22 de enero de 2022
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FIN DE SEMANA

La exvocalista de Mecano ha solicitado la sucesión del Marquesado de Torroja que Franco otorgó en 1961 a su abuelo, el ingeniero civil Eduardo Torroja

Los títulos nobiliarios del Franquismo que olvida el Gobierno de Sánchez: De Ana Torroja a Luis Alfonso de Borbón

Ana Torroja.
Ana Torroja.
Unidas Podemos y PSOE piden la supresión de 33 títulos nobiliarios vinculados al franquismo. Cuatro de ellos fueron concedidos por Juan Carlos I. Los otros 29 por franco. Sin embargo, obvian otros ocho que fueron creados por Franco pero que tenían como beneficiarios a empresarios o intelectuales. Entre ellos, el Condado de Fenosa o el Marquesado de Torroja, que ahora exige para ella Ana Torroja. También el Ducado de Cádiz, que fue rehabilitado por el dictador y que hoy ostenta su bisnieto.

Los títulos nobiliarios creados por Francisco Franco están de nuevo en la picota. Por un lado, PSOE y Unidas Podemos, se reafirman en su decisión de eliminar los últimos vestigios del franquismo con la Ley de Memoria Democrática. Ambos grupos políticos pretenden terminar con 33 títulos nobiliarios concedidos por el dictador. 

Por orto lado, Ana Torroja, la que fuera vocalista de Mecano, ha decidido solicitar uno de los títulos nobiliarios que concedió el General. En concreto, el Marquesado de Torroja. Este marquesado fue concedido en 1961, de manera póstuma, al abuelo de la artista, el ingeniero civil Eduardo Torroja Miret que estuvo detrás de proyectos como la Central Térmica de la Ciudad Universitaria de Madrid (Premio Nacional de Arquitectura 1932) o el Mercado de Abastos de Algeciras

Al ser un título póstumo, pasó directamente a su hijo José Antonio, ingeniero civil también, que falleció el pasado 14 de julio. Ahora, su hija Ana ha solicitado la sucesión del título. Uno de los 37 que otorgó el dictador. 

La nobleza de Franco

Fue en 1947 cuando el dictador Francisco Franco decidió que España se convertía en reino a pesar de que el último Rey, Alfonso XIII, abandonó el país en abril de 1931. Sin embargo, el dictador no repuso en el trono a aquel que había heredado los derechos dinásticos del último Rey, don Juan, Conde de Barcelona, Juan III para los legitimistas, quien estaba exiliado en Estoril (Portugal).

Franco concedió 36 títulos nobiliarios y su heredero Juan Carlos I creó 50 nobles. 

La España convertida en Reino beneficiaba al régimen de Franco desde varios puntos de vista. Por un lado, la denominación de ‘Reino’ diluía la sensación de dictadura y coincidía con la denominaba ‘desfascistización’ del régimen, es decir, la eliminación de simbología fascista tras el fracaso de las potencias nazis en la II Guerra Mundial. Una manera de soltar lastre ante el nuevo equilibrio de fuerzas en la política internacional.

Por otro lado, Franco iniciaba así una especie de partida de póker con don Juan, su hijo Juan Carlos y otros pretendientes al trono de España. Para favorecer la confusión, Franco dictó, nunca mejor dicho, una Ley de Sucesión que determinaba que su sucesor lo sería a título de Rey y que este podía ser cualquier príncipe “de sangre azul, católico y mayor de treinta años”. Es decir, quien él decidiera.  Y así lo hizo. Por eso, muchos historiadores mantienen que la monarquía actual fue instaurada y no restaurada.

Así las cosas, Franco decidió empezar a repartir títulos nobiliarios. La corte en torno al dictador y, sobre todo, de su mujer Carmen Polo, comenzó a tomar cuerpo. Una nueva nobleza basada en la concesión de títulos a militares que ayudaron a Franco en la Guerra Civil, políticos del régimen y, avanzando los años, a empresarios que cimentaron su fortuna en el país que salía de la autarquía para entrar poco a poco en la sociedad de consumo. Uno de ellos sería el Condado de Fenosa, creado en 1955 para favorecer al empresario Pedro Barrié de la Maza, dueño de Fuerzas Eléctricas del Noroeste S.A. (FENOSA). Un hombre que llegaría a adquirir el palacete de Cornide en A Coruña para luego vendérselo a un precio irrisorio a Carmen Polo. Una de las propiedades de los Franco que en la actualidad están en el aire ya que se reclama su paso a propiedad pública. 

Los que se libran de desaparecer

Los títulos nobiliarios que los partidos de Unidas Podemos y PSOE exigen que desaparezcan son 33. Cinco de ellos no fueron concedidos por Franco sino por Juan Carlos I, lo que puede generar un problema entre Zarzuela y Moncloa. Entre ellos destacan el Ducado de Franco, que hoy ostenta Carmen Martínez-Bordiú, y el Señorío de Meirás, de Francis Franco, ambos nietos del dictador. 

Luis Alfonso de Borbón. 

Curiosamente, esa lista incluye 29 títulos otorgados por el dictador y obvia ocho que también concedió Franco pero que no tienen vinculación con políticos y militares del Régimen, sino que se concedieron a empresarios e intelectuales. Entre ellos, los citados Condado de FENOSA y Marquesado de Torroja. También se incluyen el Condado de Arruga, el Condado de Maeztu, el Marquesado de Ramón y Cajal o el Condado de la Cierva

Tampoco incluiría el Ducado de Cádiz, que lleva parejo el tratamiento de Alteza Real que hoy ostenta Luis Alfonso de Borbón, hijo de Carmen Martínez-Bordiú y bisnieto de Franco y Alfonso XIII. El dictador rehabilitó el título de Duque de Cádiz, que había usado en su día Francisco de Asís, el marido de Isabel II, en la figura de Alfonso de Borbón-Dampierre. Le otorgó esta distinción nobiliaria con tratamiento de Alteza Real con motivo de la boda con su nieta Carmen Martínez-Bordiú. 

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