16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Nacida en Perú, se trasladó a España en los años 50 y desde 1978 organizaba reuniones gastronómicas con políticos y personalidades en Madrid

Muere Mona Jiménez, creadora de las famosas lentejas donde se unieron Miguel Boyer e Isabel Preysler

Mona Jiménez.
Mona Jiménez.
Mona Jiménez, una de las figuras más llamativas de la España de la Transición, ha fallecido en Perú. La periodista era conocida por sus reuniones gastronómicas en torno a un plato de lentejas, celebradas en la España de los 70 y los 80 y en las que se daban cita políticos de distintas sensibilidades ideológicas y personalidades del mundo empresarial y social. En una de esas reuniones surgió el amor entre Isabel Preysler y Miguel Boyer.

Ana María Jiménez Vásquez de Velasco, que ese era su verdadero nombre, llegó al Madrid de los años cincuenta junto a su madre y sus hermanas. Hay quien afirma que Carmen Posadas se basó en esos primeros años de Mona en el Madrid franquista para crear uno de los personajes de la novela La maestra de títeres (2019). 

La peruana pronto comenzó a hacerse muy popular entre el llamado 'todo Madrid' al colaborar en medios como Pueblo y Arriba. Cuando muere Franco en 1975, le surge la idea de limar asperezas entre las distintas sensibilidades existentes en aquella España y reunir a gente que, aparentemente, no tenía mucho que ver entre sí con la excusa de un buen plato de lentejas. En un principio, se organizaba en un pequeño piso de la calle Doctor Fleming, en una de las zonas con más vida de la capital en esos años, bautizada por Raúl del Pozo como 'Costa Fleming'. 

Era 1978 y para elegir a sus invitados Mona Jiménez contaba con la ayuda de Pilar Urbano, que ya entonces se movía como jirafa en la sabana en los cenáculos del poder. Fue tal el éxito de sus convocatorias que pronto tuvieron que trasladarse a un piso más grande de la calle Capitán Haya. 

Mona Jiménez. 

Por las famosas lentejas de Mona Jiménez pasaron todos los nombres que construyeron la Transición española. Antonio Garrigues-WalkerMiguel Boyer, Manuel Fraga o el propio presidente Adolfo Suárez se dejaron caer por la cita gastronómica de Mona.

Una de las mejores cronistas de aquellos años, Rosa Villacastín recuerda así a Mona Jiménez para Elcierredigital.com: "Era una mujer simpática, con don de gentes y mucha personalidad, que hizo algo tan sencillo como difícil. Sentar alrededor de una mesa y como plato estrella unas lentejas, a altas personalidades políticas, culturales, de la sociedad civil. Para que intercambiaran opiniones sobre temas diversos. Fue un éxito y una gran idea que sirvió para limar asperezas en la España de la Transición".

Unas lentejas con chorizo, sencillas, pero en las que la gracia estaba en, obviamente, la compañía. "Lo hacíamos a lo pobre. Contrataba a dos camareros, alquilaba mesas, sillas y manteles, y mi cocinera se encargaba de lo demás. Un día me olvidé de alquilar cubiertos y Fraga me dijo: ‘'Mi querida amiga, si me hubiera avisado traía mis cubiertos de cacería’'. Tuve que ir por todo el edificio pidiendo cucharas. En esas comidas pasaba de todo...", le contó la propia Mona a Martín Bianchi en 2015 para una entrevista en ABC

El éxito de la fórmula condujo a la exportación de sus lentejas, que salieron de gira celebrándose éstos ágapes en otras ciudades españolas como Bilbao o Barcelona. En 1989, cuando Mario Vargas Llosa quiso ser presidente de Perú, Mona organizó varios ágapes en su favor. Un nombre, el del autor de La fiesta del Chivo, que al igual que el de Miguel Boyer, une a Mona Jiménez con Isabel Preysler. 

El amor de Boyer e Isabel

Aparte de política, las reuniones de Mona Jiménez también propiciaban el ligue. Personas interesadas en otras sabían utilizar estas citas gastronómicas para un primer acercamiento. Fue el caso de Isabel Preysler y Miguel Boyer en la primavera de 1982. Él estaba casado con Elena Arnedo y ella con Carlos Falcó. Los socialistas aún no habían tomado el poder pero se intuía el cambio de Gobierno por las batallas internas de UCD y por la resaca del 23-F. 

Isabel Presyler y Miguel Boyer el día de su boda en 1988. 

En mayo de 1982 se repitió el encuentro. Con ese motivo, la revista Protagonistas publicó un reportaje donde aparecía la joven y guapa Isabel Preysler flanqueada por los entonces socios y empresarios de moda, Mario Conde y Juan Abelló. En otra de las esquinas de la sala se podía ver dialogando al duque de Cádiz, ya exmarido de su íntima amiga Carmen Martínez Bordiú, y al empresario Ramón Mendoza, entonces compañero sentimental de Jeannine Girod, la exmujer del Marqués de Griñón, todavía esposo de Isabel. De nuevo, todos juntos y revueltos. Y en la mesa presidencial, Miguel Boyer, radiante y feliz. Desde entonces, Isabel y Miguel, entablaron una amistad que se fue estrechando durante las fiestas y reuniones en casas de amigos comunes en las que coincidían. Finalmente, se haría pública su historia en 1985 y fueron, durante más de dos décadas, una de las parejas más estables del mundo del corazón. 

Con el paso de los años, Mona Jiménez volvió a su Perú natal donde se instaló en Lima. En la capital peruana siguió con sus veladas gastronómicas. Siempre misteriosa y discreta con su vida privada, Mona tuvo un hijo con un importante pintor pero nunca quiso hablar sobre detalles de su vida sentimental. 

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