09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

El último capítulo de la emisión de Atresmedia hace coincidir la muerte de la actriz tangerina con la primera ruptura de la vedette con Juan Carlos I

Se reabre el caso de Sandra Mozarowsky: La serie 'Cristo y Rey' la vincula con el Emérito

/ Sandra Mozarowsky, una de las actrices del destape.
La ficción de Atresmedia 'Cristo y Rey' devuelve a la actualidad a la actriz del destape Sandra Mozarowsky. Sandra, una joven estrella a la que algunos autores vincularon sentimentalmente con Juan Carlos I, aparece aunque la serie está ambientada en 1979 y ella murió en 1977. En un momento de 'Cristo y Rey', Bárbara pregunta a Sandra si está embarazada. Ésta responde que no pero con un gesto azorado que deja la duda en el ambiente.

Si por algo se está caracterizando la serie Cristo y Rey es por la capacidad de los guionistas, con la connivencia de Bárbara Rey, para cambiar fechas y situaciones a su antojo. Todo parece ir encaminado a afianzar el relato de la vedette. Una historia a la que dará veracidad en una próxima docuserie que está preparando también para Atresmedia.

En el tercer capítulo de la ficción sobre su matrimonio con Ángel Cristo, los guionistas y la propia Bárbara rescatan una de la historias más siniestras de la Transición, la de Sandra Mozarowsky. Una joven estrella a la que algunos autores vincularon sentimentalmente con Juan Carlos I.

Sandra aparece aunque la serie está ambientada en 1979 y ella murió en 1977. Lo cierto es que en la vida real Bárbara y Sandra eran conocidas. Rodaron algún filme juntas y la prensa reseñó la presencia de la murciana en el entierro de Mozarowsky.

En un momento de 'Cristo y Rey', Bárbara pregunta a Sandra si está embarazada. Ésta responde que no pero con tal azoramiento que deja la duda en el ambiente. El posible estado de gestación de la actriz es uno de los misterios que siempre han rodeado a su muerte. Por otro lado, en la serie Bárbara decide romper con el rey tras visitarle en Zarzuela. Esta le abandona mientras él asegura que “a un rey no se le deja”.

Cuando la vedette vuelve a su casa en el coche con chófer oye en la radio la noticia de la muerte de Sandra. “Todo apunta a un suicidio”, se oye al locutor. ¿Qué pretende la serie con la inclusión de esta historia? En su día algunas personas del entorno de Bárbara aseguraron que cuando le preguntaban que por qué grababa presuntamente al rey, esta invocaba el nombre de la Mozarowsky. ¿Incluir a Sandra tiene algo que ver con lo que luego se cuente en la citada docuserie?

La corta historia de Sandra Mozarowsky

Sandra Mozarowsky apenas tuvo tiempo de convertirse en una estrella. Sin embargo, aprovechó bien sus 18 años. Alexandra Elena Mozarowski Ruiz de Frías, nació en Tánger el 17 de octubre de 1958.

Cuando la ciudad marroquí dejó de ser protectorado español la familia se trasladó a Madrid. Sandra tenía dos años. Según algunas fuentes, como el libro de Rebeca Quintans Juan Carlos I, la biografía sin silencios (Foca, 2016), Sandra, que provenía de una familia de origen ruso, trabajaba en un club de alterne en la madrileña calle Oriente. Uno de los dueños del local era Paco Martínez Soria, entonces uno de los actores más populares del país. Allí fue descubierta, cuando apenas era una niña, para el mundo del cine.

Su debut en la gran pantalla parecía marcar la pauta de lo que sería su filmografía, su participación en argumentos sórdidos. Frente a otras actrices del destape, sus desnudos no acompañaban argumentos cómicos o eróticos sino marcados por la violencia. En su primera película, El mariscal del Infierno (1974), moría en un ritual satánico. Otro de sus films más populares fue Érika, tren especial para Hitler (1977), una coproducción con Italia que pertenecía al subgénero conocido como ‘naziexplotation’, que se basaba en mezclar la estética nazi con el erotismo sadomasoquista. Al margen de subproductos, también acompañó a estrellas de la época como Carmen Sevilla, Nadiuska o Alfredo Landa.

