25 de febrero de 2020
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FIN DE SEMANA

El gran mito de Hollywood murió este miércoles 5 de febrero a los 103 años rodeado de sus hijos, nietos y su esposa durante 65 años, Anne Buydens

La historia oculta del mítico actor Kirk Douglas: El hijo del trapero que se rebeló contra Hollywood

Kirk Douglas.
Kirk Douglas.
Kirk Douglas, legendario actor de Espartaco, Senderos de gloria o El gran carnaval falleció el miércoles 5 de febrero a los 103 años, tal como anunció su hijo, Michael Douglas, a través de un comunicado en Instagram. Según su agente, el icónico intérprete estaba “rodeado de sus hijos, nietos y su esposa durante 65 años, Anne Buydens Douglas”. El centenario actor pasará a la historia sobre todo por su filme 'Espartaco'.

Kirk Douglas fue el ejemplo de la estrella incómoda para la Majors de Hollywood por antonomasia. Aunque no venía de la corriente del Actor’s Studios ni era seguidor del famoso ‘método’ que encumbró a Marlon Brando, enseguida Kirk aumentó la nómina de lo que la prensa de los cincuenta dio en llamar ‘jóvenes rebeldes’. Una pléyade de nuevas estrellas (Sal Mineo, Robert Wagner, Dennis Hopper, Montgomery Clift) que duraron lo que tardó en terminar la década. Sólo Douglas y el propio Brando sobrevivieron. Kirk Douglas era el mayor de todos. El único que de verdad tenía una base de rebeldía. No era estética, sino de clase. Nunca dejó de ser el ‘hijo del trapero’, un inmigrante de lo que hoy es Bielorusia y entonces era la Rusia de los Zares. Así tituló el actor sus memorias y fue un ejemplo de desclasado hacia arriba que no olvida su origen.

Cuando llegó al cine para la producción de la Paramount El extraño amor de Marta Ivers (1946) junto a Barbara Stanwyck, tenía un pasado como boxeador, vendedor ambulante y una larga nómina de éxitos en el teatro. Fue con El ídolo de barro (1949) el filme con el que llegó a convertirse en estrella. Interpretaba a un boxeador torturado. Esta sería su especialidad. Los personajes torturados. Las historias de auge y caída, en plan montaña rusa. Personajes que los americanos llaman bigger than life. Interpretaciones en las que siempre se corre el riesgo de caer en el histrionismo. Kirk Douglas lo evitó casi siempre. Un ejemplo de interpretación poco acertada fue El loco del pelo rojo (1956) donde su encarnación de Vang Gogh, a pesar de que le otorgaran el Globo de Oro, sobrepasaba la exageración.

Su determinación a interpretar un personaje con valores culturales tan determinados ya indicaba que su intención iba mucho más allá de ser el busto parlante o el pedazo de carne producto del marketing en el que se habían convertido el resto de sus compañeros de oficio. Lógicamente su historia, como la de Lauren Bacall, Ava Gardner o James Mason, fue la de la constante lucha contra las grandes productoras por obtener papeles dignos y que los actores fueran mucho más que la pieza publicitada del engranaje de hacer películas.

En los cincuenta hizo todo desde una esforzada adaptación de Tennessee Williams, El zoo de cristal (1950), hasta el pastiche Ulises (1954) rodado en Italia junto a Silvana Mangano. En 1955 decidió montar una productora, Bryna, con la que llevar a cabo películas a su estilo. Sin embargo, desde ella también hizo concesiones al cine comercial como Los vikingos (1958).

De esta etapa es su película más recordada, la mítica Espartaco. Estrenada en 1960 y dirigida por Stanley Kubrik, es un ejemplo de cine político enmascarado en una gran producción. Algo, por otro lado, muy de la época. Verdadero péplum pero, también, retrato de lucha de clases y de cómo desde dentro de un impero, en esta caso el Romano, crecen los opositores, la película tuvo todo tipo de problemas con la censura americana hasta el punto de eliminar durante años el nombre de Dalton Trumbo, el guionista del filme. Espartaco fue el punto culminante de la asociación entre Kubrik y Douglas que cuatro años antes habían rodado juntos Atraco perfecto. Acabó lo suyo en una lucha de egos. Cuando el cineasta murió Douglas dijo “era un hijo de puta, pero un hijo de puta con talento”.

Mejor relación tuvo, sin duda, con Burt Lancaster con el que rodó Duelo de titanes (1957). Juntos hicieron luego una obra de teatro en los primeros ochenta y presentaron los Oscar de 1986.

Después de Espartaco su carrera inició un cierto declive y se dedicó a pasear su nombre por todo tipo de producciones del oeste, cine de ciencia ficción de serie B o melodramas. Hubo algún film notable Dos semanas en otra ciudad (1962) de Vicente Minelli con Cyd Charisse. En 1973 dirigió y protagonizó Pata de palo en la Yugoslavia del Mariscal Tito. En el teatro obtuvo un sonado éxito con el estreno de Alguien voló sobre el nido del cuco (1964). Aunque intentó llevarla al cine, no se conseguiría hasta años después con Jack Nicholson en su lugar. En televisión tuvo un importante éxito en los 70 con una versión de El extraño caso del Doctor Jeckyll y Mister Hyde.

Siguió rodando durante años rodando y su última película fu Ilusion en 2005 a los 89 años. Aunque tuvo muchos problemas de salud llegando a tener que depender de una silla de ruedas nunca desapareció del mundo del espectáculo.

Su vida privada también fue agitada. Se casó en dos ocasiones. En 1943 lo hizo con la modelo y actriz Diana Dill con la que tuvo a sus dos hijos mayores, Michael y Joel. El matrimonio duró ocho años. Desde 1954 hasta su muerte ha estado unido a Anne Buydens con la que tuvo otros dos hijos. Uno de ellos, Eric, murió en 2004.

A parte de su matrimonio, se le han adjudicado romances con actriz como Marlene Dietrich, Lauren Bacall, Debbie Reynolds o Rita Hayworth. Sin duda el más sonado, antes de su segundo matrimonio, fue el que tuvo con la actriz italiana Pier Angeli. Mientras filmaban La historia de tres amores (1953), comenzaron una relación. No se casaron porque la madre de Angeli no estaba contenta con su relación, principalmente porque él no era católico. 

Kirk Douglas fundó también una saga de actores. Sus hijos Michael y Eric también hicieron cine, aunque el único que se acercó a la fama de su padre fue Michael. También Cameron, hijo de Michael, fue actor. Los tres, padre, hijo y abuelo rodaron al comedia Cosas de familia en 2003.

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