04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El intérprete salmantino de series como 'Aquí no hay quien viva' ha dejado de trabajar porque padece un parkinson que afecta a su memoria

La familia del actor Santiago Ramos sale al quite para desmentir que esté arruinado

/ Santiago Ramos
La familia del actor Santiago Ramos ha salido a desmentir que el actor esté arruinado tras varios años sin trabajar. El mítico intérprete de series como 'Aquí no hay quien viva' trabajó para directores como Luis García Berlanga o Fernando Trueba antes de que el parkinson lo obligase a jubilarse.

La familia de Santiago Ramos está muy enfadada después de que algunos medios publicasen que el actor está en la ruina tras varios años sin trabajar. El intérprete admitió en 2014 que cobraba el subsidio por falta de propuestas, pero después le fue diagnosticado parkinson. 

Su mujer, Paca Almenara, lo explicaba en 'Socialité': "No es verdad. No está arruinado ni en la miseria. Le diagnosticaron Parkinson y está muy cuidado en una buena casa. No somos ricos, pero tenemos para cuidarlo perfectamente"

La maquilladora de películas como 'Acción mutante' (con la que ganó un Goya) asegura que "esta enfermedad es horrible porque le ha quitado todo. Conducir, su moto... Santi es muy bueno en teatro y le han ofrecido proyectos muy buenos, pero no puede hacer ningún tipo de obra porque el parkinson afecta a la memoria... y un actor tiene que tener mucha memoria para retener los diálogos". 

Santiago Ramos. 

"Es una pena verlo así porque es un actor magnífico. Tiene siete hermanos que están pendientes de él. Mis hijas, mi hija María Adánez, su marido, mi hija Eli... Estamos todos pendientes de Santiago", admite. 

El niño que soñaba con ser actor

Ramos trabajó para Berlanga, Garci, Trueba o Chávarri en films como 'La vaquilla', 'El año de las luces', 'Sé infiel y no mires con quién', 'Las cosas del querer' o 'Como un relámpago' (con esta última ganó un Goya en 1996). 

El actor admitía, antes de lanzarse al estrellato con 'Aquí no hay quien viva', que el medio que más le gustaba "es el cine, pero trabajando en teatro también me siento muy cómodo. La televisión es la que menos me entusiasma y es un medio más ajeno, más de circo, donde no llegas nunca a una intimidad, sea con la cámara o con el público. Es un medio que me resulta menos gratificante. En el cine o en el teatro me siento como actor muy a gusto; otra cosa es lo que les rodea". 

"En el teatro, lo que me suele ocurrir es que hago personajes más cercanos estéticamente a las cosas que me gustan. Normalmente, en el teatro consigo hacer obras en general que tienen una proximidad conmigo. En el cine, en ocasiones me ocurre, pero en otras no. Todo lo que rodea al cine o al teatro siempre me ha parecido ajeno al trabajo del actor. No quería ser actor para participar en ese barullo. De niño soñaba con ser actor simplemente", admitía. 

Sobre la eterna crisis del cine español explicaba en El País que era "posible que cada año haya unas cuantas películas que no se deberían hacer si pensamos si tienen o no salida comercial. Hace falta el dinero en el cine español para tratar de conseguir una industria potente y todos los caminos pueden llevar a conseguirla, pero si se ponen límites a filmes pequeños, como por ejemplo 'Solas', de Benito Zambrano, puede llegar a ser una equivocación. Es necesario que haya la posibilidad de que se produzca ese fenómeno. No hay que olvidar que cada año o cada dos aparece un realizador nuevo que tiene interés y que puede ser el director de pasado mañana. Creo que es un peligro poner límites exagerados". 

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