14 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

Hijo del escritor Miguel Delibes y Ángeles De Castro afirma a elcierredigital.com que "le molesta mucho que algún partido se apodere del color verde"

Juan Delibes, reconocido biólogo y periodista: "Creo que el movimiento animalista es muy peligroso"

El Cierre Digital en José Ignacio Herce junto a Juan Delibes.
José Ignacio Herce junto a Juan Delibes.
Alto y claro. Así ha hablado el biólogo Juan Delibes sobre el movimiento animalista y el debate sobre la caza. Delibes es el quinto de los siete hijos del reconocido escritor Miguel Delibes y Ángeles de Castro. Su trayectoria profesional ha estado ligada al periodismo y marcada por la caza, la pesca y la conservación. En conversación con el colaborador de elcierredigital.com, Jose Ignacio Herce, ha sostenido que "querer a un animal y respetarle no es contrario a cazarlo o pescarlo".

Juan Delibes de Castro es el quinto de los siete hijos del reconocido escritor Miguel Delibes y de Ángeles de Castro. Biólogo e investigador, su trayectoria profesional ha estado ligada al periodismo -algo que le viene de familia-,  y siempre marcada por la caza, la pesca y la conservación.

Es un gran defensor de la compatibilidad entre caza y conservación, cosa que ha dejado patente en diferentes medios de comunicación desde la dirección de la Revista Trofeo, del Canal Caza y Pesca o del canal de televisión Seasons.

- Juan, es un poco de todo: cazador, conservacionista, comunicador... ¿Cómo se compagina todo?

- Como bien dice soy biólogo de carrera pero periodista de profesión, como mi padre. Pero en el fondo de todo, lo que subyace es una pasión y un amor por la naturaleza, por la caza, por la pesca, cosa que hay gente que no entiende.

No entienden que se cace un conejo y que pueda quererse a la vez y esto es fruto de un absoluto desconocimiento de la naturaleza, porque está demostrado que ambas cosas son compatibles. El querer a un animal y respetarle no es contrario a cazarlo o pescarlo, de hecho, yo he aprendido a amar la naturaleza cazando y pescando.

- ¿Qué parte tuvo Miguel Delibes, su padre, en esta manera de pensar?

- Mi padre nos transmitió esa pasión, amor y respeto por la naturaleza a todos los hermanos, haciéndonos ver que la caza o la pesca de esas especies, siempre respetándolas y cumpliendo las normativas, no es obstáculo para que exista a la vez esa pasión por la naturaleza y el campo.

- Antes de entrar en materia, cuéntenos, ¿cómo ve la relación caza-conservación?

- El primer argumento para defender la caza es precisamente el conservacionista. La caza bien planificada es perfectamente compatible e incluso necesaria para la conservación de la naturaleza. Luego, hay otros argumentos nada desdeñables como el económico, ¡que no nos sobra el dinero...!

El biólogo Juan Delibes de Castro abordará este miércoles en Badajoz la  caza del siglo XXI | Hoy.es

Juan Delibes.

Pero hay un movimiento que no puede tolerar que alguien cace y maneja los mantras de que se mata por gusto, por placer, ocio… cuando, por ejemplo, yo cazo porque mantengo el instinto predador que tuvieron todos mis antepasados desde el homo sapiens. Mientras ellos basan sus teorías en filósofos, yo, como biólogo, las baso en teorías de ambientalistas expertos en medio ambiente.

- Me imagino que se refieres al movimiento animalista, ¿cuál es su opinión sobre este movimiento?

- Creo que el movimiento animalista es, en principio, bienintencionado, pero desde mi punto de vista muy peligroso. Son como una secta, tienen sus dogmas y no salen de ahí... quieren defender a los animales como el 99% de la humanidad, evidentemente, pero ellos lo hacen a costa de una ignorancia supina.

