29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

La hacedora de estrellas estadounidense y retratista de famosos como John Lennon se vio obligada a vender sus copyrights para pagar sus deudas

El resurgir de Annie Leibovitz: Sale de la miseria al fotografiar juntos a Messi y Ronaldo

El Cierre Digital en
/ La fotógrafa Annie Leibovitz.
La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz vuelve a estar en el foco de lo más comentado en el mundo del famoseo. Su foto para la nueva campaña de Louis Vuitton, que ha conseguido juntar a los astros del fútbol Messi y Ronaldo, es una de las más populares del momento. Sin embargo, la retratista, conocida por sus imágenes en revistas como Rolling Stone, Vanity Fair o Vogue, ha estado al borde de la miseria por sus deudas, por las que ha tenido que vender sus copyrights.

Si Annie Leibovitz (73) te llama, tu destino cambia para siempre. Maestra indiscutible de la fotografía, esta hacedora de famas sigue siendo una pieza fundamental en el proceso de construcción de las estrellas. Su último reto conseguido recientemente es la imagen cara a cara de los astros Messi (35) y Ronaldo (37) concentrados ante una partida de ajedrez, perteneciente a la última campaña de Louis Vuitton.

Pero a lo largo de su dilatada trayectoria, ante su lente han posado algunas de las estrellas más importantes del siglo XX, convirtiendo a esta descendiente de judíos del este de Europa en “la fotógrafa más famosa de nuestro tiempo y la fotógrafa de las personas más famosas de nuestro tiempo”, como aseguró Gaby Wood para Vogue España.

 
 
 
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Un piropo merecido, pero no hay que olvidar a otros maestros de la luz como Cecil Beaton, que fotografió a Audrey Hepburn y a los duques de Windsor tras la abdicación de Eduardo VIII, o George Hurrell, que retrató a legendarias luminarias de la talla de Joan Crawford, Lauren Bacall, Clark Gable y Ramón Novarro, entre otros.

Annie Leibovitz, la fotógrafa por la que todo famoso quiere ser retratado

Leibovitz tiene fama de exigente, dictadora y muy puntillosa con su trabajo. Pero eso le da lo mismo a las multinacionales de la moda, que la contratan por 175.000 euros diarios para sus campañas, o a las mega estrellas de Hollywood que desean que su estela sea perenne. Rolling Stone, Vanity Fair y Vogue son tres de las cabeceras que han diseminado su trabajo por el planeta a lo largo de las décadas.  

El 8 de diciembre de 1980 realizó uno de sus retratos más icónicos, donde aparecía John Lennon desnudo en posición fetal abrazando a Yoko Ono (89), vestida con unos tejanos, un suéter negro y su larga melena desperdigada. Aquella sesión se realizó en el enorme apartamento que el matrimonio tenía en el emblemático Dakota. Unas horas después de aquella sesión, el más carismático de los Beatles fue asesinado a tiros a las puertas del edificio a manos de Mark David Chapman (67). La foto fue la portada de Rolling Stone del mes de enero de 1981.

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Portada de 'Rolling Stone' con la mítica foto de Lennon y Ono de Annie Leibovitz.

A partir de ese momento su nombre se consagró. Y vinieron más celebridades. Todos querían ser retratados por ella. Para la posteridad quedan también Whoopi Goldberg (67) sumergida en una bañera llena de leche, el embarazo de siete meses de Demi Moore (60); la portada del disco de Bruce Springsteen (73) Born in the US; la reina Isabel II en el palacio de Buckingham con motivo de su 90º aniversario; Caitlyn Jenner (73), que supuso su primer posado tras su cambio de sexo en 2015 y, hace varios meses, la portada de Vogue en la que aparecen Volodomir Zelensky (44) y su esposa, Olena Zelenska (44), que generó una gran polémica.

De lo más alto a la miseria

En 2013 fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, y este acontecimiento supuso una buena dosis de oxígeno porque hacía cuatro años que se ahogaba en un maremágnum de deudas. A punto estuvo de caer en bancarrota. A pesar de que la editorial Condé Nast le pagaba 1,39 millones de euros al año, la mala gestión y los caprichos le llevaron por el camino de la perdición.

La artista pidió a Arts Capital Group (ACG) 17,65 millones de euros tras la compra de una mansión en el West Village neoyorquino de 1.000 metros cuadrados (constaba de tres edificios adyacentes) y otra gran propiedad al norte de la Gran Manzana y, al hacer caso omiso a los requerimientos, un juez del Tribunal Supremo de Nueva York le dio un plazo de un mes para saldar la deuda. Estaban en juego las propiedades, su archivo de un millón de negativos y más de 100.000 imágenes y sus derechos, que habrían acabado en manos de ACG.

Finalmente encontró una solución en el fondo de inversión Capital Colony que no solo se hizo cargo del préstamo, sino que comercializaría el trabajo de Leibovitz. Desde 2010, este fondo buitre trata de rentabilizar al máximo el trabajo de la fotógrafa americana a cambio de que esta no perdiera definitivamente su copyright.

En 1988 fotografió a la mutidisciplinar Susan Sontag (filósofa, ensayista, novelista) con quien inició una relación sentimental que no se hizo pública hasta el fallecimiento de este icono de la intelectualidad izquierdista norteamericana acaecida en 2004. Mientras duró su amor nació su primera hija, Sarah (21), y unos meses después de su muerte nacieron las gemelas Samuelle y Susan (17), fruto de dos vientres de alquiler.

Finalmente, en 2014 logró vender su mansión de Manhattan por 20,9 millones de euros a Lauren Bush (38) -sobrina y nieta de los expresidentes de los Estados Unidos- y su marido, David Lauren (51), hijo del diseñador Ralph Lauren. Desde entonces, Annie Leibovitz vive en un dúplex de 11 millones de euros en The Brentmore, un exclusivo edificio ubicado en Central Park West que también ha sido el hogar de Robert de Niro (79), Harvey Weinstein (70), Sting (71) o Celeste Holm.

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