28 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

'El califa' fue ingresado de urgencia el jueves 3 de febrero en el Hospital Quirón de Córdoba para ser intervenido por una fuerte dolencia cardíaca

Manuel Benítez 'el Cordobés' operado de urgencia: La vida del popular torero, con hijos secretos y citas célebres

Manuel Benítez 'el Cordobés'.
Manuel Benítez 'el Cordobés'.
Manuel Benítez 'el Cordobés', de 86 años, fue ingresado de urgencia el jueves 3 de febrero en el Hospital Quirón de Córdoba para ser intervenido por una fuerte dolencia cardíaca. 'El Califa' del toreo es uno de los primeros fenómenos mediáticos de la historia reciente de España. Autor de frases como "más cornadas que el hambre", consiguió arrastrar a las masas a las plazas ante el espanto de la crítica que lo consideraba un diestro poco ortodoxo.

Manuel Benítez ‘El Cordobés’ fue ingresado de urgencia el jueves 3 de febrero en el Hospital Quirón de Córdoba para ser intervenido por una fuerte dolencia cardíaca. Según Mundotoro, "tras aquejarse el pasado martes de un fuerte dolor en el pecho en Villalobillos, el diestro fue sometido a una operación para colocar un stent con el objetivo principal de abrir las fuentes cardiacas". 

La figura de Manuel Benítez Pérez, ‘El Cordobés’, trascendió muy pronto la imagen de popular matador de toros para convertirse en un personaje de la cultura pop. Todo lo que ha ocurrido en su vida personal y profesional ha tenido siempre trascendencia, por encima de lo que ocurriera en los alberos.

Nació el 4 de mayo de 1936 en la localidad cordobesa de Palma del Río, solo dos meses antes del Golpe de Estado de las tropas del General Franco. La guerra civil marcó su vida al morir su padre, que luchaba en el bando republicano, durante la contienda. Muy pronto, Manuel se quedó huérfano de padre y madre, con tan sólo cinco años.

Su hermana mayor, Angelines, hizo las labores de crianza. Eran años de hambre y miseria en los primeros tiempos de la dictadura de Franco y Manuel Benítez sobrevivía como podía recurriendo incluso a pequeños hurtos. Con 18 años emigró a Madrid en busca de una vida mejor: su pasión, ser maletilla.

En una secuencia de 'Aprendiendo a morir' (1964).

A finales de los años cincuenta empezó a ganar cierta popularidad como espontáneo que se lanzaba a los ruedos. Era su manera de buscar una oportunidad en ese mundo. En 1960, tras ser detenido por otro de sus saltos en un plaza  de toros, apareció la figura de quien sería su mentor y creador de su figura, Rafael Sánchez ‘El Pipo’, que pagó la fianza para que saliera libre del juzgado y desde ese día se convertió en su apoderado.

'El Pipo', otro personaje singular del mundo taurino, había sido antes apoderado del célebre Manolete y vio en el joven Manuel un diamante a pulir. La peculiar personalidad de este joven cordobés y su historia personal podían suponer todo un filón de marketing. Y vaya si lo fue.

En los años sesenta ya todo lo que rodeaba a 'El Cordobés' parecía ser contado en cifras grandiosas. Cada vez ganaba más dinero y cada nueva temporada aumentaba su número de corridas. Supuso todo un fenómeno de masas y consiguió que se agotaran las localidades para ir a verle torear. Su nombre traspasó fronteras. Televisiones como la BBC acudían a España para dar cuenta de ese joven que revolucionaba las plazas y todo lo que le rodeaba. También quisieron asomarse a este fenómeno social nombres como Orson Welles, Jackeline Kennedy o Ringo Starr.

Manuel Benítez 'el Cordobés' en su juventud. 

Sus declaraciones y sus frases también eran muy comentadas. “Más cornás da el hambre”, “Quiero que paguen antes en billetes porque cuando me entra el miedo delante del toro me acuerdo del fajo y se me pasa” o aquella que le dijo a su hermana “o te compro un piso o llevarás luto por mí”. El final de la frase dio lugar al título del libro que, el dúo de periodistas formado por Dominique Lapierre y Larry Collins, dedicó al fenómeno internacional en que se había convertido "El Cordobés".

