porque Lauren Postigo no se puso de acuerdo con la productora que iba a realizar el proyecto. Pero este hecho no impidió que la relación entre ellas continuara y que la escritora visitara a la artista con la que además, se escribió cartas de amistad durante nueve años. 

¿Dónde están las cartas?

La Camboria y Lauren Postigo estuvieron unidos durante casi medio siglo. Se conocían desde niños, ya que sus dos familias procedían de un pueblo de Huelva. Lauren nació en Nerva en 1928 y La Camboria tres después, en 1931. 

Juntos vivieron los años de lucha por el triunfo y también los años de gloria, durante la Transición española, cuando Postigo se puso al frente de Cantares y se convirtió en el entrevistador más temido. Lola Flores, Juanito Valderrama o una jovencísima Isabel Pantoja se enfrentaron a las preguntas del onubense. Sus duelos dialécticos provocaron que muchos le llamaran 'Lauren Castigo'. 

Sin duda, el peor momento de la pareja fue sobrellevar el accidente de coche que supuso la muerte de su hijo. Fran, fue el nieto que quedó huérfano por culpa de ese accidente y al que ellos criaron como un hijo. 

Sin embargo, la historia de amor terminó a finales de los 90 cuando la artista encontró, tal y como contaría en los platós de televisión, a su marido en la cama con la asistenta. La chica en cuestión era Yolanda Mora que, a partir de su salto a los medios, se postuló como actriz y llegó a hacer un papel menor en la obra Usted tiene ojos de mujer fatal de Jardiel Poncela, siendo la estrella de la función Lara Dibildos. 

Lauren Postigo y Yolanda Mora. 

Yolanda y Lauren comenzaron a ser presencia habitual de la prensa del corazón vendiendo todo tipo exclusivas. Su boda a finales de 1999 por el rito Zulú fue una de las más comentadas del momento. En teoría se celebró en África pero la veracidad de ese dato generó dudas más que razonables. Muchos apuntaron que el enlace tuvo lugar en la Casa de Campo de Madrid o en otro lugar de la capital. 

En 2002 la pareja se separó y volvió a pasearse por los platós para contar su ruptura. Dos años más tarde, Yolanda participó en el primer Gran Hermano VIP  y  a su salida, se reconcilió con Lauren y volvieron a casarse. Esta vez de forma más convencional en un Juzgado de Madrid, en diciembre de 2004. Dos años después, Postigo fallecía a los 78 años. Fue entonces cuando comenzaron los problemas entre las dos viudas. 

La Camboria aseguraba que las cartas de Agatha Christie se las llevó Lauren y a su muerte acabaron en manos de Yolanda Mora. Las dos mujeres empezaron una guerra mediática que con el tiempo fue perdiendo fuerza, pero el asunto del destino de las misivas de 'la reina del misterio' ha seguido sin esclarecerse.

Además, no era el único recuerdo valioso que, según la bailaora, se habría quedado Yolanda. También estaban las joyas de la artista onubense y los bocetos que de ella pintaron Dalí y Picasso

La Camboria tiene 89 años y es una de las últimas representantes de aquellas artistas que triunfaron dentro y fuera de España en la década de los cincuenta. Visitó un plató de televisión por última vez en diciembre de 2016. Fue en Qué tiempo tan feliz junto a María Teresa Campos. En el programa demostró que seguía siendo una mujer de carácter, capaz de narrar cualquier situación con sentido del humor. Recordó su historia de amor con Postigo y, cómo no, se le volvió a preguntar por las cartas de Agatha Christie, con la que vivió una amistad que sorprendió a muchos. 

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