23 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

"No hay unidad entre la oposición venezolana porque la idiosincrasia del país no lo fomenta", asegura al Cierre Digital este exiliado en Madrid

Miguel Henrique Otero, director de 'El Nacional' de Caracas: "El Chavismo no tiene ideología, sólo busca perpetuarse en el poder"

Miguel Henrique Otero.
Miguel Henrique Otero. / Bernardo Paz.
El Tribunal Supremo de Venezuela ha condenado al diario 'El Nacional' a indemnizar al número dos del Chavismo, Diosdado Cabello con 13 millones de euros. Es el último golpe del régimen de Nicolás Maduro contra este medio de comunicación que sigue siendo una de las voces críticas contra el Gobierno venezolano y que dirige Miguel Henrique Otero desde su exilio en Madrid. Fue precisamente este proceso el que le hizo tomar la decisión de no volver a su país desde hace seis años.

Son 13 millones de dólares la desorbitada cantidad en la que ha tasado el Tribunal Supremo de Venezuela el "daño moral" que ha sufrido Diosdado Cabello, número dos del régimen de Maduro por unas informaciones publicadas por El Nacional, histórico rotativo de Caracas con casi ocho décadas de historia. 

"Es cantidad es inaudita en Venezuela, es que directamente nadie tiene ese dinero para pagar", asegura Miguel Henrique Otero, presidente y director del diario. Otero recibe a Elcierredigital.com en su casa de Madrid y señala que "nosotros sólo nos hicimos eco de una información muy fiable del ABC donde se hablaba que Diosdado estaba en objetivo de Estados Unidos por sus supuestos vínculos con el narcotráfico". "Algo que luego la DEA ha confirmado pidiendo 10 millones de dólares por su entrega, justo tres menos que lo que nos piden a nosotros. ¡Es de locos!", asegura.

A pesar de la situación en la que vive, Otero sigue dirigiendo su periódico, en versión digital, desde la distancia y habla de sus circunstancias y las de su país en un tono calmado, sin alterarse, recordando situaciones que a cualquiera le harían perder la calma. 

Miguel Henrique Otero./ Bernardo Paz.

- Las medidas cautelares tras la demanda de Diosdado Cabello le sorprenden en Israel hace seis años. En ese momento decide que no va a volver a su país. 

- Es que yo sabía lo que esas medidas iban a suponer para mí y para el periódico. Me instalé en España sabiendo que la vuelta no iba a ser un momento cercano en el tiempo. Encontré aquí mucho apoyo y el Gobierno de Rajoy me concedió la nacionalidad mediante Carta de Naturaleza. 

- El periódico, sin embargo, sigue apareciendo a diario en versión digital. ¿Cómo es el día a día de un periódico que está en el punto de mira de Maduro?

- La verdad es que al ser digital se puede realizar desde cualquier lugar del mundo. Ahora somos 60 personas, pero los profesionales han de tomar ciertas precauciones como no firmar los textos más comprometidos para que no te conviertas en gente a tener en cuenta por los Chavistas. La verdad es que el primer gran golpe lo tuvimos con la crisis del papel que se vivió en Venezuela hace unos años. El Gobierno elegía a quién le daba y quién no y nosotros podíamos salir a la calle, claro. Ahora sólo nos financiamos con la publicidad. 

- ¿Cómo funciona la censura de Maduro?

- Es que no es una censura al estilo clásico. Es difícil de explicar porque no es el control clásico que ha habido en las dictaduras tradicionales en América y Europa. No, es más siniestro porque, de entrada, hay libertad de prensa. Tu puedes publicar lo que consideres, otra cosa es que, luego, tomen sus represalias. Piense que se han hecho con todos los poderes: el judicial, el económico, el mediático... Además, ocurre otra cosa, que lo discrecional es la censura allá. En una dictadura clásica como la de Castro se sabe qué cosas no son toleradas, en Venezuela depende de cada uno. Además, entre ellos tienen, a veces, intereses contrapuestos. El régimen Chavista es débil aunque quiera dar apariencia de ser fuerte, por eso actúa así. 

- Para ser débil ya va por la segunda década... 

- Se han dado circunstancias que lo han hecho así. 

Miguel Henrique Otero/ Bernardo Paz. 

- A veces da la sensación de que la oposición venezolana es un poco el ejército de Pancho Villa. ¿Falta unidad?

- No hay una separación ideológica. pero no hay unidad. Venezuela siempre ha sido un país rentista con mucha presencia del Estado. Todos los partidos son socialdemócratas.  El problema es que hay dos tipos de exilio. Por un lado están aquellos que lo dan todo por perdido. Que se adaptan perfectamente a España, trabajan y hacen su vida. Luego están los líderes de la oposición y lo que se mueve alrededor que, realmente, están enfrentados por un tema de personalismo. Lo cierto es que todo esto va con la idiosincrasia del país. Los colombianos con todo lo que está ocurriendo en su país se organizan de forma compacta. Con Venezuela no pasa. 

- Una especie de "sálvese quien pueda", ¿no? 

- Es algo cultural, realmente. Luego está que en España la adaptación para el venezolano es sencilla. Lo cierto, es que es una forma de ser. 

- En España hay 400.000 venezolanos, 40.000 en Madrid. ¿Cree que desde partidos políticos españoles se les usa políticamente?

- Bueno, lo cierto es que hay una serie de vínculos que hacen que lo nuestro interese más. Luego está el asunto de Podemos que tiene sus vínculos con el Chavismo. Lo cierto es que esto es lo de menos. El régimen en Venezuela tiene que caer desde dentro no desde fuera. 

- En estas dos décadas, ¿qué ha fallado en Venezuela para llegar a esto? 

- Allí no hay los mecanismos de control que puede haber aquí. Lo cierto es que cuando Chávez llegó al poder nadie podía esperar estas cosas. Era un líder populista, eso está claro, pero todos pensábamos que, equivocado o no, iba a hacer algo. No ha sido así. Sólo han destruido. El comunismo moderno es eso. No hay base ideológica como podía tener el régimen Castrista con el marxismo leninismo. Fidel Castro tenía una idea de gestión. Expropiaba para llevar a cabo su forma de Gobierno, era una dictadura que tenía claro que lo quería hacer. Sin embargo, los Chavistas no. Sólo quieren destruir. Lo hacen todo con el objetivo de no soltar el poder. Una vez llegan al Gobierno van haciéndose con todos los poderes, para controlarlos, y reformaron la Constitución para perpetuarse. En ellos no hay una ideología como tal, sólo quieren poder y destruir lo que había. Expropiaron las empresas para no hacer luego nada con ellas. Las acababan destruyendo. 

Miguel Henrique Otero. 

- ¿Cómo ve el futuro del Chavismo?

- Su sistema, lo de tomar el poder y luego perpetuarse arrancando primero con un líder mesiánico lo están exportando. Quieren hacer lo mismo en Perú o Chile. Espero que el ejemplo de lo que ha pasado en Venezuela sirva para que en otros lugares no se caiga en esos errores. 

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