20 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Junto con su hermano fue recogido por las religiosas del Hogar de San José de la Montaña que son sus mayores fans y quienes fomentaron su afición

Jordi Pérez, el "niño de las monjas": Del convento a debutar en la plaza de toros de Algemesí

Jordi Pérez.
Jordi Pérez.
La plaza de toros de la localidad valenciana de Algemesí ha centrado todas las atenciones por el debut con picadores de Jordi Pérez. La historia del joven de 19 años, apodado por muchos 'el niño de las monjas', recogido junto a su hermano por las religiosas Hogar de San José de la Montaña en Valencia, pertenecientes a la Orden de la Madre de los Desamparados, es cuanto menos llamativa. Las hermanas le acompañan en cada corrida e incluso la directora del Hogar cose sus trajes de torear.

Jordi Pérez, el conocido como ‘niño de las monjas’ debutó este jueves con picadores en la plaza de toros de Algemesí (Valencia). El sobrenombre del joven con ambición de triunfar en el mundo de los toros viene dado porque vive y ha sido criado por una congregación de religiosas. Esta imagen, la de un diestro criado y jaleado por monjas, parece sacada de los mejores momentos del cine español, pero responde a las más estrictas actualidades.

Jordi Pérez siempre ha señalado que su vida tenía un rumbo errático junto a su hermano pequeño por las calles de Carlet hasta que fueron recogidos por las monjas del Hogar de San José de la Montaña en Valencia, pertenecientes a la Orden de la Madre de los Desamparados. “Era un niño travieso y, a los tres meses de apuntarse, pegó un gran cambio en comportamiento, en disciplina, en valores” contó en una entrevista para La 2 en 2018. “Con ellas, la vida me dio otra oportunidad”, afirmaba tajante Jordi Pérez.

En un principio Jordi Pérez se sintió atraído por el mundo del rugby. Pronto modificó sus preferencias y se centró en la tauromaquia. No fue ajena a esta afición una de las religiosas, la Madre Elisa, directora del Hogar de San José de la Montaña y, como buena rondeña, aficionada a los toros y fan de Antonio Ordóñez, uno de los genios del arte de Cúchares del siglo XX.

La Madre Elisa cosiendo uno de los trajes de Jordi Pérez. 

Sor Elisa al ver la afición de Jordi acudió a la Escuela de Tauromaquia de Valencia. Allí, curiosamente se ha topado con Juan Carlos Vera como director del centro. Él es sobrino de Enrique Vera, el torero que protagonizó la película El niño de las monjas en 1959. La cinta de Ignacio F. Iquino, era una no muy inspirada película sobre un niño recién nacido es abandonado en un convento de monjas andaluz, La Madre Superiora decide que sea el jardinero quien se haga cargo de él. A medida que el muchacho crece, manifiesta una decidida vocación por el toreo y, aunque su padre adoptivo no la respalda, luchará por alcanzar su sueño. En la película el Enrique Vera compartía cartel con la folclórica Antoñita Moreno.

La historia de Jordi Pérez ha llamado la atención de algunos diestros populares como Enrique Ponce y El Fandi, que han cedido vestidos para que el joven valenciano los use. Es la propia Sor Elisa quien se encarga de coser sus ropas de toreo y de remendarlas después de algún revolcón en la plaza. Todo lo que le rodea es un ambiente familiar. De hecho, su mozo de espadas es su tutor legal.

Pérez impactó en su debut sin picadores en Bocairent (Valencia) hace un par de años y todo indica que tendrá un futuro esperanzador en las plazas. Jordi, ‘el niño de las monjas’ siempre está apoyado por las hermanas del convento que lo acompañan allí donde torea. A parte de una ayuda espiritual rezando por él, quienes las han visto en las distintas plazas aseguran que se comportan como auténticas fans de su ‘niño’ y no dudan en mostrar los pañuelos para pedir a las distintas presidencias las orejas que creen que le corresponden al chico que han educado.

Este jueves Jordi debutó con picadores y ha dado un salto más en su exitosa carrera en los ruedos, donde como siempre contará con la ayuda de las hermanas de la Orden de la Madre de los Desamparados, que siempre han protegido su trayectoria.

COMPARTIR: