21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

El Ministerio de Defensa dictó la subida de grado con carácter retroactivo a 1 de enero de 2020 de 14 tenientes reservistas entre ellos este sacerdote

El polémico padre Apeles, de la Iglesia al Ejército: Asciende a capitán de las Fuerzas Armadas

El padre Apeles en prácticas de tiro.
El padre Apeles en prácticas de tiro.
El Padre Apeles, José Apeles Santolaria de Puey Cruells, ha sido promovido al grado de capitán del Ejército de Tierra, según publica el Diario Oficial del Ministerio de Defensa este martes 2 de febrero. Eso sí, en la reserva.

Así es. El Padre Apeles, el de las polémicas con Yola Berrocal y el de Crónicas Marcianas que iba a los debates vestido con clériman, ha obtenido el grado de capitán del Ejército de Tierra. En la reserva. Lo ha publicado el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa el pasado 2 de febrero, pero su ascenso surte efectos desde el 1 de enero de 2020. 

El padre Apeles no tiene la carrera militar pero como otros muchos personajes de la vida pública y social española, se apuntó como reservista voluntario en las Fuerzas Armadas, en concreto, en el Ejercito de Tierra, tras acabar sus milicias universitarias como alférez provisional. 

Esta situación permite al Ministerio de Defensa poder activar a los reservistas cuando sean precisos, todos tienen que pasar al menos un mes dedicado al Ejército. En el caso del padre Apeles, su trabajo como reservista ha consistido en ejercer de traductor de italiano, principalmente.

En general, a los reservistas se les asigna el rango de acuerdo a los estudios y la formación que tienen. En el caso del padre Apeles, pasó de alférez a teniente. Recientemente, ha sido ascendido a capitán junto con otros 14 tenientes reservistas. 

La orden en el Boletín Oficial de Defensa.

José Apeles Santolaria de Puey Cruells es hijo de un industrial y una traductora, y vino al mundo en julio de 1966 en Barcelona. Se formó en el seminario de Barcelona y luego en el de Tortosa. Fue ordenado sacerdote en 1993. La carrera eclesiástica solo es un fleco más en la trayectoria de este peculiar hombre de iglesia. Escritor, abogado, polemista, presentador, historiador... profesiones que decía ejercer el conocido como Padre Apeles. Un cura de opiniones preconciliares que parecía tener el don divino de la ubicuidad. 

                                                                                           Apeles en su carnet militar.

Fue en los años 90 cuando se convirtió en un personaje habitual de las televisiones. Apeles ya tenía experiencia radiofónica, pero fue en la pequeña pantalla donde encontró su hábitat. Programas de Telecinco como Moros y cristianos o Crónicas Marcianas le dieron una gran visibilidad. También las tertulias escándalo de la época, sobre todo en las autonómicas con especial parada en Dret a parlar en TV3 o Parle voste, calle voste de Canal 9. Platós en los que siempre acababa a la gresca con otros contertulios como Juan Adriansens, Cristina La Veneno o Pilar Rahola.

La fama televisiva le sirvió para editar libros, desfilar como modelo y hasta protagonizar su propia comedia musical en El Corral de la Pacheca. Esto no tiene arreglo, era el título del invento con libreto de Juan José Alonso Millán y con la asesoría artística de la vedette Marta de Pablo. También el mundo del corazón le tentó y llegó a tener una columna en la revista ¡Qué me dices! y un consultorio en Pronto.

Las celebridades patrias también le abrieron sus puertas y lo mismo acudía a los saraos del clan Jurado, que se dejaba caer por las fiestas nocturnas de la Marbella de Jesús Gil. Junto a la hija mayor de 'la más grande', Rocío Carrasco, llegó a presentar su propio show nocturno, La noche de Apeles, una mezcla de talent show con púlpito donde se demostró la poca química entre los presentadores y que acabó en un sonoro fracaso de público.

El Padre Apeles y Rocío Carrasco en la promoción de su programa 'Cita con Apeles'.

El cénit de su estrella mediática lo alcanzó en 1998 gracias a la revista Diez Minutos. La publicación llevaba a su portada un magreo nocturno sobre el capó de un coche del cura con Yola Berrocal. Yola, que entonces era aspirante a famosa, venía de danzar en los programas de José Luis Moreno y de vender en las revistas un romance con Torrebruno que resultó poco creíble.

Yola apareció en TV3 para contar su historia de amor con el cura. Haría lo mismo en Crónicas Marcianas, Tómbola e Interviú. El culmen del escándalo llegó cuando el propio Apeles quiso sentarse con ella en Tómbola para negarlo todo. Yola jugaba en casa y ganó por goleada.

El romance entre Yola Berrocal y José Apeles ocupó las portadas de las revistas a finales de los 90. 

La Iglesia no pudo más con Apeles y le llamó a filas en Roma. Se acabó para él lo de picotear en los medios de comunicación. Entre lo divino y lo humano, escogió lo primero. Ya un año antes, la Conferencia Episcopal Española emitió un comunicado asegurando que Apeles nunca había pertenecido a diócesis española alguna o a institutos en España, ejerciendo el sacerdocio fuera de toda jurisdicción.

En 2009 reapareció en televisión para visitar La noria y Sálvame Deluxe para contar sus problemas de depresión y con el alcohol. Una década después el diario El Español aseguraba que se encontraba en Bolonia donde se dedicaba al estudio de los santos. Ahora unirá la vida eclesiástica con la militar. Como Catalina de Erauso, conocida como la monja alférez.

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