02 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

EL JEFE DE LA CASA DE WELF MANTIENE UNA DISPUTA MILLONARIA CON SU PRIMOGÉNITO POR EL CASTILLO DE MARIENBURG Y DEBE MÁS DE 70.000 EUROS A SU ABOGADO

El ocaso de Ernesto de Hannover: Al borde de la ruina tras quebrar su empresa y varias denuncias

/ Ernesto de Hannover.
El que fuera marido de Carolina de Mónaco, Ernesto de Hannover, ha estado en numerosas ocasiones envuelto en conflictos, muchos de ellos ligados a su vida personal. Ahora, según la prensa alemana, se encuentra en una situación económica más que complicada, pues está al borde de la ruina, con deudas que no puede asumir y viviendo por encima de sus posibilidades. Para sumar más tensión a su situación, la relación con su hijo mayor sigue estancada.

Las polémicas continúan persiguiendo a Ernesto de Hannover y no solo por los altercados que ha protagonizado a lo largo de este año, por sus discusiones con su hijo Christian o con su pareja, la artista Claudia Stilianopoulos. 

Las noticias sobre su situación actual proceden de la prensa alemana, donde se asegura que que estaría al borde de la ruina absoluta. Lleva años manteniendo una disputa millonaria con su hijo mayor, Ernesto Augusto, que comenzó cuando el jefe de la Casa de Welf le donó en vida varios bienes dinásticos que llevaban siglos perteneciendo a la familia germana. Entre los años 2004 y 2007, su hijo recibió los bienes de mayor valor de la familia: parte de la herencia que le era correspondida y propiedades en Austria y la Baja Sajonia, como el Castillo de Clenberg y el Palacio del Príncipe en Herrenhausen.

El conflicto entre ambos llegaba por el Castillo de Marienburg, del que Ernesto Augusto –con un patrimonio estimado en 500 millones de libras–  se deshizo para no pagar los gastos de mantenimiento, que ascendían a unos 30 millones de euros, vendiéndolo simbólicamente, al precio de un euro, al gobierno de Baja Sajonia. Su padre, se tomó esta actitud como una ofensa y decidió cortar la relación con él.

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Castillo de Marienburg

Ernesto de Hannover consideró el gesto de su hijo como una “grave ingratitud” y presentó una demanda contra él. El tribunal desestimó la demanda y confirmó que no se podía constatar la “grave ingratitud” de la que el Príncipe Ernesto acusaba a su hijo. De forma que Ernesto no solo no recuperó los bienes donados ni los cinco millones que se firmaron previamente, sino que además deberá pagar el costo del juicio que asciende a un millón de euros. 

El todavía marido de Carolina de Mónaco tiene que hacer frente al 21 por ciento de esa deuda, pero no cuenta con activos suficientes y le ha pedido dinero a su actual pareja, Claudia, y a su exmujer y madre del demandado, Chantal Hochuli.

La quiebra de su empresa y la denuncia de su exabogado

La historia se conocía el pasado lunes 17 de octubre cuando una de las empresa familiares, EAH BetreibungsgmbH, se declaraba en quiebra. La empresa lleva las iniciales de Ernst-August, príncipe de Hannover y aún marido de Carolina de Mónaco, y junto a él se encontrarían accionistas austriacos que forman parte del negocio. 

Como ya se hizo eco elcierredigital.com, fue este verano cuando salía a la luz la noticia de que Ernesto delegaba sus derechos en su hijo, con el objetivo de no pagar los costes del juicio contra el mismo. Con esta acción, la empresa se quedaría con parte de los cinco millones que Ernesto reclamaba a su hijo. Así mismo, en el ámbito legal, Hannover quería recuperar todos los bienes materiales que dejó en herencia a su primogénito, aunque la justicia falló a su favor, entre ellos encontramos propiedades en Alemania y Austria, la Fundación Duque de Cumberland y el castillo de Marienburg. 

El segundo conflicto al que se enfrenta Hannover es la denuncia de su exabogado, el letrado denuncia que este le debe más de 74.000 como honorarios. Ante la situación de impago a la que se enfrenta, el abogado ha llevado el asunto al Tribunal Regional de Salzburgo, sin embargo, todo quedaría en una anécdota si paga 50.000 euros antes de 2023 al bufete de abogados. 

Ernesto de Hannover, conexión entre los Borbones españoles y los Grimaldi 

Por esa endogamia tan habitual de las casas reales, los Grimaldi han acabado emparentados de forma lejana con los Borbones, aunque lo cierto es que de forma bastante casual. El hilo de conexión es Ernesto de Hannover.

Ernesto es descendiente por línea directa de la reina Victoria y de los reyes Jorge I y Jorge III de Inglaterra. Su bisabuela, Thyra de Dinamarca, era la hermana de la reina Alejandra de Inglaterra y de la zarina Dagmar de Rusia. Su abuela paterna, la princesa Victoria Luisa de Prusia, hija del káiser Guillermo II, se casó con el heredero de la casa de Hannover. De esta unión nacieron, entre otros, el padre de Ernesto, heredero del título, y una niña que se convertiría años después en la reina Federica de Grecia. Ernesto es, por tanto, primo hermano de la reina emérita Sofía y, lógicamente, también del hermano de ésta, Constantino II, el depuesto rey de Grecia.

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Ernesto junto a Carolina y su hija Alejandra

En 1999 Ernesto pasó a formar parte de los Grimaldi por su matrimonio con Carolina de Mónaco, la primogénita de Grace y Rainiero. Se unieron el 23 de enero de 1999 en una ceremonia civil en la sala del Consejo de Estado de Montecarlo. Siete meses después, la princesa monegasca dio a luz a Alejandra de Hannover, la hija en común con el príncipe alemán. Aunque nunca lo han confirmado, parte de la prensa pone la fecha del inicio de su romance en 1996, cuando Ernesto aún estaba casado con Chantal Hochuli, con la que tenía dos hijos, Ernesto Augusto y Cristian. Por su lado, Carolina, íntima amiga del matrimonio, había roto su relación con el actor francés Vincent Lindon.

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