23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Enrique Cornejo pone el Teatro Zorrilla de Valladolid como capilla ardiente para reconocer a este gran intérprete que dedicó su vida a los escenarios

Fallece el actor Juan Antonio Quintana a los 83 años, don Nicolás en ‘Ana y los siete’

Juan Antonio Quintana
Juan Antonio Quintana
Juan Antonio Quintana ha fallecido por causas naturales en una residencia de Valladolid. Su vida estuvo dedicada al mundo de la actuación: desde su participación en obras de teatro y la formación de su propia compañía teatral hasta sus grandes éxitos televisivos, como el papel de don Nicolás en la serie de TVE ‘Ana y los siete’.

El actor Juan Antonio Quintana ha fallecido por causas naturales a los 83 años de edad en una residencia de Valladolid, según ha informado la Unión de Actores y Actrices. Conocido por su papel en 'Ana y los siete’, Quintana actuó en cine, teatro y televisión, en la que apareció en numerosas series reconocidas.

El empresario Enrique Cornejo pone el Teatro Zorrilla de Valladolid a disposición de la familia y del mundo teatral como capilla ardiente para reconocer a este gran intérprete que dedicó su vida a los escenarios y al cine español.

Según comentó el propio actor al terminar la representación teatral de Los Manrique con la reina en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) en 2016, padecía Parkinson, aunque eso, aseguró, no le impediría seguir actuando.

Quintana pasó sus últimos años de vida en una residencia en Valladolid y desde 2016 sufrió varios reveses: la muerte de su esposa, Mery Maroto, en 2019 y dos infecciones de coronavirus.

Sus comienzos: las letras y el teatro

Nacido en Zaragoza en 1939, Juan Antonio Quintana era hijo único de un empleado de banca y una ama de casa. Sin embargo, a la hora de elegir profesión, estudió Filosofía y Letras en las universidades de Zaragoza y Madrid. Carrera que estudió aún sabiendo cuál iba a ser su gran pasión: la actuación.

Quintana comenzó su andadura en los escenarios incluso antes de interpretar. Cuando era niño acudía con sus padres al teatro y al cine debido a su tío, que era accionista de una cadena de cines. Quizá fue ahí donde comenzó su interés por la actuación, en la que debutó con tan solo 17 años en la obra ‘La lección’ de Eugène Ionesco en la Universidad de Zaragoza.

Más tarde, Quintana se formó en teatro y participó en el montaje de la obra de Lope de Vega ‘Fuenteovejuna’, dirigida por Alberto Castilla para el Teatro Nacional Universitario de Madrid. Sin embargo, su primer montaje no llegó hasta 1966 con la obra ‘El sí de las niñas’, de Leandro Fernández de Moratín.

Aarón Guerrero, Ana Obregón y Juan Antonio Quintana en la serie 'Ana y los siete'.

En 1968 Quintana se mudó a Valladolid, la que sería su residencia durante la mayor parte de su vida, y dos años después, creó su primera compañía teatral: el Corral de Comedias de Valladolid.

Fue allí donde conoció a Mery Maroto, una escenógrafa con la que contrajo matrimonio en 1972 y con la que tuvo una hija tres años después: la actriz Lucía Quintana.

En esta etapa, Quintana también se dedicó a la docencia, aunque sin abandonar su pasión. De este modo, formó en 1976 el Aula de Teatro de la Universidad de Valladolid, en la que estuvieron actores como Diego Martín o Eva Hache, además de la propia hija del actor.

Su salto a la televisión: ‘Manos a la obra’ y ‘Ana y los siete’

Sin embargo, si por algo fue conocido Juan Antonio Quintana ha sido por sus papeles televisivos. En 1999 apareció en la serie ‘Manos a la obra’ y en 2001 en ‘El comisario’.

Su gran papel llegó de la mano de TVE con la serie de Ana Obregón ‘Ana y los siete’, en la que interpretó a don Nicolás Hidalgo, el abuelo de la familia, de 2002 a 2005. Tras esto, el actor hizo apariciones en otras series como ‘Sin tetas no hay paraíso’, ‘Las chicas de oro’, ‘Hospital Central’, ‘Gran Hotel’, ‘Amar es para siempre’ y ‘El Ministerio del Tiempo’, donde interpretó en 2016 a Santiago Ramón y Cajal.

Quintana también tuvo su relevancia en la gran pantalla, apareciendo en películas como ‘Mamá es boba’ (1997), ‘La vida de nadie’ (2002), ‘GAL’ (2006), ‘Un buen día lo tiene cualquiera’ (2007) y ‘Los girasoles ciegos’ (2008).

El actor fue galardonado en 1984 con la Medalla de Oro al Mejor actor y posee una butaca con su nombre en el Teatro Zorrilla, donde se instalará una capilla ardiente para dedicarle un último adiós.

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