El problema es que sus teorías son muy fáciles de vender a un público urbanita ignorante. ¿Qué quieres: proteger a un ciervito o matarlo? Ante preguntas como esa ya se sabe la respuesta… Pero ese no es el debate real. No entienden que la vida está basada en que unas especies cazan a otras e intentan romper esa cadena. En este momento hay muchos asuntos sobre la mesa que afectan a  temas tan importantes como la Ley de Bienestar Animal, la caza del lobo, etc.

- ¿Por qué cree que de repente se amontonan tantos temas relacionados con el mundo animal y la conservación? ¿Es fruto de una inquietud popular o más bien está detrás un interés más político o partidista que otra cosa?

- En los últimos tiempos toda la sociedad se está volviendo urbana. Hay un progresivo abandono del campo porque tiene pocas oportunidades profesionales y es difícil vivir de él, por eso, en los países más avanzados, casi el 80% de la población vive en ciudades. Como consecuencia de esto, esa cultura de campo que yo he mamado y vivido desde pequeño y que me hizo ser casi un niño de pueblo conocedor de ella, se está perdiendo... la juventud ahora es totalmente urbanita.

- Al hilo de lo que acaba de decir, ¿cómo cree que ven los jóvenes actividades como la caza o la pesca?

- Las nuevas generaciones son urbanitas de corazón e interpretan que la caza y la pesca son agresiones injustificadas a la naturaleza. No comprenden que ser cazador o pescador lo llevamos en los genes, que el género homo ha sido cazador y recolector desde hace dos millones años y lo que deberían preguntarse es: ¿Cómo he llegado yo a este punto siendo mis ancestros cazadores y pescadores, cuando lo lógico habría sido continuar en esta misma línea?

- Precisamente por eso, ¿cómo cree que la sociedad llega a sumirse en esta corriente animalista?

- Creo que el movimiento animalista es, en principio, bienintencionado porque, ¿quién no quiere el bienestar de los animales? Usted y yo los primeros... El hecho es que, bajo esa premisa, sus principios son facilísimos de vender y de ahí que el animalismo triunfe. Dicho esto, a mí, siendo muy respetuoso con todas las formas de pensar, este triunfo me preocupa porque es una línea muy radical y en muchos sentidos absurda.

- Someramente, ¿cuáles son los principios en los que se basa este movimiento?

- Lo que está claro es que están promovidos en buena parte por filósofos y profesores de universidades como Oxford, Cambridge o incluso aquí, en Santiago de Compostela. Llegan hasta el punto de que, en su preocupación por el  sufrimiento animal, no toleran que los animales salvajes sufran ni en el campo, porque allí tienen predadores como lobos, tigres, etc.,  que se comen a sus presas. Esto les lleva a pedir hasta que se exterminen los animales carnívoros del mundo. Pero luego son los que les ponen zapatos y chubasqueros a los perros.

- ¿No piensan en que al exterminarles también se les puede hacer sufrir?

- Por supuesto y para evitarlo ya tienen la formula, el uso de anticonceptivos a largo plazo... lo cual es una idea de ingeniería ambiental delirante. ¿Cree que se les puede esterilizar si no se les puede capturar ni con armas, arcos o trampas para cogerlos? Son utopías absurdas.

- En ocasiones, parece que cuentan con el aval de medios de comunicación, educadores....

- Cierto. Una de las cosas que a mí más me preocupa precisamente es eso, que buena parte de la sociedad, entre ellos los periódicos “serios” e incluso educadores, se están sumando a esta corriente, quizá porque les parezca más “progre”, más moderna.

- Como experto comunicador que es, ¿cuál cree que es realmente el papel de los medios de comunicación en este auge animalista?

