27 de noviembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Hijo de Jacobo Siruela y María Eugenia Fernández Castro y sobrino del actual Duque de Alba, dirige en el centro de Madrid la Galería Valverde

Jacobo Fitz-James, nieto de Cayetana de Alba: "Ver a toda Sevilla en la calle al morir mi abuela fue muy fuerte"

Jacobo Fitz-James.
Jacobo Fitz-James.
Jacobo Fitz-James, es hermano de la it girl Brianda Fitz, hijo del editor Jacobo Fitz-James Stuart Conde de Siruela y nieto de la recordada Duquesa de Alba Cayetana. Sin embargo, ha conseguido no ser sólo es eslabón más de esta dinastía y desde hace años es un galerista de referencia en el mundo del arte en España. Hace años que junto a su esposa Asela abrió Espacio Valverde, un lugar donde el arte contemporáneo intenta mantenerse en medio de la crisis sanitaria.

Jacobo Fitz-James y Fernández de Castro podría haber integrado la demasiado abultada nómina de ‘niños bien’ que pululan por el microcosmos madrileño. Sin embargo, hace años apostó por crear su propia galería de arte, Espacio Valverde, en pleno barrio de Malasaña, un lugar, donde este galerista pasa como un habitante más, con su pinta de hípster, un poco pasado por Zuloaga. Para él, el mundo del arte, no le resulta algo ajeno porque es uno de los pilares fundamentales de la dinastía a la que pertenece: los Alba. Jacobo ha seguido la estela de su padre del mismo nombre que, lejos de las finanzas o las explotaciones de latifundios, decidió apostar por el mundo de la cultura creando la editorial Siruela. Hoy Jacobo y su hermana la artista Brianda son la continuidad de la rama artística de una familia, los Alba, marcada aún por la personalidad de su abuela Cayetana. Jacobo recuerda que "ver a toda Sevilla en la calle al morir mi abuela fue muy fuerte".

- ¿Qué le llevó a montar una galería en pleno barrio de Malasaña?

- Espacio Valverde surgió por la necesidad de mostrar y compartir el trabajo de gente de nuestra generación, en sus inicios era un espacio cultural de actividad frenética que se convirtió con el tiempo en una galería de arte. A medida que fuimos madurando se nos impuso la necesidad de salir fuera de España a ferias de arte internacionales con la fortuna de que nuestros artistas han sido muy bien recibidos en entornos donde tanto ellos como nosotros éramos totalmente desconocidos

- Restricciones a la movilidad, al aforo… ¿Cómo está afectando la crisis sanitaria a la Galería Valverde?

- Por de pronto han cancelado todas las ferias que teníamos programadas así que estamos centrados en todas aquellas cosas que el ritmo vertiginoso de antes no nos permitía cuidar.

- El mundo del teatro está revolucionado por el trato que le está dando el Ministro de Cultura. Desde el galerismo, ¿cree que el Gobierno está apoyando como debería al mundo cultural?

- Lo que necesitamos es una ley de mecenazgo análoga a la que opera en otros países de Europa. Todos la prometen, nadie la cumple.

- Al principio, cuando inició su andadura, mucha gente pudo pensar que esto no era más que un entretenimiento de un ‘niño bien’. ¿Sobrevivir con éxito ha sido una manera de responder?

- No tengo esas coordenadas en mi cabeza. Bastante complicada es la vida para andar paranoico con lo que puedan pensar los demás de uno. Además, es de necios dirigir tu pensamiento a aquello que uno no puede controlar.

- Dicen que en el mundo del arte se aproxima en una época donde se va a vender más que a comprar. ¿Es cierto?

- Por lo que yo sé en el arte siempre ha existido más oferta que demanda. Nadie sabe las legiones de artistas que hay que nunca llegarán a exponer, se te hiela la sangre.

"La percepción en Madrid de mi abuela Cayetana era más virtual, filtrada por la televisión y su particular deformación de la realidad".

- Me imagino que a éstas alturas reconocerá a la primera qué artista merece la pena y cuál no. ¿Es fácil errar en el mundo del arte contemporáneo?

- Una manera de verlo es como cuando uno elige a su pareja o a sus amigos. A medida que uno madura elige mejor y elude el infierno, pero claro, en las relaciones humanas y en casi todo uno siempre se puede equivocar. En mi caso no me arrepiento de ninguna de mis elecciones, salvo de una, de la cual no hablaré jamás a menos que me inoculen tiopentato de sodio.

- ¿De la última generación de creadores españoles, qué nombres cree que recordaremos?

- Si quiere conocerlos no dude en visitar espaciovalverde.com

- El comprador de arte contemporáneo en España. ¿Entiende de verdad o compra por snobismo?

- Esa disyuntiva puede resultar confusa, las condiciones que mencionas pueden aparecer de forma simultánea (se puede ser entendido y snob) o no aparecer en absoluto (comprar algo porque te gusta de verdad, aunque no seas entendido). Los motivos que llevan a la gente a comprar arte son variados, complejos y llenos de matices.

- En la nobleza durante siglos se ha tendido a acumular obras de arte para el disfrute privado y ahora parece que se tiene a todo lo contrario. Las colecciones privadas, los palacios… se abren al público. Incluido Liria ¿Qué le parece la decisión de su tío, el Duque de Alba?

- Me parece una gran decisión y excelentemente ejecutada. Visitar el palacio de Liria es uno de los mejores planes que se pueden hacer en este momento en Madrid.

- Su padre se decidió a montar una editorial con éxito, usted una galería... Son, para muchas, la rama culta de los Alba. ¿Es difícil encontrar un lugar propio con un padre tan importante y en mitad de una familia con tanta resonancia?

- Montar una editorial o una galería (con mayor o menor éxito) es una labor interesante y complicada, pero no parece tan importante como para producir malestar. No somos Niels Bohr ni Piero della Francesca, y antes o después caeremos en el olvido, como casi todo el mundo.

Con su mujer Asela y su abuela Cayetana el día de su boda. 

- Es inevitable pensar que usted ha tenido el privilegio de criarse rodeado de arte y cultura al más alto nivel. ¿Cuándo tomó conciencia de que, lo que para otros sería un museo, para usted es cotidianidad?

- Mi cotidianidad efectivamente fue muy singular, pero lo fue por motivos y de maneras muy distintas a los que a priori se podría pensar. Me encantaría ser un poco menos críptico, en serio, pero hablar de algo así requeriría un espacio y un tiempo distintos.

- En una ocasión declaró que su abuela Cayetana “era un icono pop” ¿A qué se refería?

- Creo recordar que eso lo dije en contraste con la fuerte impresión que me produjo ver Sevilla en llamas cuando murió mi abuela. En comparación con esa catarsis colectiva la percepción madrileña era más virtual, filtrada por la televisión y su particular deformación de la realidad.

- ¿Llegó a conocer ella su Galería?

- Si y disfrutó mucho su visita.

- De todos los personajes que ha tenido la oportunidad de conocer. ¿Cuál le ha marcado más?

- Pablo Angulo, un genial artista que murió demasiado pronto.

- ¿Cuál es su posición en lo que algunos medios llaman `guerra de los Alba’?

- Si lo que me está preguntando es si tengo algún antagonismo con algún miembro de mi familia, rotundamente, no.

- Pertenece a una de las familias más populares de este país y, sin embargo, no es usted carne de paparazzi, pero tampoco se ha ocultado y su boda llegó a ser portada de ¡Hola! y en sus entrevistas habla de todo con naturalidad. ¿Cómo se consigue ese equilibrio?

- Siendo profundamente aburrido. Mi mera presencia es suficiente para hacer que la audiencia baje estrepitosamente.

- En Vanity Fair dijo que su mujer, con la que trabaja, era muchos más pragmática que usted. ¿A qué se refería?

- Soy muy despistado y me enredo fácilmente en abstracciones, Asela tiene los pies en la tierra afortunadamente.

- No sé si es usted monárquico. Su ámbito me hace suponer que sí ¿Cómo vive todo lo que está ocurriendo en la Casa Real?

- Si soy monárquico y cómo monárquico lo que me corresponde es discreción y máximo respeto a la Institución.

COMPARTIR: