18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Películas como ‘The Lodge’ o ‘El Hoyo’ han sido aclamadas en esta semana del cine de terror como grandes trabajos en esta temática

Terror y angustia en el Festival de Cine de Sitges que cumple con las expectativas y retos de La Muestra

El Festival de Sitges promete un año más mucho terror y mucha angustia a los amantes de este género cinematográfico.
El Festival de Sitges promete un año más mucho terror y mucha angustia a los amantes de este género cinematográfico.
El Festival de Cine de Sitges celebra su edición número 52 con un elenco de invitados tan interesante y lujoso como es costumbre. Entre los que recibirán homenajes y galardones, está el actor australiano Sam Neill, quien recibirá el Gran Premio Honorífico por su larga y variada trayectoria profesional durante la cual ha participado en películas de culto como ‘La posesión’ (Andrzej Zulawski, 1981) o ‘En la boca del miedo’ (John Carpenter, 1994).

Como siempre, Sitges y su gran Festival internacional exhibe numerosas películas. Y de entre todas ellas, los trabajos que compiten en la sección oficial están demostrando encajar perfectaente en la  esencia de este certamen de cine decidido siempre a aportar  terror, angustia, incertidumbre y miedo a todos los que se atreven a verlos.  Algunas de estas películas han sido ya galardonadas en otros festivales. Por ejemplo, el trabajo de Galder Gaztelu-Urrutia ‘El hoyo’, una distopía muy salvaje que fue mejor película de la sección Midnight Madness del Festival de Toronto.   

También la brasileña ‘Bacarau’, de Juliano Dornelles y Kleber Mendoça Filho, con su mezcla de realismo mágico, fábula distópica y spaghetti western que se llevó el Premio del Jurado del Festival de Cannes o la aclamada ‘The Lodge’, gran película de Veronika Franz y Severin Fiala, en la que unos niños aislados en una cabaña con su terrorífica madrastra  logró recibir buenas críticas a su paso por el ya veterano certamen cinematográfico Sundance.  No olvidamos ‘Paradise Hills’, película con la que se estrenó la española Alice Waddington y que relata la vida en un internado de lujo al que las familias acomodadas mandan a sus hijas con el objetivo de que sean  entrenadas y educadas para ser mujeres perfectas.

Tampoco ha pasado inadvertida la última y peculiar rareza protagonizada por Nicolas Cage, ‘Color Out of Space’.También estará en la sección oficial una de las grandes sorpresas del verano en EEUU, ‘Noche de bodas’ (Ready or Not), una película de terror gótico y comedia macabra dirigida por  Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillet y que el próximo fin de semana llegará a los cines.

Pero una de las que más ha gustado ha sido la ya mencionada ‘The Lodge’. Apenas dos menores y una madrastra bastan para transmitir la angustia y el terror a los espectadores.  Aidan y Mia se resisten a aceptar a Grace, la nueva novia de su padre que resultará ser todo lo contrario a lo que representa una madre. Cuando los niños y la mujer se encierren en una casa en medio de un paisaje helado, no les quedará más remedio que convivir, mientras el terrible pasado de Grace sale a la luz. Como en su anterior película, ‘Goodnight Mommy’, los austríacos Severin Fiala y Veronika Franz apenas con un reparto mínimo de tres personajes son capaces de realizar una de las más relevante cintas de terror del año.

Franz ha sido periodista cinematográfica, ayudante de dirección y coguionista de Ulrich Seidl. Fiala dirigió diversos cortos antes de dirigir junto a Franz el documental ‘Kern’   y ‘Goodnight Mommy’ , que también se proyectó  en Sitges.

Pero este fin de semana se esperaba a una gran estrella, Nikolaj Coster-Waldau, el gran  Jaime Lannister de ‘Juego de Tronos’ ha atraído con su sonrisa y su trabajo el interés de todos. El actor de la premiada serie ha llegado al festival con su nuevo trabajo ‘Suicide Tourist’. El danés encarna un papel totalmente diferente en este trabajo de la película dirigida por su compatriota danés, Jonas Alexander Arnby, el de un investigador en una compañía de seguros. Un crudo drama que toca el  suicidio de manera abierta. Un problema muy presente en la sociedad y también ocultado al mismo tiempo. Según su director,  “no es una película sobre el suicidio, es una película sobre la vida, en la que utilizo el suicidio como recurso dramático”.

Lo visto hasta ahora en esta localidad mediterránea, promete. Sitges seguirá aportando durante estos días más sorpresas y sustos.

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