04 de diciembre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La Reina Isabel II, la más querida del pueblo británico, ha formado una familia que no ha estado exenta de escándalos y renuncias a derechos reales

Monarquías europeas (VI): Reino Unido, una dinastía firme venerada por las masas

La familia real británica.
La familia real británica.
La Corona británica es una institución que necesita del apoyo del pueblo para su supervivencia. La Reina Isabel II, que ascendió al trono a los 27 años, es una de las figuras más queridas por sus súbditos aunque no han sido pocos los miembros de su familia que han estado en el foco de la noticia por escándalos sexuales, infidelidades, renuncias a los derechos dinásticos o divorcios.

Si hay algo en lo que se ponen de acuerdo la mayoría de los británicos es en el amor que sienten por su monarquía. Y este sentimiento se hace visible con cada acto oficial, cuando el pueblo se echa a la calle para apoyar a la corona y a su reina, Isabel II. 

La corona británica es una institución monárquica de tipo constitucional cuyo jefe de estado es el soberano de Reino Unido, de los territorios británicos aledaños y Escocia. La familia real británica pertenece a la Casa de Windsor, cuya primera monarca fue Victoria I. El apoyo del pueblo ha sido un pilar fundamental para la supervivencia de la monarquía británica, que se ha visto envuelta en numerosos escándalos que han puesto en jaque el prestigio de la institución. 

Infidelidades, renuncias a los derechos dinásticos, divorcios reales o escándalos sexuales, han hostigado a la realeza británica poniéndola en una situación delicada que, sin embargo, ha sido superada en todas las ocasiones.

Isabel II, “la reina que solo tenía ojos para Felipe”

La ascensión de la reina Isabel II al trono estuvo marcada por la tragedia familiar. En febrero de 1952, la entonces princesa y su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo (la pareja contrajo matrimonio del 20 de noviembre de 1947), se encontraban de gira oficial por los países de la Commonwealth. En una de las paradas, en Kenia, el príncipe consorte fue el encargado de comunicarle el triste fallecimiento de su padre, el monarca Jorge VI.

El 2 de junio de 1953, la Abadía de Westminster acogía la ceremonia en la que la joven princesa ascendía al trono dando comienzo a uno de los reinados más longevos del mundo. 

La Reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo.

Isabel II y Felipe Mountbatten contrajeron matrimonio el 20 de noviembre de 1947, tras un romance en el que “la reina solo tenía ojos para Felipe”, con una boda multitudinaria a pesar de las limitaciones impuestas por la II Guerra Mundial. El amor entre los jóvenes supuso un gran disgusto para los padres de la princesa, ya que aquel “príncipe guapo griego” tenía sangre alemana y parientes relacionados con altos mandos nazis. 

La Reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo junto a sus hijos.

La descendencia no tardó en llegar. En 1948 daban la bienvenida al príncipe Carlos, heredero a la corona. Más tarde, llegarían al mundo la princesa Ana y los príncipes Andrés y Eduardo. La pareja ha hecho frente a 73 años de matrimonio. 

El príncipe Carlos, Lady Di y la Duquesa de Cornualles

El príncipe de Gales, al igual que sus progenitores, se ha sabido ganar el cariño y respeto del pueblo británico, aunque no siempre ha gozado de su simpatía. Su fama de amante de las fiestas y mujeriego era de sobra conocida en el Palacio de Buckingham, aunque también su carácter sensible y su afición a la lectura de las obras de Shakespeare

Los príncipes de Gales junto a sus hijos.

Y fue entonces cuando el heredero debía de buscar a “la indicada”. Que resultó ser una joven procedente de la casa nobiliaria Spencer, de 19 años, discreta y con una mirada peculiar. Diana Spencer, que trabajaba en una guardería, comenzó una relación con el heredero a la corona que culminó en una boda de cuento el 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo.

