25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El valenciano afincado en Cataluña de 87 años, embajador de la poesía, acaba de iniciar en Madrid su gira internacional llenando el Teatro Coliseum

Paco Ibáñez, vuelve el trovador de leyenda: "Intento que mis canciones se puedan cantar el siglo que viene"

/ Paco Ibáñez.
El cantante Paco Ibáñez ha llenado el Teatro Coliseum de Madrid con su concierto “Nos queda la palabra”. Sus canciones de siempre han sido coreadas por un público entregado y emocionado por el embajador de la poesía en el mundo, más cercano que nunca. Elcierredigital.com habla con el artista valenciano de 87 años, que acaba de iniciar en Madrid su gira internacional con “una propuesta de amor y dignidad con el que reivindica el humanismo frente a la barbarie del siglo XXI”.

Embajador de la poesía en el  mundo, en su primer álbum 'Lorca y Góngora' editado en 1964 e ilustrado por Salvador Dalí, recopiló poemas de ambos poetas. Cuando vino a cantar a España – por primera vez– tenía 33 años. Lo hizo en TVE y cantó su versión del poema de Miguel Hernández Andaluces de Jaén. Dos años después, lanzó su A galopar de Rafael Alberti.

Hijo de un ebanista valenciano y de madre vasca, Francisco Ibáñez Gorostidi, el menor de cuatro hermanos, vio la luz en Valencia un mes de noviembre de hace ya 87 años ¡Quién lo diría! Elcierredigital.com ha hablado con él comprobando que su motivación pervive sin fisuras. Tanto, que acaba de iniciar en Madrid su gira internacional con “una propuesta de amor y dignidad con el que reivindica el humanismo frente a la barbarie del siglo XXI”.

Ha cumplido en noviembre 87 años…

– Pues no lo sé… A lo mejor ya no los cuento.

Como buen Escorpio, ¿es usted apasionado y explosivo?

– No lo sé… Esas son historias que cuentan. Algunos Escorpio explotarán, otros no. No soy muy creyente de todo eso. Por supuesto a veces me sublevo, sobre todo ante las injusticias…

Hábleme de Brassens, “su maestro”.

– Con Brassens ocurrió una cosa rara… Cuando llegué a Paris en el 52 oía en todas las radios, en los bares, por todas partes, a un tipo que cantaba una cosa rara para mí: “gare au gorille”. Yo venía de la canción de Jorge Negrete, de Luis Mariano, muy conocido en aquella época, venía en definitiva de canciones románticas y aquel “gare au gorille” me sorprendía. Entonces tuve la gran suerte, de conocer a Pierre Pascal, profesor francés que enseñaba castellano, que me dijo que había traducido canciones de Brassens. Me las cantó y me las enseñó. Entonces fue cuando descubrí la capital del mundo de la canción. Porque Georges Brassens para mí es eso, es la capital del mundo de la canción.

Su concierto mítico de diciembre del 69 en el Olympia de París le convirtió en un icono para miles de personas. Y entre el público que abarrotaba la sala estaba su madre.

– ¡Mi madre universal! En el Olympia se formó un lío entre los que habían entrado y los que querían entrar y mi madre, en medio de ese escándalo, decía “ah, toda esta gente no sabe que gracias a mí están aquí”. Las madres saben mucho.

Otro concierto muy especial había tenido lugar un año antes, en el 68, en Madrid en el Teatro de la Comedia. Éxito atronador, aunque en circunstancias complicadas porque, por entonces, la censura franquista presionaba lo suyo…

– Los que estaban preparando la seudo democracia consiguieron eludirla. ¿Cómo? No tengo ni idea. En aquella época se presentaban tres ejemplares de las canciones que se iban a cantar. Unas las aceptaban, otras no. Había una canción que me prohibían siempre en aquella época, “Un español habla de su tierra”, de Luis Cernuda. No sé por qué para el Teatro de la Comedia me permitieron todas, menos, claro, la de Cernuda. Antes del concierto, alrededor del teatro había muchos grises. El ambiente era tenso. Y se me ocurrió empezar con La mala reputación. Cuando llegué a “la música militar nunca me supo levantar” hubo un estallido de euforia. La gente empezó a aplaudir y me tuve que parar y volver a empezar. Al llegar al mismo sitio, se produjo la misma reacción. Fue entonces cuando me di cuenta de que dentro de la sala había grises armados y me preocupé… Al tercer intento, me dejaron continuar y no pasó nada, aunque el ambiente estaba cargado…. cargado de futuro. El deseo de la gente de abrir esa ventana que era España para poder respirar era muy palpable… Sí, ese concierto fue algo impresionante.

Paco Ibáñez, en concierto.