- Pues le pongo un ejemplo ilustrativo, esto que he comentado de eliminar a los carnívoros de la tierra se ha publicado en periódicos como el New York Times o El País, en cambio, en ellos ni un cazador ni un pescador podrán publicar nada jamás. Confieso que a mí, como periodista, me preocupa y deprime mucho. Por ejemplo, es frecuente ver periódicos y publicaciones prestigiosos que incluyen artículos que empiezan con aquello de “...como sabe todo el mundo, finalizada la temporada de caza muchos cazadores abandonan a sus perros...”, y eso es una mentira y, sobre todo, supone una gran desinformación. Quizá pueda valer que se lo crea parte de la sociedad que esta al albur de las redes sociales o de las fake news,  pero que se lo crea un periodista serio es muy, pero que muy grave… eso no se puede decir. Lo triste es que, como ya he dicho, es muy fácil vender este discurso.

Juan Delibes de Castro explica cómo es su fin de semana perfecto

Juan Delibes.

-Como no podía ser de otra manera tenemos que hablar de la Ley de Protección Animal, qué opinión le genera y qué piensa de las consecuencias.

El movimiento animalista en las elecciones no ha conseguido representación y por eso se han unido a grupos de izquierda como Podemos, Equo… y estos no tienen más remedio que darles una cuota de poder. Así se explica como llega a director general alguien que propone una ley absolutamente animalista, lo cual es peligrosísimo.

El movimiento animalista es absolutamente desconocedor de la realidad, no saben de campo. Le voy a poner un ejemplo muy claro, cuando en esta Ley se habla de proteger las colonias felinas no saben que los gatos cimarrones son unos de los más grandes peligros medioambientales y esto no lo digo yo, lo dice el propio Consejo Superior de Investigaciones Científicas que, además de otras críticas a la Ley, hace hincapié en este tema. A estos gatos, les hace responsables de la muerte, anualmente, de más animales que toda la caza y todos los atropellos juntos en el mundo. Su desconocimiento les lleva a no saber que los 50 gatitos que salvan se comen cincuenta mil animalitos al año –pajaritos, ratones…

-¿Cree que la sociedad está equivocando el concepto de conservacionista con el de animalista?

- Son dos conceptos incluso antagónicos. Los conservacionistas no  pueden ni ver a los animalistas. Por ejemplo, ante una granja de visones, los animalistas los quieren liberar porque no pueden soportar que estén cautivos y los conservacionistas quieren acabar con ellos porque son lo peor de lo peor en libertad.

Otra cosa, los animalistas nos llaman especistas a los que tenemos una cierta formación medioambiental y creemos que un ecosistema es más rico cuantas más especies contenga, algo reconocido a nivel ecológico. Pues bien, ellos se declaran antiespecistas porque promueven que haya pocas especies que vivan muy bien, sin predadores... pocas pero eso sí, con magnifica calidad de vida. 

- ¿Cree que existe posibilidad de entendimiento con el movimiento animalista?

- Yo creo que es una batalla perdida. Con los animalistas este tema no se puede arreglar hablando porque se cierran en banda, es imposible.

- ¿Cree que esta “vuelta” al mundo rural, tal y como se está produciendo, es realmente beneficiosa para el campo?

- Beneficioso para el campo sería que se retomasen las actividades del mundo rural. Otra cosa es que se vuelva como turista y que allí ya no haya nadie que tenga ovejas o cabras, que trille el cereal....a mí preocupa la falta de actividad en el mundo rural y me preocupa porque la gente que vuelve al campo como turista quizá abrace más las corrientes animalistas porque no ve que en su pueblo haya un carnicero que mata terneras, un agricultor trabajando el campo... en definitiva, no ve los oficios del campo.

- ¿Es el verde el color de moda?

Me molesta mucho que algún movimiento o partido se apodere del verde. Yo soy verde, usted es verde... ¿por qué tiene que ser patrimonio exclusivo de alguno de ellos? Parece que ahora el que no apoya determinados movimientos no defiende a la naturaleza. Yo conservo y defiendo la naturaleza a mi manera y punto. Y creo que merece la pena porque tengo una formación universitaria en este aspecto.

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