28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Se crearán los Premios Commodore, sustitutos de los Mayte, con siete categorías: narrativa, poesía, música, cine, periodismo, teatro y joven talento

Reabren las puertas del mítico local 'Commodore' para revitalizar la vida cultural en Madrid

El dueño de Commodore, Juan Ramos; el arquitecto Luis Galliussi, y el chef Ernesto Diomar.
El dueño de Commodore, Juan Ramos; el arquitecto Luis Galliussi, y el chef Ernesto Diomar.
Esta semana ha reabierto sus puertas el mítico Commodore en el número 5 de la Plaza República Argentina, conocida popularmente como 'de los Delfines'. Se crearán los Premios Commodore, cuyas siete categorías reconocerán la labor desarrollada en narrativa, poesía, música, cine, periodismo y teatro. El arquitecto argentino Luis Galliussi es el responsable de la nueva propuesta de interiores y el chef mexicano Ernesto Diomar, de la carta.

Commodore, uno de los locales más míticos de la vida social madrileña, empieza una nueva etapa en el número 5 de la Plaza de República Argentina, conocida popularmente como la plaza de los Delfines. El jueves 21 de octubre Juan Ramos, uno de los propietarios del grupo de restauración Casa Remigio, encargados de la gestión del Commodore, presentó este proyecto que marida a la perfección cultura, vida social y, como no, gastronomía. Estuvo acompañado del arquitecto argentino Luis Galliussi, responsable de la nueva propuesta de interiores. 

Juan Ramos explicó a la prensa congregada con motivo del evento la evolución del proyecto, desde que lo alquilaron hasta el momento de la apertura. Junto a él también estuvieron el escritor y periodista belga Fraçois Monti (Amarguería), responsable de la carta de coctelería y el chef mexicano Ernesto Diomar, que acaba de ser galardonado en el reciente XXIV Salón Gourmets de la Feria Internacional de Alimentación y Bebidas de Calidad con el Primer Premio al Mejor SteakTartar. 

Cultura Commodore tiene como objetivo retomar distintas actividades en los ámbitos del cine, la narrativa, la poesía, el teatro, la música o el periodismo. Se articula en tres ámbitos culturales y gastronómicos: Experience (modernos y clásicos, una experiencia única mientras los clientes degustan la carta del restaurante en la planta alta y la Kiss&Eat en la planta baja), Unplugged (músicos de nueva generación para el fin de semana) y Club Commodore (desayunos con destacados protagonistas del periodismo, presentaciones vespertinas de libros o maridajes de cócteles y literatura). 

Espacio Commodore. 

Toda esta actividad convergerá en la edición anual de los Premios Commodore, cuyas siete categorías se darán a conocer en una gran gala en la se reconocerá la labor desarrollada por una destacada personalidad del mundo de la narrativa, la poesía, el teatro, la música, el cine y el periodismo, así como se descubrirá a un joven talento, gracias a un prestigioso jurado interdisciplinar. 

El peso de la historia

Si ha habido un local mítico en la noche madrileña durante décadas ése ha sido Mayte Commodore. Este restaurante se convirtió en el favorito del who is who? madrileño. A él acudían toda la canallesca periodística, desde Jesús María Amilibia hasta Tico Medina o Carlos Ferrando, porque sabían que allí era fácil encontrar una noticia. Lo mismo podía ser Charlton Heston intentando meter mano a Carmen Sevilla que la Duquesa de Alba dejándose galantear por un importante actor o un reportero heredero de Umbral.

Todo marcado por la personalidad de su peculiar dueña, Mayte, cuyo nombre completo era María Teresa Aguado Castillo, una mujer fuera de lo común en la España que le tocó vivir. Nacida en Santander en 1934, emigró a Suiza. A su vuelta a España decidió poner en marcha el restaurante Mayte Commodore en 1967. Mujer de talante discreto, cultivó cierto aire de discreción y misterio a su alrededor. 

En una de sus escasas entrevistas confesaría que "ser empresaria era una cosa que llamaba la atención" y eso le aportaba más leyenda a su figura. Mayte fue testigo de los cambios que se sucedieron en la sociedad y la política española desde los años del desarrollismo hasta su muerte en 1990. 

En plena Transición, su local fue el lugar de reunión de los políticos que venían del franquismo y aquellos que estaban en la oposición más o menos tolerada. Especialmente recordado fue el encuentro entre Adolfo Suárez y Manuel Fraga a cuenta de la legalización de algunos partidos políticos, en especial del Partido Comunista. Un asunto que acabó sin que ambos llegaran a un acuerdo. 

María Teresa Del Carmen Aguado Castillo 'Mayte'/ RTVE

Mayte Commodore fue para muchos algo así como el Congreso "no oficial" de fundación de Alianza Popular. Los primeros avatares y enfrentamientos del principal partido de la derecha española tuvieron este restaurante como mudo escenario. 

Más allá de los políticos, las grandes aficiones de Mayte eran los toros y el teatro. Los grandes autores dramáticos españoles eran sus amigos. Incluso Antonio Gala le prologó un recetario. Fruto de estas pasiones surgieron los Premios Mayte para toreros y gente del teatro. Estas entregas se convirtieron en citas sociales obligatorias. 

A lo largo de los años fueron galardonados toreros como Julio Aparicio, César Rincón o Espartaco. Entre la gente del teatro destacan nombres como Naty MistralNuria EspertAntonio Buero Vallejo o Fernando Fernán Gómez. En 1990, a la muerte de Mayte, se hizo cargo de la Fundación que siguió otorgando los premios Luis, el hijo de la restauradora.

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