- El ambiente en sus conciertos suele ser eléctrico… ¿Alguna vez se le ha truncado la voz por la emoción?

– La voz no, pero la memoria sí. De repente te encuentras en un túnel… Me pasó una vez en la Argentina… Otras veces me ha pasado a medias. Me olvido de la letra del poeta y saco el versolari que llevo dentro, gracias supongo, a la herencia de un primo hermano de mi madre, el viejo Alkáin. No fue el caso en la Argentina. Ahí no pude pasar y tuve que volver a empezar con otra canción. No me hizo ninguna gracia, la verdad, pero bueno salí vivo.

Usted vive en Barcelona. Los últimos sondeos reflejan un desplome del apoyo al independentismo. Y ha dicho que no le gustan “los nacionalismos estrechos”. ¿Me puede explicar en qué consisten?

– Me gustan los nacionalismos anchos, en el sentido de aceptar el nacionalismo del otro. Hay cuatro gatos estrechos de mente y parece que son los que representan a la mayoría. Pues no es verdad. El catalán es una persona muy civilizada y muy abierta. Yo estoy aquí para testimoniarlo. La prueba es que estoy viviendo en Cataluña y no en otro sitio. Y eso es porque estoy a gusto. Me molestan los anti catalanes, los anti vascos, los anti franceses o los anti españoles, cortos.

Millones de ucranianos se ven obligados a huir de su país por la invasión de Putin. Usted tuvo que salir de España y exiliarse en Francia con su familia a causa de la dictadura franquista y sabe de primera mano lo que se siente.

– Millones de ucranianos tienen que dejar su país y dejar los muertos asesinados por el enano de Putin que, como todos los enanos, envidian a los gigantes. Quieren ser gigantes pero serán siempre enanos a nivel personal. Me indigna Putin…

Ha abierto su gira con lleno y con un público entregado que ha coreado sus canciones que siguen navegando tiempos.

– Intento cantar canciones duraderas. No me gustan las canciones mariposa que duran veinticuatro y luego se esfuman. Una canción no puede tener fecha de caducidad. Y si la tiene, es que ha nacido muerta… Intento que cada canción que sale de mi guitarra y de mi, sea duradera, que el siglo que viene la puedan cantar y que tenga vigencia.

Cartel de la gira de Paco Ibáñez.

¿Imaginó alguna vez que se convertiría en el trovador-leyenda que es hoy?

– No, no, en absoluto. Viví toda mi infancia con mi tío en un caserío con vacas y bueyes. Todos, hasta las vacas y los bueyes, hablábamos euskera. De ahí salí primero a Perpiñán y después a París. Ahora vivo en Barcelona. He andado como una pelota, de un lado a otro, pero también he tenido suerte. En la vida, si no tienes un poco de intuición y de suerte, malament, como dicen los catalanes. Y yo, he tenido suerte. Primero, al conocer a Pierre Pascal que me hizo descubrir a Brassens y después, al encontrar a Rafael Soto, el gran pintor venezolano. Trabajábamos en el cabaret haciendo música sudamericana y los músicos se burlaban de Soto. Yo no entendía mucho o, tal vez, nada de lo que hacía, pero jamás me burlé de él. Sentía que, dentro de Soto, había algo que sobrepasaba nuestra inteligencia o nuestra sensibilidad. Lo que decía Soto lo guardaba y me lo llevaba a casa. También conocí a Yupanqui. Y a Brassens, una enorme suerte, porque él fue quien me dio la pauta de lo que es la canción, de lo que es un poema, de lo que es el arte…

Todos tenemos que irnos un día. ¿Qué canción le gustaría que le acompañase en su adiós?

– Pues no sé, la verdad, porque no pienso irme.

- ¿Qué responde? Si le digo...

- Pobreza… 

-Que alguien se ha enriquecido a costa tuya.

- Libertad…

- Es como si hubiese una ventana cerrada que no te deja respirar y la abres y así puedes seguir viviendo y respirando.

- Premios…

- Ninguno. Creo que los que dan los premios se los dan a sí mismos. Son un cuento, una manera de realzar algo que no entiendo… Realza educando a la gente e introduciendo cultura para que la gente tenga su propio criterio y pueda escoger… Quienes dan premios son siempre los que se benefician. No tengo teoría pero es instinto, instinto. No aceptaré nunca ningún premio.

- Futuro…

- Enciendo la luz

- Julia…

- Me pongo a cantarla y a vivirla.

La gira internacional de Paco Ibáñez se completará con estas fechas: 27 de abril Barcelona, 4 de mayo Valencia, 2 de julio Palma de Mallorca, 23 de julio Sète, 8 de octubre Crevillente, 20 de noviembre Getxo. Cerrará en París en una fecha por determinar.

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