04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Se cumplen veinte años de la polémica boda entre el cubano y la recordada actriz que generó gran expectación en los medios de comunicación

La vida de Toni Hernández, el último marido de Sara Montiel: Reside en Cuba, cuida de un anciano y su economía no es boyante

El Cierre Digital en Sara Montiel y Toni Hernández.
Sara Montiel y Toni Hernández. / El cubano fue el último marido de la actriz.
Hace veinte años Sara Montiel se casaba por cuarta vez en su vida. Su nuevo marido era un cubano llamado Toni Hernández, 36 años menor que ella. La boda estuvo rodeada de gran expectación mediática debido a la sombra del montaje que rodeaba a la relación. Hoy, dos décadas después, el cubano vive en la isla y su situación económica no es especialmente boyante y se dedica a cuidar de un anciano en La Habana.

El 17 de octubre Sara Montiel volvió a soprender a la sociedad española como tantas veces lo había hecho en su vida. Ese día la actriz protragonizaría una de sus escenas más recordadas fuera de la pantalla. Desde hacía meses la manchega vivía un polémico romance con un cubano de 39 años y el rumor de una inminente boda había recorrido las sedes de todas las gencias y medios del país que se apostaron ante un juzgado en Majadahonda (Madrid). Saritísima se vio a la salida rodeada de cámaras junto a su novio Toni Hernández. Ante la duda de si se había llevado a cabo el enlace, la artista aseguró que sólo habían acudido a arreglar unos asuntos y soltó una de sus frases más recordadas:  "¿Pero qué pasa, pero qué invento es esto?". 

Evidentemente, Sara mintió. La actriz y el cubano se habían casado y estaban protegiendo la suculentea exclusiva que habían negociado con la revista ¡Hola!. La actriz se casó sin la presencia de sus hijos que no aprobaban el enlace y con la compañía de sus amigas Norma Duval y Carmen Sevilla. Dos presencias que, sin duda, ayudaron a incrementar el precio de lo negociado con la revista del saludo. 

La estrella y el fan

La boda fue la culminación de una historia de amor sobre la que siempre planeó la sombra del montaje. Toni Hernández, había nacido en 1964, era 36 años menor que la manchega, y desde siempre fue un gran aficionado al cine y Sara estaba entre sus iconos favoritos. La primera película que vio en un cine en Cuba fue Carmen la de Ronda, que la española interpretó en 1959. 

Estudiante de Cine en la Escuela de San Antonio de los Baños, una de las más prestigioasas del mundo, toda la isla conocía el fanatismo de Hernández por la Montiel y hasta en muchas ocasiones cuando la televisión cubana emitía cintas de la actriz española estás iban predecidas de un cartel que informaba que habían tenido acceso a ellas "por cortesía de Antonio Hernández". Su trabajo como encargado del archivo de la Filmoteca le facilitaba el acceso a mucho material.

A través de unos amigos españoles, entre los que se encontraba Cari Antón, por entonces popular por su relación con José Luis López Vázquez, consiguió el contacto con Sara y se carteaban. En 2001, Toni visitó España y se conocieron en persona. Pocos días después la Montiel era la invitada estrella de Tómbola y uno de los colaboradores de esa noche, Antonio Montero, le advirtió de que iban a publicarse unas fotos de ella con un joven. Saltó así a los medios la relación más polémica de Sara Montiel. 

Sara llegó a enfrentarse a sus hijos por casarse con el joven cubano. Mientras, la prensa comparaba esta relación con la que mantuvo Marujita Díaz con Dinio dos años antes. Otra presunta historia de amor que siempre fue calificada de montaje por la prensa. Sara y Toni llegaron a casarse contra la opinión de los hijos que la actriz adoptó con su tercer marino Pepe Tous, Thais y Zeus, que llegaron a dejar la casa familiar. 

'El último souflé'

El matrimonio apensas duró un año y poco después de la boda Toni se volvió a Cuba. Antes vivieron una luna de miel en Marruecos con exclusiva incluída. Fue Diez Minutos quien compró el material ya que ¡Hola! se negoó a apostar por una historia tan polémica. 

Sara y Toni también vendieron su luna de miel. 

En su excaso año de unión matrimonial también se habló de una boda por la iglesia en Cuba. Salió a luz entonces que la actriz no podía casarse por la iglesia porque así lo especificaba su sentencia de nulidad de Chente Ramíez Olalla su segundo marido del que se anuló en 1974, diez años después de casarse en Roma. 

Por si faltara algo en el lío, un periodista aseguró que Toni era espía del régimen de Fidel Castro que querría usar a su favor la publicidad de una boda en la catedral de La Habana donde la última gran ceremonia había sido de la una hija del dictador Fulgencio Batista

Entre idas y venidas en platós y revistas, Sara editó un disco de boleros llamado Todas las noches a las once ya que según contaba esa la hora a la que se llamaban por teléfono. Ella desde Madrid y él desde Cuba. También publicó el libro Sara y el sexo que no escatimó en detalles sobre sus relaciones con los hombres de su vida, incluído el cubano. 

Cuando llegó el divorcio, Toni acudió a varios platós para atacar a su otrora amada. Por otro lado, Sara aseguraba que lo había hecho para recuperar a sus hijos y la prensa en bloque la acusó de montajista. María Teresa Campos llegó a entregarle el premio a la 'trolera del año' y una visita a Tómbola acabó con un intercambió de insultos de peso entre ella y el que había sido su amigo durante años Jesús Mariñas. El gallego llegó a calificar a la manchega de "payasa" e "indigna". Jimmy Giménez Arnau intentó quitar hierro al asunto asegurando que lo vivido esa noche convertía a la manchega en protagonista de El último souflé por lo quemada que estaba resultado su imagen. 

Sara Montiel se divorció para recuperar la relación cons sus hijos Thais y Zeus. 

Toni todavía visitaría algún plató más e incluso vendió un falso robado a Interviú pero acabaría instalándose de nuevo en Cuba y sólo volvería a visitar un medio español en 2019 en Viva la vida. Allí Hernández habló con cariño de la que había sido su esposa, fallecida seis años antes. 

La vida actual de Toni Hernández

Ahora, Toni según ha podido sabar Elcierredigital.com vive en San Antonio de los Baños y su situación económica es precisamente boyante. Según información a la que hemos tenido acceso en este periódico, Toni se mueve en bicicleta ya que su economía no le permite tener un coche. Además, en algunas ocasiones se desplaza a La Habana para cuidar a un hombre anciano, siendo este trabajo su forma de ganarse la vida.

"Sólo recuerda las cosas positivas de su vida con Sara", aseguran a este periódico. Una unión que sorprendió en su momento pero que fue una decisión férrea de la actriz. "No sólo fue por dinero aunque el 'cash' le venía bien porque tenía mucho dinero pero en propiedades, joyas... no en mano. También se casó con Toni por lo que vio en él. Era un fan de ella y se sentía bien. Como lo que le ocurriría unos años después a Cayetana de Alba", asegura a Elcierredigital.com un gran amigo de la recordada artista. 

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