04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

‘¿Quién es mi padre?’ abordará con la presencia del director de ElCierreDigital el caso de la descendiente del dueño de Rumasa del que somos pioneros

La intrahistoria de Adela Montes de Oca: La hija secreta número 14 de José María Ruiz-Mateos

El Cierre Digital en Adela Montes de Oca y José María Ruiz-Mateos.
Adela Montes de Oca y José María Ruiz-Mateos.
El empresario José María Ruiz-Mateos tuvo 14 hijos, una de ellas fuera de su matrimonio con Teresa Rivero: Adela Montes de Oca. La joven estadounidense de 31 años solicitó una prueba de paternidad que, en el año 2017, reconoció que era hija del dueño del holding Rumasa al 99,9 por ciento. El Cierre Digital siguió su historia al igual que lo hizo con la de Albert Solá. La hija de Ruiz-Mateos será protagonista del tercer programa de ‘¿Quién es mi padre?’ En Telecinco.

Adela Montes de Oca es hija de José María Ruiz-Mateos. Así lo confirmaron las pruebas de ADN que la estadounidense hizo tras la muerte de su padre, en mayo de 2017. Un 99,9 por ciento de compatibilidad con los restos del empresario la convirtieron en la hija número catorce del que fue propietario del holding Rumasa. La única hija reconocida que tuvo fuera de su matrimonio con Teresa Rivero.

Cinco años después de ser reconocida, el programa de Telecinco ¿Quién es mi padre? —que cuenta las historias de los hijos extramatrimoniales de los famosos— contará su historia este sábado a las 22.00. Una tercera entrega que continúa las historias contadas por Javier Santos, presunto hijo de Julio Iglesias y Albert Solá, supuesto hijo de Juan Carlos I. Ambas, ya adelantadas por elcierredigital.com.

Antes de la emisión del programa y la repentina muerte del presunto hijo del Emérito, elcierredigital.com se encargó de dar voz al testimonio de Solá, que afirmó ser hijo del que fue Rey de España. Al igual que con él, este diario también se ha encargado de contar la historia de Adela Montes de Oca, su lucha por ser reconocida y la renuncia a la herencia de su padre, José María Ruiz-Mateos.

Ruiz-Mateos y su historia extramatrimonial con Patricia Montes de Oca

La historia de amor entre la mexicana Patricia Montes de Oca y José María Ruiz Mateos se remonta a la década de los noventa cuando el entonces propietario de Rumasa y la mexicana se conocieron en Chicago. Meses después, ella visitó Madrid junto a varias amigas. Según el testimonio de la mujer, ambos comenzarían una relación sentimental que duró meses, con viajes por toda España, desde Madrid a Valencia. Aunque también se veían en Miami, donde Ruiz Mateos acudía a menudo ya que tenía negocios hoteleros.

Cuando Patricia se dio cuenta de que estaba embarazada decidió regresar a Estados Unidos para recibir los cuidados de su familia. Patricia le confesó a Ruiz-Mateos su estado, pero, según explicó la mujer en el programa de RTVE Ruiz-Mateos: el primer fenómeno viral —que contó con el testimonio del director de elcierredigital.com Juan Luis Galiacho—, Ruiz-Mateos renegó ser el padre porque tenía “hecha la vasectomía”. Finalmente, tras la insistencia de Patricia, que le aseguró haber estado solo con él, pareció aceptarlo.

Adela y su madre Patricia.

Durante muchos años, el empresario mantuvo relación telefónica con su hija y se hizo cargo de su manutención. Según la denuncia aportada en los juzgados, Ruiz Mateos enviaba mensualmente unos 4.000 euros, pero padre e hija no se conocieron personalmente hasta que ella cumplió 17 años. Y sería en el año 2010 cuando ambos se verían por última vez, en unos apartamentos de la madrileña calle Jorge Juan. Allí Patricia grabó un video como prueba del encuentro.

La lucha por ser reconocida tras la muerte de su padre

José Maria Ruiz-Mateos falleció en septiembre de 2015 y fue enterrado en El Puerto de Santa María (Cádiz), sin reconocer a su última hija. De cara a la galería mantuvo siempre a sus 13 hijos oficiales, habidos dentro del matrimonio con Teresa Rivero y bendecido por el Opus Dei. Don José María está hoy enterrado en la Iglesia Mayor Parroquial de Nuestra Señora de la O de Rota, junto a sus padres y hermanos, como era su deseo.

Sin embargo, dos años después de su muerte, el 7 de abril de 2017, el cadáver de empresario jerezano fue exhumado porque los hijos del Ruiz Mateos se negaron a ceder su ADN para las pruebas de paternidad que Adela —también llamada Adelita— había solicitado para ser reconocida como hija del empresario. El resultado fue una compatibilidad del 99,9 por ciento.

Con esas pruebas, el 6 de junio, Adelita acudió al Juzgado de Primera Instancia número 2 de Pozuelo de Alarcón (Madrid) en busca de la paternidad deseada y quizá de una fortuna soñada.

Heredar un acreedor

Adelita declaraba entonces que esperaba heredar cerca de 5.000 millones de euros. Nada más lejos de la realidad. Algo que ella entonces desconocía y nunca atisbó. Lo único heredado fueron deudas y la demanda de un acreedor. Ante las perspectivas, la hija norteamericana de Ruiz Mateos decidió renunciar a la herencia. Sus hermanos no quieren tener contacto y no la dejaron siquiera despedirse de su padre cuando falleció. El único miembro con quien llegó a hablar fue con Zoilo, el hijo mayor de los Ruiz Mateos-Rivero.

Familia Ruiz-Mateos.

El abogado de los hijos de Ruiz Mateos, Juan Manuel Gallardo, aprovechó para incluir el nombre de Adela dentro de la lista de acceso de acreedores y así descargar un poco más la responsabilidad de sus clientes. Uno de los acreedores fue rápido y le puso un pleito a Adela.

Quien no renunció a la herencia fue Begoña, la hija "díscola" de Ruiz Mateos que tras su fallecimiento fue la única hija que abrió y aceptó el testamento y pidió a todos sus hermanos coherederos formar el inventario de todo el patrimonio familiar. Begoña pidió que se hiciera el inventario de todo el patrimonio de su padre o qué de algún modo tuviese su padre a través de testaferros.

Pero los hermanos, que aceptaron el inventario sobre el patrimonio del patriarca, no han aportado ni un solo papel, pero siguen administrando el patrimonio familiar y siguen ocultando al resto de familiares todo el entramado de empresas y dinero que pudiese quedar en cuentas depositas en el extranjero. Curiosamente, de las siete hermanas Ruiz-Mateos Rivero parece ser que seis renunciaron también al testamento de su padre, solo Begoña aceptó, y los seis hermanos varones no tuvieron otro remedio que aceptar a beneficio de inventario como pidió Begoña.

Finalmente, Adela renunció a la herencia y regresó a EEUU, desde donde no quiere saber nada de su familia española. Adela Ruiz Mateos ha trabajado en el departamento de 'marketing' del canal Univisión. Actualmente tiene 31 años y ninguna relación con sus hermanos. En España un acreedor le reclama el mismo dinero que a sus hermanos españoles.

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