05 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El director de 'Vanitatis' publica 'Urdangarin. Retrato de un naufragio' (La Esfera de los Libros), un relato sobre los años en la cárcel del exduque

Nacho Gay, periodista: "Iñaki Urdangarin redactó sus inéditas memorias estando en prisión"

El Cierre Digital en Nacho Gay.
Nacho Gay. / El periodista publica 'Urdangarin. Retrato de un naufragio'
El periodista Nacho Gay, director del portal Vanitatis, narra en su libro 'Urdangarin. Relato de un naufragio' (La Esfera de los Libros) los secretos que rodean a la vida en prisión del encausado más célebre de los últimos años: Iñaki Urdangarin. En el texto se cuentan cómo fueron los días entre rejas del marido de la Infanta Cristina y las circunstancias que rodean su vida en la actualidad.

Siguiendo el estilo de los relatos non-fiction, Nacho Gay retrata en su libro Urdangarin. Relato de un naufragio (La Esfera de los Libros) la historia del preso más célebre de los últimos años en las cárceles españolas. Un libro donde descubrimos cómo fue su estancia en la prisión de Brieva y las circunstancias que han rodeado su vuelta a la vida 'civil', incluida su relación con Ainhoa Armentia, que ha puesto punto y final a su relación con la Infanta Cristina.

- ¿Se puede decir que Urdangarin fue un preso con privilegios?

- Sí, con total certeza y seguridad fue un preso con ciertos privilegios. Algunos se entienden claramente. Era un preso de una naturaleza especial, que estaba en una cárcel de mujeres porque así se convino e Instituciones Penitenciarias, es decir el Gobierno, estaban de acuerdo. ¿Qué habríamos dicho si en una cárcel común, con otros hombres, se hubiese producido una pelea? Otros privilegios, obviamente, no se entienden. Al estar él solo en parte de una prisión de mujeres, tenía todas las zonas comunes de ese módulo para él. Era casi como disponer de una casita cordobesa. Porque aparte de una habitación con baño, tenia una salita con una bicicleta estática frente al televisor. 

- Es inevitable comparar su situación con la de Roldán, que también pasó por Brieva. En ambos casos se hablaba de la posibilidad de tirar de la manta. 

- Obviamente, eso era un peligro en el caso de Urdangarin. Si tocas fondo puedes acabar hablando más de la cuenta. Había un peligro de que sucediera y no querían que pasara. Más allá de eso, no eran las mismas condiciones. El módulo donde se encontraba el exdirector de la Guardia Civil tenía cuatro celdas de 10 o 12 metros cuadrados. En el caso de Urdangarin se había modificado todo. 

- En ambos casos se apoyaron en la religión.

- Sí. En el caso de Urdangarin su relación con el capellán de la prisión, un monje franciscano, fue fundamental. 

Portada del libro. 

- Roldán acabó hablando. ¿Lo hará también Urdangarin?

- Roldán acabó escribiendo un libro y dando entrevistas, a Undagarin de momento no le veo en esa posición. Dentro de Brieva, en un cuaderno, iba escribiendo sus reflexiones, algo así como unas memorias. Le ha ofrecido una gran cantidad de dinero alguna editorial pero él ha dicho que no. No quiere, de momento, agitar la opinión pública. Ten en cuenta que el silencio es una estrategia de negociación. Para la antigua Casa Real, Iñaki es el hombre que sabía demasiado. 

- ¿Por qué tras hacerse pública la infidelidad de Iñaki Urganarin no han firmado el divorcio?

- Primero, es que no hace falta. Ese matrimonio está roto de facto. Los dos saben lo que les conviene. Por eso Iñaki no ha puesto ningún tipo de problemas en que la custodia de Irene, la única hija menor, siga en manos de la Infanta Cristina en Suiza. No tienen prisa en firmar el divorcio. Cuando se publicaron las fotos tomadas en el País Vasco francés, el rey emérito actuó muy rápido y aconsejó bien a su hija: "guárdate tu rencor". Es verdad que Iñaki ha tenido que respetar algunas cosas que le complican el día a día. Han pactado que los hijos del matrimonio coincidan lo mínimo posible con Ainhoa Armentia y eso no facilita mucho las cosas para ellos. Por ejemplo, si quiere ir a ver un partido de su hijo Pablo, va a solo. 

- ¿Cómo era la salud del matrimonio cuando ingresó en prisión?

- Cuando él ingresa en Brieva le hace un escrito al capellán con sus preocupaciones. La principal, que incluso rodea con un círculo, es su matrimonio. Cuando llaga el momento de ingresar en prisión habían pasado muchas cosas: golpes judiciales, campañas para que se separasen, rumores... Además, logísticamente, no era cómodo ir a visitarle. Tenía que llegar a Madrid desde Ginebra y de ahí a Brieva en furgoneta. Las visitas de la Infanta a prisión se fueron espaciando en el tiempo y el remate de todo fue el inicio de la relación de Iñaki con Ainhoa en el verano de 2021. 

- ¿Salía el exduque predispuesto a rehacer su vida?

- Salía predispuesto a romper con todo su pasado. Posiblemente, en otro momento, conocer a Ainhoa no hubiese provocado las mismas reacciones. Cuando Iñaki sale de Brieva quiere romper con todo lo que le rodea y le marca. Por eso al principio da una entrevista en el programa deportivo de COPE y cuando ve que sus preguntas son sobre la Infanta y sobre la cárcel, asume que no va a poder escapar de todo eso tan rápido como él quería. Por eso Ainhoa llega en el momento propicio. 

Por otro lado, hay que recordar que Iñaki Urdangarin siempre ha sido un hombre al que le gusta conquistar. Cuento en el libro una anécdota que refleja muy bien eso. La subdirectora de la prisión llegó a comunicar que había gestos de Iñaki que no sabía cómo interpretar y el capellán abroncó a Urdangarin. 

Iñaki Urdangarin a las puerta del Hogar Don Orione. 

- ¿Cómo ha afectado todo esto a sus hijos?

- Esa era otra de las preocupaciones de Urdangarin al empezar su vida carcelaria. Irene era muy pequeña y su padre desapareció de su vida muy temprano. El bofetazo más gordo de la infidelidad fue para Juan, el mayor. Él tenía 14 años cuando empezó todo el escándalo Noos. En parte, la familia se va de Barcelona a Suiza por él. Llegó a sufrir episodios de bullying. Para él su padre era un modelo moral, pero cuando surge la historia pública con Ainhoa Armentia se le cae ese modelo. Ha estado mucho tiempo enfadado con él pero ahora se han reconciliado. Pablo es quien mejor lo ha gestionado porque es el más parecido a su padre. No sólo en lo físico y en el hecho de que haya seguido sus pasos en el deporte. Tiene el mismo carácter arrollador que siempre tuvo Iñaki. 

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