05 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La actriz protagonizó varios escándalos en las revistas del corazón de los setenta incluído un falso embarazo

'Las reinas del destape' (IX): Paula Pattier, 'traicionó' a Tita Cervera y sedujo a un ministro

El Cierre Digital en Paula Pattier.
Paula Pattier. / La actriz fue un personaje recurrente de las revistas del corazón.
Paula Pattier se convirtió en uno de los personajes más habituales de las revistas del corazón en los años setenta. Con una filmografía corta, esta leonesa se hizo especialmente popular por sus reportajes en publicaciones eróticas, presuntos romances con celebrities, sus campañas políticas a favor de la UCD y su amistad con Tita Cervera. Una conexión que acabó rompiendo cuando vendió a 'Interviú' las fotos de la hoy gestora cultural desnuda y embarazada.

En 1975 llegó a las pantallas la película Las alegres vampiras de Vogel, una cinta que parodiaba el cine de terror y que se convirtió en una especie de precónclave del futuro destape. En la película aparecían Ágata Lys, recién salida del Un, dos, tres; una María José Cantudo previa a su fama con La Trastienda y una desconocida morena llamada Paula Pattier

Pattier llegó al mundo del espectáculo de la mano del director de la cinta, Julio Pérez Tabernero. De familia de ganaderos, era un gran aficionado al cine y a las actrices. Dirigió y produjo algunas películas en los años del destape. Además, era íntimo amigo de Espartaco Santoni, que en esos momentos se acaba de casar por sorpresa en Nueva York con Carmen Cervera

Tita y Espartaco y Paula y Julio se harían amigos y eran habituales de las noches del Madrid de los setenta. En 1975 Pattier rompió con Pérez Tabernero y parecía tenerlo difícil para volver al cine. Sin embargo, la publicidad se le daba mejor que a  nadie. 

Entre 1976 y 1981 fue una habitual de las revistas del corazón. Lo mismo se la relaccionaba con el boxeador Perico Fernández, sin ninguna prueba más allá de una coincidencia en una fiesta, que presentaba un acto benéfico junto a Andrés Pajares. Cuando no había noticia, tiraba de improvisación y posaba en las revistas postulándose como chica Bond o asegurando que podía rodar una versión española de Los ángeles de Charlie

Paula Pattier, posando para 'Interviú' en un reportaje de José María Castellví. 

Y, por supuesto, siempre hubo tiempo para posar desnuda en las revistas del momento como Party, Lib y, cómo no, Interviú, cuya portada llegó a ocupar en dos ocasiones. 

Paula Pattier, como otras vedettes y actrices del momento, también hizo campaña a favor de la UCD en las primeras elecciones democráticas que tuvieron lugar el 15 de junio de 1977. Pattier se sumó a Bárbara Rey en una caravana que recorrió ciudades y pueblos de España pidiendo el voto para la formación de Adolfo Suárez

La prensa de la época contó sin tapujos que los intereses de Pattier en la Unión de Centro Democrático no sólo serían ideológicos. Según los cronistas del momento, Paula vivía un romance con el ministro Ignacio Camuñas, que ocupaba la cartera de Relaciones con la Cortes. Camuñas se mantuvo en UCD hasta su desplome en 1982. En 2013 participó en la fundación de VOX y fue su vicepresidente hasta 2014. Fueron Francisco Umbral en El País y Felipe Navarro 'Yale' en Interviú los que más comentaron la cercanía entre la actriz y el político. 

La guerra 'embarazosa' con Tita Cervera

Si por algo ocupó las páginas de las revistas Paula Pattier fue por su amistad con Tita Cervera. Cuando la hoy Baronesa Thyssen se separó de Espartaco Santoni en 1978, ésta y Pattier se hicieron inseparables e incluso llegaron a compartir piso. Sin embargo, la amistad se rompió dos años después. 

Ignacio Camuñas, Ministro de Relaciones con las Cortes en el primer Gobierno de Adolfo Suárez. 

En 1980, Tita se quedó embarazada y Paula le sacó unas fotos desnuda en un avanzado estado de gestación. Las imágenes acabaron en Interviú en lo que fue considerada una de las exclusivas del momento. Tita no tardó en responder a su otrora amiga. Se puso en contacto con uno de los reporteros más famosos de la citada revista: Luis Cantero.

"[Las fotos] me las tiró Paula Pattier en mi chalet de la Costa Brava [casa que había heredado de su primer marido, el actor americano Lex Barker] para que tuviera un recuerdo de mi embarazo con la promesa de entregarme las copias y los negativos y ahora las ha utilizado para hacerme chantaje. Me engañó, le exigí los negativos, pero me dijo que se le había encasquillado la cámara", explicaba la entonces actriz. 

En sus declaraciones Tita aseguraba, además, que Paula le debía 400.000 pesetas. La Cervera intentó que las fotos no se publicaran y cambiarlas por unas mejor hechas realizadas por Sylvia Polakov, pero la revista ya estaba en máquinas. 

Tita Cervera aprovechó su entrevista con Luis Cantero para devolverle el ataque a Pattier desvelando su secreto. Y es que, según Tita, durante algunos meses de 1980 Pattier paseó su supuesto embarazo por saraos y eventos sin querer desvelar el nombre del padre. Paula,  apuntaba Cervera, dio a luz en su piso de Madrid y no en un hospital. Tita desveló que Paula nunca estuvo embarazada y que lo que llevaba debajo de su ropa era una almohadón. Según la hoy Baronesa, ña que había sido madre era  la hermana de Paula, Maribel Pattier que en su día fue relacionada con uno de los nietos de Franco, José Cristóbal Martínez-Bordiú. Según lo que lo que le contó, Cervera al periodista Luis Cantero, Paula decidió fingir que ella era la embarazada para evitar que la prensa hablara de su hermana. 

La amistad de Paula Pattier y Tita Cervera en la prensa de la época. 

La versión de Carmen Cervera en lo respectivo al embarazo de Paula era falso. Paula estuvo embarazada y dio a luz en hospital. El famoso cojín del que hablaba Tita se llamaba Paula y era fruto del amor entre Pattier el constructor José Miguel Villaroya, con el que se casó a mediados de la década y aún sigue unida a él. A principios de los ochenta, Paula Pattier comenzó a desaparecer de los medios y dejó de conceder entrevistas. Hoy sus batallas con Carmen Cervera están olvidadas y se siguen teniendo cariño. Han vivido muchas cosas juntas y se han ayudado mucho la una a la otra en época en las que la vida era más complicada.

Por su parte, Villaroya apareció en los medios de comunicación al ser vinculado con las sociedades interpuestas que usaba el exalcalde de Marbella Julián Muñoz para blanquear dinero. Fue con la sociedad Senior Servicios Generales Madrid SL. Sin embargo, tan sólo tres meses después de su constitución, en marzo de 2000, se vendió a Mayte Zaldívar por tan sólo 3.500 euros (100 participaciones a 35 euros cada una), que pagó con un dinero que le dio su exmarido, Julián Muñoz. Volvía así, de forma puntual y colateral, a los medios el nombre de Paula Pattier que tanto revuelo causó en los años de la Transición.

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