Cuando el 23 de agosto de 1977 se produjo el extraño accidente, Sandra comenzó a protagonizar las portadas de las revistas del corazón. Diez Minutos o Semana especulaban sobre qué pudo pasarle a la actriz que estaba en coma como resultado de la caída desde el balcón. Se habló de un suicidio por parte de la joven. Sin embargo, el actor Pepe Sancho, que en aquellos años se mostraba muy unido a Sandra e incluso la prensa los relacionó como pareja, aseguró en los medios: “es una tontería pensar que se ha quitado la vida”. Sandra y el actor valenciano se conocieron cuando ésta participó en un capítulo de la exitosa serie Curro Jiménez que Pepe protagonizaba junto a Sancho Gracia y Álvaro de Luna.

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La tragedia de Sandra, portada de las revistas del corazón. 

Sea como fuere, lo cierto es que Sandra falleció finalmente el 14 de septiembre de 1977. Su funeral fue noticia en todos los semanarios rosas del momento. A sus exequias acudieron famosos del momento, como Bárbara Rey.

A partir de entonces se estableció un silencio sobre el final de la actriz. Su hermano León intentó reabrir el caso en varias ocasiones y hay quien afirma que enloqueció por intentar resolver el final de su hermana pequeña. Llegó a visitar alguna redacción periodística para contar sus suposiciones sobre lo ocurrido sin que nadie le hiciera caso.

Su historia, sin embargo, ha aparecido de forma tímida en algunos libros. Pablo Blas utilizó el seudónimo de Tom Farrell en Escrito en un libro, donde contaba la historia que durante años se había convertido en una leyenda urbana transmitida boca a boca. Fernando Sánchez Dragó promocionó el libro de Blas e insinuó su interés en escribir una novela sobre el asunto.

Finalmente, quien dio un punto narrativo a este asunto fue Clara Usón en su novela El asesino tímido (2019). Un relato propio del cine negro en el que la autora repasa la Transición a través de la historia de Sandra. Un capítulo oscuro de los años en los que España pasaba de un dictadura a una democracia sobre el que siguen planeando dudas inquietantes.

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Libro de Javier Bleda.

Más allá de estos libros, el periodista Javier Bleda es quien más ha intentado que no caiga en el olvido la figura de Sandra. En la obra titulada Su Majestad Sandra Mozarowsky: la reina rota del cine español, el periodista asegura que "hace ya más de cuarenta y dos años que una joven promesa del cine español murió accidentalmente mientras regaba las plantas en el balcón de su casa".

"Este libro, escrito en dos actos, cuenta en el primero de ellos la versión oficial y publicada de los hechos. Sin embargo, en el segundo acto, se narran una serie de circunstancias encadenadas, ofreciendo nombres y apellidos, cuyos protagonistas más bien parecen actores de una película de intriga y muerte creada exclusivamente para eliminar la posibilidad real de un nuevo bastardo", asegura Bleda.

"En 1977 la joven actriz Sandra Mozarowsky encontró la muerte de manera inesperada. Ese mismo año, el periodista Antonio Izquierdo era nombrado director del periódico ultraderechista El Alcázar. Dada la influencia del periódico en las más altas esferas de la época por ser muy reciente la muerte de Franco, Izquierdo tuvo acceso a una información confidencial relacionada con la muerte de la actriz y que era imposible publicar en aquellos momentos. Fue en 1998, un año antes de su fallecimiento, cuando traspasó dicha información a Javier Bleda (entonces director del semanario de investigación Artículo 20), mucha de ella cifrada por los servicios secretos de la época (CESID [Centro Superior de Información de la Defensa], igualmente fundado en 1977, pero proveniente del SECED  [Servicio Central de Documentación])", añade el periodista en su web.

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