18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

En 1994 también se celebró el Mundial de Fútbol en Estados Unidos y es recordado por el positivo en el control antidoping de Diego Armando Maradona

Serie El Cierre Digital: 'Qué fue del verano de...': El triste final de Sonia Martínez, 1994 (XIX)

Sonia Martínez.
Sonia Martínez.
El verano de 1994 se derrumbaron a su manera dos mitos. Uno del deporte y otro de la televisión. Diego Armando Maradona dio positivo en el control antidoping antes del partido que enfrentaba a la selección argentina con la de Nigeria en la Copa del Mundo celebrada en Estados Unidos. Un campeonato deslucido y que es principalmente recordado por ser, para muchos, el inicio del fin del 'Pelusa'. Por otro lado, a finales del verano fallecía la jovencísima estrella televisiva Sonia Martínez.

El verano de 1994 arrancó con ciertas esperanzas en la política internacional. El fin de la Guerra Civil en Ruanda supuso el término de uno de los conflictos armados más sangrientos de la historia reciente. La intervención de Francia a finales del mes de junio consiguió cierta protección para la población civil del país africano. Las imágenes del horror con niños calcinados dieron la vuelta al mundo y en España reabrieron el debate sobre si la emisión de ese tipo de imágenes en los informativos buscaba morbo o informar. 

En nuestro país, la situación política también tenía a la población atónita ante un ir y venir de escándalos de corrupción que asolaban al Gobierno de Felipe González en sus últimos años: Ibercorp, Roldán, Filesa... A esto había que sumarle el creciente número de desempleados y los atentados de ETA, organización que el 29 de julio hizo estallar en Madrid un coche bomba que acabó con la vida de tres personas, incluido el Director General de Policía, Francisco Veguillas Elice

El Mundial de Estados Unidos

Mientras en nuestro país las temperaturas sumaban récords, alcanzando los 47 grados a principios de julio en algunas ciudades, Estados Unidos celebraba un deslucido Campeonato Mundial de Fútbol. Las diferencias con la pasión de los italianos cuatro años antes fueron notables y se comprobó que, para los estadounidenses, el fútbol todavía era algo exótico que interesaba principalmente a la inmigración latina. 

Diago Armando Maradona en el Mundial de 1994. 

Mientras los yankees se mostraban indiferentes, en Europa y en América Latina se vivía con interés un Mundial caracterizado por errores organizativos y situaciones que rozaban lo absurdo. Lo más comentado fue la expulsión de Diego Armando Maradona tras dar positivo en un control antidoping justo antes de un partido de la selección argentina contra la de Nigeria. Todo un escándalo para los seguidores del 'Pelusa' que empezó a escribir en suelo americano el inicio de la caída de su imagen. 

Peor suerte tuvo aún el colombiano Andrés Escobar, que fue asesinado en su país después de marcar un gol en propia meta en un partido que le enfrentaba, precisamente, a la selección argentina. Finalmente, la Copa del Mundo se la llevó Brasil en una final en la que se enfrentó a Italia. 

El caso de O.J. Simpson

Mientras tenía lugar la Copa del Mundo, la población estadounidense parecía estar más interesada en lo que se conoció como 'el juicio del siglo'. Al exjugador de fútbol americano se le acusaba del asesinato de su exmujer, Nicole Brown, y del novio de ésta, Ronald Goldman. El abogado de Simpson, el padre del clan Kardasian, convertiría el asunto en un tema racial dividiendo al pueblo americano. 

En ese verano de 1994, por primera vez un suceso netamente estadounidense interesó especialmente en España gracias a las imágenes de la espectacular persecución en coche que la policía realizó para capturar a Simpson. Los informativos españoles emitieron la señal estadounidense y el caso pasó a formar parte de la actualidad española como si se tratase de un suceso local. Finalmente, O.J. sería declarado culpable pero sólo en un proceso civil, no en uno penal. Una de las diferencias entre el derecho estadounidense y el europeo, que llamó especialmente la atención a este lado del 'charco'. 

El final de Sonia Martínez

Cuando el verano empezaba a terminar, el país se sorprendía por la muerte, por causas derivadas del SIDA, de la actriz Sonia Martínez cuando sólo tenía treinta años. Sonia se había hecho popular en los 80 gracias a programas juveniles de TVE, especialmente 3,2,1... contacto y Dabadabadá

El éxito en la pequeña pantalla propició su salto al cine de la mano de Gonzalo Suárez en Epílogo (1984), junto a Paco Rabal y José Sacristán. Un debut exitoso al que siguieron otras intervenciones en filmes como en Perras Callejeras (1985) o Los invitados (1987), junto a Lola Flores y Amparo Muñoz. A mediados de esa década, tras la muerte de su madre, cayó en una depresión y se trasladó a Nueva York.

En 1986 su vida daría un gran cambio. Mientras rodaba una serie alemana en Ibiza fue captada en topless por Interviú. La publicación de las fotos acabó con su carrera televisiva. La joven acababa de volver al Ente público para presentar un nuevo programa juvenil, pero su desnudo playero llegó a la Comisión de Control de RTVE en el Congreso, que no debía tener otra cosa más interesante de la que hablar, y propició su despido. 

A partir de entonces, cayó en una espiral de drogas y noviazgos, con nombres tan conocidos como Cayetano Martínez de Irujo o Emilio Butragueño, que la convirtieron en tema favorito de las revistas del corazón. Tras un breve matrimonio y rápido divorcio, con exclusivas de por medio, la joven intentó en varias ocasiones desintoxicarse. Eran unos años en los que los tratamientos contra las toxicomanías estaban en pañales y fue víctima de métodos poco ortodoxos. Incluso estuvo un tiempo en manos de la organización 'El Patriarca', que acaparó titulares por sus formas de actuar y que les supuso problemas judiciales. 

Mientras se hacía público que tenía SIDA, Sonia daba a luz a un niña que nació, afortunadamente, con anticuerpos. En esos años, la enfermedad era todo un estigma social y se le cerraron definitivamente las puertas del cine. Sólo las recién nacidas televisiones privadas le daban cabida para contar sus avatares previo pago. Finalmente, Sonia falleció después de rodar un último filme, Dame fuego, y participar en un programa televisivo donde se evidenció cierto deterioro físico. El 4 de septiembre moría en la clínica de la Concepción de Madrid (la actual Fundación Jiménez Díaz), con tan sólo treinta años. 

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