Sin embargo, el popular diestro nunca consiguió que la opinión entre los taurinos fuera unánime. Más al contrario. Muchos consideraban que su actitud degradaba la fiesta y en Pamplona llegó a ser expulsado de la plaza en 1967 por las críticas del público. Sin embargo, a la gente le encantaba acudir a ver su ‘pase del avión’ o el famoso ‘salto de la rana’. Paco Camino llegó a decir que “se cortaba el pelo como una mujer”. Y Miguel Mateo Miguelín se lanzó en una ocasión al ruedo para probar que, según denunciaba por entonces ‘El Pipo’, que ya había dejado de ser su apoderado, sus toros estaban drogados y sus astas manipuladas para evitar riesgos.

En 1972 dejó por primera vez los ruedos para volver en 1979. Dos años más tarde lo dejó de nuevo, cuando un espontáneo se lanzó al ruedo en una de sus famosas corridas, en concreto, en la plaza de toros de Albacete. Se trataba de un encofrador, Fernando Eles Villarroel, al que llamban 'El Chocolate', que se lanzó al ruedo en el quinto toro de la tarde que correspondía a Manuel Benítez. El toro sardo y cornicorto de la ganadería de Los Gauteles le cogió de lleno y le empotró. Nadie, ni 'El Cordobés' ni ningún peón de su cuadrilla salieron al quite. Y el espontáneo falleció por una terrible y sangrienta cornada en el cuello.

Un escándalo que hizo que durante cinco años el popular diestro abandonase los ruedos. Volvió en abril de 1986 en Las Ventas madrileñas ante la mirada atenta de su gran amigo Julio Iglesias. Un día antes, los recibió en La Moncloa el entonces presidente del Gobierno, Felipe González. En el año 2000 volvería otra vez a los ruedos, pero tras dos corridas se retiró ya oficialmente.

Mujeres e hijos

Más allá de los alberos, la vida de ‘El Cordobés’ también ocupó páginas en la prensa rosa por sus relaciones sentimentales. Entre sus conquistas están la actriz Geraldine Chaplin, la millonaria estadounidense Barbara Hutton, la actriz italiana Lea Messari, la bella Raquel Welch o la cantante francesa Dalida, que le dedicó una canción. Nombres que se suman a una más larga lista de innumerables romances.

Sin embargo, sólo una consiguió llevarle al altar. Fue la actriz francesa Martina Frayse, con la se casó en 1975 después de años de relación intermitente. ‘La pantera’, como la motejaba el propio torero, ya le había dado tres hijos antes de la boda: Isabel, Manuel y Rafael.

Tras la boda tendrían dos hijos más, Martina y Julio, el único de los hijos del matrimonio que ha seguido los pasos de su progenitor en los ruedos. Martina y el diestro se divorciaron en 2016 después de casi medio siglo de una larga y singular historia de amor.

Manuel Díaz 'el Cordebés'. 

Fuera de su matrimonio, el matador ha tenido muchas relaciones de las que al menos, han nacido dos hijos. En el año 2000, la Justicia reconoció como descendiente de Benítez a María Ángeles Raigón.  Aunque mucho más pública fue la lucha de Manuel Díaz, también torero como él, que intentó ser reconocido por su padre durante más de treinta años. Siguió sus pasos en los ruedos y hasta se puso oficialmente el mismo heterónimo.

Calco físico de su padre en sus años jóvenes, Manuel Díaz se cansó de esperar y recurrió a la Justicia, que en 2017 lo declaró oficialmente hijo de Benítez. Algo ya sabido y asumido por todos.

Una vida difícil de narrar en todas sus facetas, que comenzó hace 85 años en la localidad cordobesa de Palma del Río. En estas más de ocho décadas de existencia, Manuel Benítez, "El Cordobés", se ha convertido en uno de los personajes más característicos y carismáticos de la cultura popular en España. Un icono pop famoso por sus extravagancias, sus amoríos, sus paternidades reclamadas en juzgados y revistas, que nunca contentó como torero a los defensores del clasicismo en el arte de Cúchares.

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