19 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La actriz falleció el 9 de junio de 1996 a los 90 años de edad después de participar en más de 150 películas en casi siete décadas de carrera

Una estrella inolvidable: Rafaela Aparicio, 25 años sin la actriz secundaria favorita del pueblo

Rafaela Aparicio.
Rafaela Aparicio.
El 9 de junio de 1996 fallecía a los 90 años de edad Rafaela Aparicio uno de los nombres más populares del cine español. Hasta dos años antes, la actriz seguía subiéndose a los escenarios. En su haber quedan más de 150 películas, algunas auténticos clásicos del cine nacional como 'Mamá cumple 100 años' (1979) de Carlos Saura, 'El Sur' (1983) de Víctor Erice o 'El mar y el tiempo' (1989) de Fernando Fernán Gómez con la que consiguió un Goya a la mejor actriz un año después del honorífico.

Rafaela Aparicio fue una de esas actrices que entendían la actuación casi como un monacato. De sus 90 años de vida, pasó 70 haciendo cine, teatro y televisión. El retiro no entraba en sus planes. Tampoco los prejuicios a la hora de hacer un papel. Lo mismo daba un protagonista que una secuencia, un filme de escasa calidad al servicio de un cantante pop que una obra de Carlos Saura. Rafaela fue de esa generación de actores que daba igual si aparecían sólo un par de minutos en una película, tenían la capacidad de centrar toda la atención en ella. 

Nacida en Marbella en 1906, estudió magisterio para complacer a su padre pero pronto comenzó a hacer teatro. Durante la Guerra Civil obtuvo un gran éxito con la obra Cuidado con la Paca donde interpretaba el papel de la criada, la Fermina. Entre bombas y fusilamientos, cada tarde el Teatro Marquina representaba una obra cómica que hacía olvidar durante algo más de hora el conflicto bélico. 

De físico menudo y poco fotogénica, el cine le fue esquivo durante demasiados años. Inició su carrera en La hija de Juan Simón (1955) un vehículo al servicio de Antonio Molina. A partir de ese momento comenzó un larguísima trayectoria cinematográfica con más de 150 películas.

Ya en ese primer filme hacía el papel de 'chacha'. Un biotipo, el de la empleada del hogar, que empezaba a hacerse habitual en la España del desarrollismo económico y el ingreso paulatino en la sociedad de consumo. Durante dos décadas las 'chachas' del cine español se repartieron entre Gracita Morales, Josele Román, Lina Morgan, Florinda Chico y la propia Rafaela. Con Florinda Chico compartió papel en la exitosa serie de Televisión Española La casa de los Martínez. La ficción se emitió entre 1966 y 1970 y se convirtió en todo un fenómeno sociológico en el país, tanto que la serie tuvo su traslación a la pantalla grande en 1971. En esta versión cinematográfica Rafaela y Florinda volvieron a repetir sus roles de criadas que eran tía y sobrina. 

Desde entonces las dos actrices se convirtieron en un seguro cómico garantizado y fueron tía y sobrina, más o menos bien avenidas en muchos filmes. Como tales se dedicaban a alquilar habitaciones a prostitutas en Venta por pisos (1972), se pelearon por que sus hijas triunfaran como vedettes en Dos chicas de revista (1972) e incluso aparecieron en el prólogo de la sátira política El gran mogollón (1980). 

En su larga filmografía hubo de todo. También le tocó interpretar papeles de suegra metomentodo, madre indignada o portera de edificio que estaba al tanto de todo lo que se cocía en la vecindad. 

De entre su larga filmografía ella siempre citaba como su favorita a la genial El extraño viaje (1964), de Fernando Fernán Gómez. La película tardó tres años en estrenarse por problemas con la censura y cuando lo hizo, el público le dio la espalda.  Su asociación con Fernán Gómez le daría 25 años después un gran éxito con El mar y el tiempo (1989) el papel de una mujer con demencia que le valió un Goya a la Mejor Actriz. Un premio que le llegaba un año después de recibir el Goya de Honor, cuando muchos pensaban que su carrera ya no daba para más. Un caso, el de recibir un Goya competitivo después de un honorífico, que se volvería a repetir años después con Antonio Banderas

Otras películas que han pasado a la historia del cine patrio con intervención de Rafaela son El año de las luces (1986) de Fernando Trueba, La vida alegre (1987) de Fernando Colomo donde tenía un tour de force con Chus Lampreave y, sobre todo, las dos películas que rodó con Carlos Saura, Ana y los lobos (1972) y Mamá cumple 100 años (1979). Además, protagonizó una antológica secuencia en El Sur (1983) de Víctor Erice junto a la entonces niña Icíar Bollaín. 

En los primeros 90, con más de ochenta ella, seguía subiéndose al escenario con obras de gran éxito firmadas por Rafael Mendizábal. Una de ellas, Mala Yerba, fue llevaba al cine en 1991 compartiendo protagonismo Rafaela con Emma Ozores y recibiendo críticas muy positivas. Además, interpretó en el teatro una continuidad de esta obra con La abuela echa humo en 1994. Para entonces participaba en varios programas de Telecinco y se había despedido del cine con ¡Oh Cielos! (1993) donde interpretaba al mismísimo Dios.  

En 1994 mientras grababa la versión televisiva de La abuela echa humo, se evidenció que empezaba a tener problemas de memoria y decidió retirarse a una residencia a los 88 años. Dos años más tarde fallecía, pocas semanas después de cumplir los 90 años de edad y dejando una exitosa carrera. 

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