23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El expresionista alemán Friedrich Wilhelm Murnau creó una narrativa cinematográfica que supuso una vuelta de tuerca en el género

Cien años de 'Nosferatu', el día que Drácula pasó del papel a la gran pantalla

Nosferatu, de F.w. Murnau (1922)
Nosferatu, de F.w. Murnau (1922)
En 1922 Friedrich Wilhelm Murnau trasladó 'Drácula', el clásico de Bram Stoker, a la gran pantalla con su película 'Nosferatu'. Considerada un clásico del cine de terror, el filme estuvo a punto de no ver la luz debido a un asunto de derechos de adaptación. En marzo se cumplen cien años desde su estreno.

El expresionismo alemán tuvo en Friedrich Wilhelm Murnau a uno de sus mejores exponentes, inventor de una narrativa que supuso una vuelta de tuerca en el tratamiento del cine de género. El director creó una obra maestra con Nosferatu, el primer Drácula de la gran pantalla basado en la novela de Bram Stoker, que cumple un siglo desde que se estrenara en marzo de 1922. Murnau combina grácilmente algunos valores estéticos fundamentales como la luz, el maquillaje exagerado, la escenografía, actuaciones demasiado teatrales, etc.

El estreno estuvo a punto de peligrar porque la productora Prana Films no había contactado con la viuda del escritor para llegar a un acuerdo sobre los derechos de adaptación. Por este motivo, el juez dictaminó que se destruyeran no solo las copias de este clásico del cine de terror, sino también los negativos. Se consiguió en parte, ya que los productores habían hecho algunas copias que distribuyeron clandestinamente, pero en mal estado y con la ausencia de algunas escenas.

Cuando a Florence Stoker le llegó una oferta de Hollywood, firmó con la Universal Pictures, que en el incipiente star system potenció un engranaje para financiar películas de terror que tuvieron en Bela Lugosi (Drácula) y Boris Karloff (La momia o Frankenstein) a sus mayores exponentes. El acuerdo entre el estudio que tenía por lema Más estrellas que en el cielo también incluía una copia completa de Nosferatu que la viuda entregó con el fin de preservar legítimamente el legado de su marido.

Varios expertos cinematográficos han puesto en tela de juicio que Nosferatu, interpretado por Alexander Granach, fuera en realidad la primera historia de vampiros, ya que al parecer existieron otras versiones europeas. Por ejemplo, en el libro Children of the Night (1999) de Tony Thorne, este asegura que el filme danés Vampyr En Kvinnas Slav se rodó en 1912 y otros historiadores hablan de una versión rusa cuyo nombre no está registrado y de la húngara Drakula (1921), de Károly Lajthay. Lamentablemente, ninguna de las tres ha sobrevivido al paso del tiempo, por lo que ciertas informaciones podrían resultar un tanto ambiguas.

Para los amantes del cine, el investigador español Luciano Berriatúa restauró en 2009 la película de F.W. Murnau con la música original de Erdmann. Su delicado trabajo se comercializa bajo el título Nosferatu, un film erótico, ocultista, espiritista, metafísico, que consta de dos DVDs (película, dos documentales sobre Murnau, anécdotas del rodaje y galerías gráficas) y un libro.

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