La princesa de Gales estaba completamente enamorada del príncipe aunque pronto saldrían a la luz las dificultades a las que Lady Di se enfrentó durante su matrimonio. La bulimia que sufría, las lesiones que se provocaba, la soledad de la que fue víctima y las infidelidades del heredero desembocaron en su divorcio en 1992. 

Boda del Príncipe Carlos y Lady Di.

Tras su divorcio, Lady Di se desvinculó de la corona británica e incluso desafió a la monarquía. Se convirtió en una de las personalidades más queridas a nivel mundial. La mujer que iba a convertirse en reina de Inglaterra se dedicó a las labores humanitarias y al cuidado de sus hijos, los príncipes Guillermo y Enrique.

Y tras el príncipe Carlos, Lady Di tuvo varios romances, el último con el multimillonario Dodi-Al Fayed con el que, tras unas vacaciones por la Costa Azul, falleció en un accidente de coche en el Túnel del Alma de París. Un duro golpe para sus hijos y para el pueblo británico. 

Funeral de Lady Di.

El amor que Lady Di sentía por su esposo no era correspondido. Años antes de conocer a Diana, el príncipe conoció a Camilla Parker Bowles, una joven que asistía a las jornadas de hípica y de la que se enamoró locamente. El heredero continuaba su relación extramarital con Camilla durante su matrimonio con la princesa de Gales e incluso durante su luna de miel lució unos gemelos con las iniciales de la joven.

El Príncipe Carlos y la Duquesa de Cornualles.

No fue hasta 1995 cuando la princesa de Gales confesaría en una entrevista televisada que “en su matrimonio eran tres” y que era conocedora de la situación. Aquel amor, que parecía imposible, finalizó en una boda civil el 9 de abril de 2005 convirtiéndose Camilla en futura reina de Inglaterra

Los duques de Cambridge, un amor entre las paredes de la Universidad de St Andrews

A pesar de la depresión posparto que sufrió la Princesa Diana, sus hijos fueron la mayor alegría para ella. El príncipe Guillermo ha heredado el carisma de su madre y ha sabido ganarse al pueblo junto a su mujer, Kate Middleton, duquesa de Cambridge. 

Los duques de Cambridge.

La joven, a la que conoció durante su etapa estudiantil en la Universidad de Cambridge, no procede de familia nobiliaria aunque en sus apariciones públicas ha sabido mostrar sus cualidades, dignas de futura reina de Inglaterra, y deslumbrar con su elegancia y saber estar. Es una de las figuras más apreciadas de la realeza británica.

Los duques de Cambridge junto a sus hijos.

Los duques de Cambridge tuvieron un noviazgo feliz que desembocó en una pedida de mano, en la que la duquesa mostró orgullosa su anillo de compromiso perteneciente a Lady Di, y en una boda en 2011 en la Abadía de Westmister. La pareja royal es una de las más admiradas de la realeza europea y tienen tres hijos, los príncipes George, Charlotte y Louis.

Harry y Meghan Markle, el 'megxit' que sacudió a Inglaterra

Si los duques de Cambridge han sabido ganarse el respeto del pueblo, la salida de los exduques de Sussex provocó una brecha en la realeza británica. A raíz de la muerte de Lady Di, el príncipe Harry sufrió un trauma que saldó con fiestas, compañías peligrosas y divertimentos con diversas mujeres. Hasta que conoció a una actriz americana de la que se enamoró locamente. Meghan Markle, una joven de ascendencia afroamericana y conocida por su aparición en varias series de televisión, con la que se comprometió y se casó en 2018.

Ex Duques de Sussex.

El acoso que sufrió su madre era una circunstancia que no quería que volviera a repetirse con su esposa, por lo que los exduques tomaron la férrea decisión de desvincularse de la corona británica y renunciar a sus derechos dinásticos. Una determinación que ha causado rechazo en el pueblo británico y, en concreto, a Meghan Markle. La pareja vive en América, donde ha formado una familia junto a sus hijos Archie y Lilibet.

COMPARTIR: